El Templo verdadero
Cuarto Libro
Capítulo 3
El Templo verdadero:
Así dice Yahvéh: Los cielos son mi trono y la tierra el estrado de mis pies. Pues, ¿qué casa vais a edificarme, o qué lugar para mi reposo, si todo lo hizo mi mano, y es mío todo ello? Y, ¿en quién voy a fijarme? En el humilde y contrito que tiembla a mi palabra. Se inmola un buey, se abate un hombre, se sacrifica una oveja, se desnuca un perro, se ofrece en oblación sangre de cerdo, se hace un memorial de incienso, se bendice a los ídolos. Ellos mismos eligieron sus propios caminos y en sus monstruos abominables halló su alma complacencia. Isaías 66:1-3
No tendréis templos ni lugares de adoración, no limitaréis mi Doctrina ni vuestro campo de trabajo, vuestro hogar será el Universo, vuestra familia la humanidad y vuestro Templo mi Espíritu Divino. 11-333-84
En vuestro espíritu existe el Templo del Espíritu Santo. Ese Templo es indestructible, no existen vendavales ni huracanes capaces de derribarlo. Es invisible e intangible a la mirada humana; sus columnas serán el anhelo de superarse en el bien; su cúpula, la gracia que el Padre derrama sobre sus hijos; la puerta, el amor de la Madre Divina, porque todo aquel que llama a mi puerta, estará tocando el Corazón de la Madre Celestial. 6-148-46 Leer Más