La comunicación de espíritu a Espíritu
LA COMUNICACIÓN DE ESPÍRITU A ESPÍRITU
Mi Manifestación por el entendimiento humano en este tiempo, había de ser fugaz como el relámpago; también fue mi Voluntad que unas cuantas multitudes fuesen llamadas a recibir esta revelación.
No todos me escucharán bajo esta forma, porque no es la más perfecta, pero se aproxima el día en que mi Voz sea percibida por todos los hombres, a través de la comunicación espiritual. Será el tiempo que predijeron los profetas, en que todo ojo me vería y todo oído me escucharía. Mi Enseñanza llegará a vosotros limpia, pura, porque no pasará por el entendimiento y los labios humanos.
Siempre he anhelado comunicarme directamente con mis hijos, pero era necesaria mi Manifestación al alcance del espíritu y aún de los sentidos, que sirviese de preparación para una forma más elevada de relacionarme con vosotros. Por eso habéis tenido mi Verbo temporalmente a través de estos entendimientos.
Estoy cultivando el espíritu y el corazón de todos los hombres, para que lleguen a comunicarse espiritualmente Conmigo. Entonces no habrá secretos entre el Padre y el hijo. Preparaos para esa etapa en la que ya no me comunicaré por este conducto.
En ese tiempo, os encontraré congregados como mis discípulos del Segundo Tiempo en la fiesta de Pentecostés y mi Espíritu Santo vendrá en plenitud a comunicarse con vosotros, quienes seréis precursores de esa Era de la comunicación perfecta.
No penséis que hasta entonces comenzará mi Espíritu a vibrar sobre todos los hombres: de cierto os digo que mi Inspiración, mi Presencia y mi Luz, las habéis tenido en todos los tiempos. Pero, ¿acaso al día siguiente de mi partida, ya vuestra comunicación será perfecta y comenzaréis a tener grandes revelaciones? Desde ahora os digo que no. Os he anunciado un tiempo de meditación y preparación. Elías os guiará como pastor espiritual y vuestros corazones sentirán su presencia, su calor y su aliento.
No sólo entre vosotros que me escucháis hallaré puertas abiertas: en todo el orbe ya se están preparando. Yo los contemplo y no los defraudaré: en ellos seré también en espíritu y en verdad.
La comunicación de ESPÍRITU A ESPÍRITU llegará a todo el género humano, sin limitación de tiempo, porque esa forma de recibirme, escucharme y sentirme, pertenece a la eternidad. Entonces surgirán en el interior del hombre los sentidos y potencias espirituales hoy adormecidos, que le revelarán el sentido de las enseñanzas pasadas y los acontecimientos futuros. Veréis vuestro pasado con toda claridad y sabréis qué pasos habéis dado con acierto y en cuales habéis equivocado el camino; ese conocimiento se irá extendiendo de corazón a corazón y de pueblo en pueblo, hasta que todas las criaturas me busquen de ESPÍRITU A ESPÍRITU.
De esta humanidad, surgirán mañana las generaciones que se comunicarán espiritualmente con mi Divinidad. En ese tiempo, veréis a los niños enseñando mi Doctrina y dando testimonio de ella con verdadera elevación; a los jóvenes, hombres y mujeres, dejando tras de sí los goces y placeres pasajeros, para dedicarse a la práctica de mis Lecciones.
Ellos escucharán mi Palabra, ya no a través del portavoz humano, sino en su conciencia, en un lenguaje superior: el del espíritu.
Mi cátedra eterna siempre está vibrando, porque soy el Verbo, mas sólo la escuchan los que se preparan.
La oración es el principio de esta comunicación que, en los tiempos venideros, florecerá y dará frutos entre la humanidad. Así podréis recibir mis Mandatos, sentir mi Presencia y escuchar mi Voz con claridad y pureza.
Cuando logréis esa comunicación estrecha entre lo Divino y lo humano y alcancéis la armonía completa de vuestro ser con todo lo que os rodea, oiréis el canto Universal en que se unen el ángel y el hombre, el cielo y el mundo, el Más Allá y el Universo.
Así será mi nueva venida en espíritu sobre la nube, como fue anunciado en Betania a mis discípulos de aquel tiempo.
El día en que los hombres se comuniquen a través del pensamiento, habrán dado un paso firme hacia la Era de la comunicación de ESPÍRITU A ESPÍRITU; ahora apenas comenzáis a tender esos hilos invisibles de fraternidad y amor, de comprensión y aproximación espiritual.
Esa nueva comunicación será elevada, sencilla, natural, pura y perfecta. Ella señalará el principio del fin de todo culto idólatra, imperfecto, y abrirá el santuario de vuestro ser, para que en él more mi Espíritu eternamente. No habrá misticismo ni ostentación, sólo limpidez, respeto y verdad; en una palabra, espiritualidad.
En este mundo no existen principios de verdadero saber espiritual; la fuente del verdadero conocimiento la hallaréis en Mí, a través de la inspiración. Pensad en todas las maravillas que puede encerrar para vosotros el cumplimiento de esta promesa y disponeos para hacer méritos y conquistar esa gracia.
La comunicación de ESPÍRITU A ESPÍRITU tiene un profundo sentido. Dentro de ella está el desarrollo de todas vuestras potencias y dones; allí encontraréis el libro de la eterna sabiduría. En la oración os sentiréis iluminados por grandes inspiraciones, la intuición será una brújula en la vida y el bálsamo curativo lo recibiréis directamente del Más Allá. Todos los dones despertarán de su letargo y florecerán en el hombre. Cuando la espiritualidad sea una realidad entre vosotros, escribiréis, como mi apóstol Juan, en la hora de vuestra inspiración, todo lo que mi Voz os dicte a través de la conciencia. En ese mensaje estará la profecía clara y luminosa que señalará el sendero a las nuevas generaciones.
Cuando lleguen esos tiempos y os encontréis hablando a grandes multitudes, no digáis que lo hacéis bajo la inspiración del Espíritu Santo; dejad que sean los hombres los que descubran la verdad en el fondo del mensaje.
Recordad, cuando Yo hablaba a las multitudes, no faltaba quién, asombrado por la sabiduría de mi Palabra o la justicia de mis Obras, se aproximase a preguntarme: ¿Eres tú el Hijo de Dios, eres el Mesías?: a lo cual Yo contestaba simplemente: Tú lo has dicho.
Os he llevado de enseñanza en enseñanza, de revelación en revelación, hasta llegar a este tiempo en que os estoy hablando de la comunicación de ESPÍRITU A ESPÍRITU. ¿Podría la humanidad haberse comunicado antes en esa forma? No. Era necesario que se ayudase con el culto material, con el rito y las ceremonias, para poder sentir lo espiritual y Divino.
Mañana, cuando ya estéis en aptitud de recibir la inspiración, no será palabra humana la que llegue al espíritu, sino esencia Divina, que os encargaréis de traducir en pensamientos, ideas y obras, como intermediarios entre vuestro Señor y la humanidad.
A las nuevas generaciones les he reservado una nueva forma de comunicación. En 1950 mi Obra no habrá concluido, lo que cambiará será la forma. Ella seguirá su curso en todo el orbe.
Así como me estoy comunicando por estos entendimientos, recibiréis mi Inspiración y hablaréis en mi Nombre. Entonces veréis que mi Lección continúa, que mi Revelación es eterna sobre vuestro espíritu.
El don de la profecía por medio de la videncia se manifestará en gran manera y os descubrirá misterios no revelados aún. Entonces veréis con claridad el futuro y mi Presencia será sentida con mayor fuerza de generación en generación. Y si aprendéis a comunicaros de ESPÍRITU A ESPÍRITU con el Padre, ¿qué dificultad podréis tener para hacerlo con vuestros hermanos visibles o invisibles, presentes o ausentes, cercanos o distantes?
En el Segundo Tiempo, cuando una mujer de Samaria preguntó a Jesús si era Jerusalén el lugar en donde debía adorar a Dios, el Maestro le contestó: Se aproxima el tiempo en que ni Jerusalén, ni ningún otro lugar, sea el sitio indicado para venerar a Dios, porque Él es Espíritu y será adorado en espíritu y en verdad. Allí os anuncié mi comunicación de ESPÍRITU A ESPÍRITU.
Discípulos: Cuando me comunique con vosotros sin necesidad de portavoces ni mediadores y, solos, ante la inmensidad os encontréis, escucharéis en lo más íntimo de vuestro ser, la voz Divina que surgirá del silencio para hablar con vuestro espíritu. Más allá de ese silencio, está el concierto celestial cuyas notas sabréis escuchar.
Quiero hablaros como lo hago a los ángeles, que gocéis de esa gracia y os vayáis semejando a ellos en su elevación. La comunicación de ESPÍRITU A ESPÍRITU acercará a todos los seres, para ello os estoy dando un solo lenguaje, una sola luz y una sola forma de comunicación: la del verdadero amor.
Si alguno llegara a pensar que es demasiado simple mi Palabra para proceder de Dios, Yo os digo que son los sencillos y rudos los que han venido a oírme y debo hablarles en forma comprensible a su entendimiento. Pero cuando estéis preparados para la comunicación espiritual de que os hablo, recibiréis ideas y conceptos más profundos, de tal manera, que llegaréis a decirme que no os hable en esos términos que sólo Dios puede entender. Nuevamente os digo como a Nicodemo en aquel tiempo: Os he entregado lecciones terrenales y no creéis en ellas, ¿cómo creeríais si os dijera las celestiales?
En el futuro los científicos descenderán hasta los humildes, que en su corazón llevarán la semilla de la espiritualidad, para escuchar a través de ellos las revelaciones que su mente no haya alcanzado a descubrir. Preparaos, porque de cierto os digo que son muchos los que esperan al Espíritu Santo. Las profecías son escudriñadas por los hombres y en ellas encuentran las señales que anuncian mi Presencia espiritual en este tiempo.
Cuando la unión y la fraternidad sean practicadas entre vosotros, será el tiempo de los grandes prodigios, en que mi Voz será escuchada por toda la humanidad.
Quiero que vosotros, los testigos de mi Palabra, permanezcáis firmes en los momentos de prueba, que habrán de preceder al establecimiento de mi Doctrina y mi Ley. La nueva manifestación entre vosotros, será semejante al huracán, bajo cuya fuerza se encresparán y removerán los mares y la tierra, para expulsar todo cuanto de impuro guardáis. Vuestra misión será la de exhortar a los hombres a que se despojen de su materialismo, predicar la nueva comunicación espiritual y sostener en la fe a vuestros hermanos, cuando sobre ellos se ciernan las grandes pruebas.
Las epidemias se desatarán y los hombres de ciencia por su falta de amor y caridad, no lograrán sanar a los que sufren. En ese tiempo surgirán los labriegos, los discípulos, llevando con amor su misión. El Mundo Espiritual se unirá a ellos para impartir sus beneficios entre la humanidad. Velad y orad, porque si ahora os doy mi Enseñanza a través del entendimiento, mañana tendréis que prepararos para recibirla por inspiración.
Cuando el hombre haya aprendido a comunicarse con el Padre por medio del espíritu, tendrá un libro abierto en el que podrá conocer todo cuanto le haga falta. La ciencia del bien le será revelada: el amor vendrá a resolver los grandes problemas; la paz os acompañará y os sentiréis fuertes cual nunca lo habéis sido.
Hacia esa meta camináis; con ese fin vine a prepararos por medio de esta comunicación. Si os disponéis en mi Nombre, escucharéis mi Voz limpia y clara: si no lo estáis, a vuestros oídos llegarán murmullos que os confundirán. Una vez terminada esta comunicación por el entendimiento, no intentéis practicarla nuevamente, porque no será mi Rayo ni los Espíritus de luz los que se manifiesten, sino seres turbados quienes vengan a querer destruir lo que antes habíais construido.
Pensad en la dicha que experimentará el espíritu cuando escuche la voz de su Padre, en cualquier sitio en que se encuentre. Para entonces los hombres todo lo consultarán con su Señor. El padre de familia hablará a sus hijos por inspiración; los maestros enseñarán, iluminados por mi Doctrina; los gobernantes sabrán interpretar mi Voluntad para dirigir a sus pueblos: los jueces, se sujetarán a los dictados de su conciencia para juzgar con perfección. Los médicos confiarán en el poder Divino: su palabra y bálsamo vendrán del Padre. Los hombres de ciencia comprenderán su delicada misión y recibirán inspiraciones Divinas. Los que han traído al mundo la misión de conducir espíritus, sabrán elevarse para recibir mis Revelaciones y llevarlas al corazón de las multitudes.
Grandes son las lecciones que os he concedido, pero después de esta etapa mi Verbo florecerá a través de la comunicación de ESPÍRITU A ESPÍRITU. Será entonces cuando vuestros labios entreguen los grandes mensajes y el espíritu penetre en lo más intimo de los corazones. Esta comunicación requiere de una verdadera consagración y espiritualidad; en ella, tendréis vuestros ojos abiertos y vuestro espíritu extasiado.
¡Cuántas revelaciones os haré! Todo aquello que no haya sido dicho por conducto del hombre, lo recibiréis de ESPÍRITU A ESPÍRITU; mas para ello os aconsejo que sigáis practicando la oración espiritual: por medio de ella, pasaréis al éxtasis y entonces vuestro espíritu percibirá claramente la palabra Divina, que en una frase breve os dará una lección.
Cuando alcancéis ese grado de adelanto, surgirá ante vosotros la vida en toda su grandeza y la esencia de mi Palabra vibrará en vuestro espíritu, como un torrente de sabiduría, como un canto de amor. Mi Presencia será palpable. Los que lleguen a alcanzar mayor adelanto en esta comunicación, recibirán no sólo palabras, frases o ideas, sino cátedras llenas de perfección que sorprenderán a los hombres.
Los que recibieron mi Rayo Divino en su entendimiento, continuarán este desarrollo y seguirán entregando grandes revelaciones. Mi Mundo Espiritual también vibrará sutilmente a través de ellos. Mas para que esa forma de comunicación se extienda entre los hombres, pasará tiempo, y para que se perfeccione, no sabéis cuantas Eras transcurrirán.
Yo haré que entre vosotros, en las congregaciones, broten los precursores, los emisarios, los preparados por mi Voluntad, que llevarán el nuevo mensaje Divino a otros pueblos, a diferentes razas, De este modo la torre de Babel, que en lo material ha ido destruyendo el hombre a través de los tiempos, en lo espiritual también desaparecerá y sobre ella se levantará la torre del Espíritu Santo, la verdadera iglesia, el culto en donde todas las lenguas se fundan, en donde todas las manos se estrechen y todas las razas y sangres se mezclen en el amor del Padre.
Pronto veréis la luz de mi Espíritu venir sobre vosotros, sin necesidad de portavoces humanos; para entonces debéis saber orar sin palabras, con la oración que es pensamiento y sentimiento, la cual os acercará a Mí.
Este es el mensaje de espiritualidad y luz que esperan las naciones. Anunciad al mundo mi Promesa de comunicarme con los hombres de ESPÍRITU A ESPÍRITU. Quiero que también transmitáis a vuestros hijos este conocimiento para que ellos iluminen su senda con esa esperanza. No me sintáis lejano. No existen distancias entre mi Divinidad y el espíritu del hombre. Yo habito tan cerca de vosotros, que bastará que penetréis con unción y recogimiento en vuestro interior, para que me descubráis.
Cuando os encontréis en medio de los vicios, sabiendo que hacéis daño a vuestro espíritu y causáis degeneración a la envoltura, invocad mi ayuda. No me busquéis en la oscuridad ni en el materialismo de la vida complicada o artificial. Encontradme en la luz y emplead vuestros dones en beneficio de vosotros y de vuestros hermanos. Os estoy transformando para que volváis al estado de sencillez que poseíais en el principio. No quiero que después de este tiempo os alejéis de Mí nuevamente.
Así como en los últimos días de mi Comunicación estoy premiando vuestra preparación con mi Palabra llena de revelaciones, esencia y enseñanzas, en los días en que lo hagáis de ESPÍRITU A ESPÍRITU, sabré premiaros con inspiraciones y profecías que conmoverán al mundo. Para entonces, ya tendréis la luz suficiente para dejar que mi Espíritu se manifieste en vuestros pensamientos, palabras y obras.
Soy como un amigo inseparable. Os he acompañado en todos los caminos a través de los tiempos. Si me habéis buscado como guía espiritual, os he dado amorosos consejos. Si habéis recurrido a Mí en busca de alivio, he sido doctor en vuestra cabecera. En los días de placer, he compartido la alegría y he sonreído cuando gozáis llenos de inocencia.
Conversad Conmigo, discípulos. Platicad con el Maestro. No he venido a reclamaros, sino a bendeciros, y así como comencé, quiero terminar mi Lección, acariciándoos. Contadme en silencio vuestras penas y anhelos. Aunque todo lo sé, quiero que vayáis aprendiendo a formular vuestra propia oración, hasta que lleguéis a practicar la comunicación perfecta de vuestro espíritu con el mío: entonces habréis penetrado en el templo del Señor.
Recordad que os he dicho: cuando estéis reunidos dos o tres en mi nombre, Yo estaré presente y me manifestaré según vuestra preparación.
Estoy presto a mostrar mis grandezas, a todo aquel que con humildad se acerque a preguntarme o pedirme: ese vivirá en Mí y Yo en él. Todo está preparado con sabiduría en el Universo. Estoy hablando a los mundos, a todos mis hijos, en la forma que corresponde a cada uno de ellos, para llevar a todos al perfeccionamiento espiritual. En este día, os he mostrado una página nueva del libro de la sabiduría, mas la luz plena os la daré cuando os comuniquéis Conmigo de ESPÍRITU A ESPÍRITU.
¡Mi paz sea con vosotros!
