Enseñanza 035
1. Benditos sean los que piden con humildad y fe para el progreso de su espíritu, porque ellos recibirán lo que soliciten de su Padre.
2. Benditos los que saben esperar, porque a sus manos llegará mi caridad en el instante oportuno.
3. Aprended a pedir y también a esperar, sabiendo que nada escapa a mi caridad; confiad en que mi voluntad se manifieste en cada una de vuestras necesidades y pruebas.
4. El hijo tiene derecho a pedir a su Padre lo que esté dentro de su Ley de justicia y amor, y el Padre a su vez, tiene el deber de atender al hijo. Leer Más