La mano de Dios

Esta sección la comienzo con una experiencia que me gustó bastante. Todas las experiencias espirituales anteriores a la fecha, la mayoría no podría recordar el momento exacto en que las tuve. Tampoco ya me acuerdo de todas ellas, y he pensado que no se pueden quedar en el olvido.
Con el tiempo la humanidad irá alcanzando un desarrollo más profundo en sus dones espirituales, como lo son la videncia, la clarividencia, el sueño profético, el de la inspiración. Todos muy hermosos a desarrollar, que nos darán instantes muchas veces de un gozo muy profundo, ya que en bastantes de ellas podremos sentir la misma presencia de nuestro Creador. Sí, Dios nuestro Padre con nuestro propio espíritu.


La mano de Dios

Hace ya años tuve una experiencia que no es posible de olvidar. Lo que sí me acuerdo es que no tenía tanto tiempo estudiando el Libro de la Vida Verdadera. En esa ocasión dormido sentía la misma Presencia como otras veces lo había sentido, se podía sentir ese amor que lo cubre todo. Le decía, eres Tú,.. entonces sentí como algo invisible tomaba mi cuerpo de la cama, yo sentía como la de una mano que me empezaba alzar a las alturas, y vi el techo que se acercaba a mí y tuve inquietud porque me decía en mi pensamiento, voy a chocar. Esa inquietud hizo que no me atreviera a traspasar el techo y sentí que caí de nuevo a mi cama. Entonces esa mano invisible me volvió a tomar cálida y suavemente, sentía en mi interior que no debía temer, y así lo hice. Volví a ver el techo, pero está vez me tranquilice confiando en Él…

Esa vez me acuerdo cómo atravesé el techo, lo miré en su interior… Cuando me di cuenta ya estaba afuera de mi hogar sostenido de Su mano aún. Miré el cielo oscurecido por la noche, apenas se podía visualizar alguna estrella, y miré enfrente de mí, era la ciudad iluminada por su luz material. Desde la altura donde me encontraba, sentado en Su mano con las piernas cruzadas, me sentía como un niño ante su padre. Era muy hermosa la ciudad, veía sus calles, sus avenidas, la lejanía. Entonces sentí curiosidad por entrever que había arriba de mí, no se me permitió y al instante sentí como volvía a caer, hasta de nuevo estar en mi cuerpo… allí desperté.

Nota: La imagen es similar a la experiencia que tuve esa ocasión.

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