C.I. 21 Noviembre 1948

CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 046

01. Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad; gloria a Dios en las alturas y pasa mi Espíritu Divino de la Escala de Perfección a la de Jacob, para enviar desde ahí mi Palabra entre mi pueblo amado de Israel. En este día en que reunidos podéis encontraros en representación de los Siete Sellos, de las doce tribus del pueblo de Israel diseminado en el universo. Yo os recibo, os bendigo y os perdono, pueblo amado.

02. En verdad y en espíritu, Elías, por grande que sea la justicia del Padre sobre sus hijos, su amor y su misericordia es siempre con cada uno de ellos. En este instante tu espíritu se muestra al mundo y en particular al pueblo de Israel; es el tiempo en que te manifiestas por doquier despertando a todos, iluminándolos con la luz del Espíritu Santo, de quien eres representante en este tiempo.

03. Despertando a los espíritus con tu voz que es cual el eco de la campana, para que se levanten en pos de la huella trazada por Mí, para que puedan llegar al camino al que les estoy llamando para seguirme, porque todos me pertenecen, porque todos han de amarme, con el amor que he depositado en ellos.

04. Por los presentes Elías derramó en los ausentes, no de mi Espíritu o del tuyo, sino en los ausentes de los recintos en donde en este tiempo resuena mi Palabra, haciendo que alcance el universo mi esencia. Seguid preparando a los espíritus, a los corazones, mundos, naciones y pueblos, porque he de llegar a todos, porque es el Tercer Tiempo, de gracia y de Espiritualidad, porque se acerca el tiempo de comunicación entre todos los espíritus y mi Divinidad. 

05. Derrámate en luz y en calor, que brota de tu espíritu, ¡oh, Elías!

06. Bendito seáis, Elías, que habéis ayudado al pueblo en su preparación espiritual para que él, despojándose de las cosas de la Tierra, pueda elevar más y más su espíritu hasta Mí y penetrar en la comunicación directa con mi Espíritu Divino. Quedáis cual sombra en el camino de todos mis hijos como luz, preparación y purificación también, para que siempre les encuentre preparados y dignos de recibirme. En ellos está el santuario y quiero morar por siempre en él, quiero encontrar el altar espiritual, la lámpara encendida, la ofrenda en el corazón de mi pueblo escogido, para que de él brote la paz fraternal y espiritual.

07. Mis discípulos amados, pequeña porción de humanidad, habéis sido llamados y escogidos por mi mano para el desempeño de una misión espiritual en este Tercer Tiempo. Para que vuestro espíritu pudiese llegar a hacerse digno de esa misión en este tiempo, ha tenido que atravesar las grandes pruebas, que apurar cálices muy amargos, ha debido contemplar y sentir grandes cosas en su sendero. Mas habéis llegado fortalecidos por las pruebas y templados por el dolor, con la luz que da la experiencia y la evolución, y os encuentro capacitados para desempeñar una misión en el seno de la humanidad, a lo largo de la senda espiritual. 

08. Sois vosotros mi pueblo amado de los Tres Tiempos, de todos los tiempos, pero de cierto os digo: Esta porción que forma el pueblo de Israel, el pueblo elegido de Dios, es solo una parte del número de mis hijos a quienes amo como a todos. Todos sois mis creaturas que poseéis los dones y atributos del Espíritu Santo. Todos tenéis el mismo origen, gozáis del mismo amor y llegaréis al mismo fin: Al seno de donde brotasteis, inocentes, pequeños, sin mancha alguna, como semilla que nunca ha sido sembrada, y que tendrá que llegar a mi Seno multiplicada en número infinito.

09. La simiente no llegará cual salió del granero divino, sino multiplicada en gran número y toda será fértil y buena como la original; así llegarán todos los espíritus, desarrollados en luz, en amor, en conocimiento y en elevación espiritual. Y no sólo la porción que forma el pueblo de Dios llegará a esa elevación y con estos méritos al seno de su Padre, por vosotros llegará todo el universo, al mismo fin. 

10. He dejado una parte de mi Obra a vosotros. Si el Padre todo lo hiciera, ¿qué podrías hacer entre la humanidad, oh, pueblo de Israel? ¿Qué oportunidad podría el Padre brindarte, oh primogénito, si todo estuviere hecho por Mí? ¿Pasando tú por el camino qué podrías hacer, sembrar o practicar de mi Ley y de mi Enseñanza? He aquí que una parte de mi labor o de mi Obra os la he confiado en todos los tiempos, para que siendo los primeros en la hermandad universal, dejéis ejemplo y testimonio de vuestro Padre. Un testimonio claro y verdadero, de luz, de paz, de amor y caridad, para que por vosotros el universo se levante y se una ostentando vuestra señal.

11. A vosotros, en los Tres Tiempos os he venido entregar una Doctrina que, con el paso de los tiempos he ampliado, y por medio de esa Ley divina rigieses vuestros pasos en la Tierra y vuestro espíritu afirmara su planta en la senda que conduce al Valle Espiritual, a la verdadera tierra de promisión.

12. Porque de esta mi Ley, los hombres en todos los tiempos han arrancado ramas y con ellas han forjado religiones. Así lo habéis permitido siendo los responsables, siendo los labriegos, encargados del árbol. Y, ¿qué ha hecho la humanidad dentro de sus religiones? ¿Qué han hecho los hombres dentro de sus sectas, a través del tiempo sobre el haz de la Tierra? No han encontrado la verdadera savia del fruto del árbol; no han sentido la verdadera sombra del follaje del Árbol de la Vida; ni han podido hacer un verdadero nido de amor sobre sus ramas. 

13. La Ley y la Doctrina que os he confiado en los Tres Tiempos, no han sido solamente para que transitéis sobre la Tierra; ha sido el camino que conduce a vuestro espíritu al Más Allá, a la vida espiritual, al mundo que en verdad os pertenece eternamente. Las religiones que los hombres han forjado en la Tierra no han servido de preparación espiritual, no han sido camino que conduzca a los espíritus hacia la puerta o umbrales de la eternidad. Todos han tenido que retornar, todos han encontrado tropiezo para proseguir en la senda, todos han ignorado después de esta vida el camino, y se han perdido en la encrucijada de la muerte, porque ese camino no es el que Yo he preparado.

14. El camino que Yo he trazado al espíritu es luminoso, es de amor, también de sacrificio, de renunciación y de abnegación, es el camino que los hombres no han querido pisar. No han alcanzado a despojarse del egoísmo, del fanatismo, del materialismo, de la vanidad, de las grandezas terrestres, de las ambiciones humanas; y entonces los malos pastores, los malos ministros, los malos guías, han llevado por sendas torcidas a las grandes muchedumbres.

15. Es por eso que el Padre ha enviado a Elías en este Tercer Tiempo, a manifestarse en la senda de cada espíritu, a hacerle el llamado con una campana espiritual para despertarle, para que se prepare, se purifique en el dolor y se haga digno de llegar al camino de Verdad, en donde ha de encontrar el Árbol de la Vida con la buena sombra, y el fruto verdadero con la savia de Vida Eterna. 

16. A vosotros os estoy preparando para uniros en un solo cuerpo, en una sola voluntad. Los tiempos han cambiado y en verdad os digo, aun más cambiarán; cuando el pueblo de Israel se una por la Espiritualidad, por el amor, la obediencia y comprensión dentro de mi Ley. En ese instante no será a un hombre al que sigáis, será el mundo el que siga a un pueblo. Entonces, tendréis a vuestro guía en la Conciencia y ese guía será mi luz, mi amor, mi sabiduría y mi paz. Vuestro Guía Espiritual será del Creador, el Espíritu Universal que os iluminará en plena Conciencia y en cada paso, para conduciros siempre por la senda de perfección. 

17. Hallaréis la fuente de la gracia en mi Espíritu; porque en la Tierra no podréis encontrar mi gracia perfecta, mi fuente de amor y de sabiduría. Yo Soy la Fuente de todo bien y de todo saber y para que podáis encontrarla tendréis que aprender a comunicaros de espíritu a Espíritu; tendréis que llegar a despojaros de todo materialismo, de todo culto exterior y cumplimiento falso. Cuando ya vuestro espíritu, purificado, elevado y limpio de todo lo superfluo pueda encontrarse, hallará en el Padre la verdadera fuente de gracia, que se desborda eternamente en sabiduría, en justicia y en amor sobre todo espíritu. 

18. Habéis penetrado en este instante dentro de un pequeño recinto material que os protege de la mirada del hombre y de la inclemencia del tiempo, pero sabed que siempre estáis viviendo, que siempre vuestro corazón está latiendo y vuestro espíritu está vibrando dentro del Templo de Dios. El Templo es el universo, el Santuario es vuestro corazón. En cada espíritu se levanta un altar, existe una ofrenda y está encendida una lámpara; mas doquiera que vosotros vayáis, doquiera que miréis, ahí estoy Yo.

19. Todo es sagrado, todo es obra de mi mano. No hay ningún lugar donde vosotros podáis hacer profanaciones sin que Yo os mire; no hay un lugar en donde vosotros podáis faltar a mis leyes sin ser sancionados o sin ser vistos. Mi mirada está por doquier, mi presencia y mi justicia en todo lugar. Mi obra es sagrada porque ha brotado de Mí y tanto lo divino, como lo espiritual y lo humano, y aún lo más material que contempléis es sagrado, porque ha sido hecho por mi propia mano, con mi amor y es obra perfecta.

20. Por eso estáis siempre dentro del Templo; por eso siempre debéis guardar recogimiento, preparación, respeto y amor; pero debéis examinar estas cosas para que no caigáis en fanatismo o en misticismo, cosas abominables que no llegan a Mí, porque todo aquel que me rinde culto dentro del fanatismo o del misticismo, aunque lo recibo y lo bendigo, no es culto que se me debe entregar. Es cuando le ilumino y le envío a cumplir también nuevamente, hasta que pueda ofrendarme el verdadero culto y la verdadera comunicación con mi Espíritu.

21. Yo os digo, en verdad mi Pueblo, que no hay Maestro en la Tierra en este tiempo que os pueda abrir horizontes como los que Yo os vengo abriendo con la luz de mi Espíritu Santo. No hay luz que pueda iluminar hasta el infinito como la luz que Yo os envío. Miráis como el hombre de ciencia, iluminado también, ha llegado hasta cierto límite y de ese límite pasará si a Mí me place, si es mi voluntad. Le retendré por un tiempo y cuando ese hombre de la ciencia ame a la humanidad y me haya reconocido, los elementos de la Naturaleza depositados en su mano por la mano del Padre, los secretos y misterios de la Creación a él serán revelados por Mí. Será cuando él me reconozca y sepa poner al servicio del bien, de la reconstrucción y de la paz, lo que Yo le he confiado. 

22. Tocando pueblo tras pueblo puedo encontrarme, raza por raza y legión tras legión de espíritus, porque es tiempo de restitución y de purificación espiritual, porque no solamente a vosotros os tengo sujetos a prueba y a enseñanza, es a todo el universo. Os hablo en mil formas, no solamente con la palabra a través del entendimiento del hombre que vosotros recibís.

23. Yo hablo con pruebas preparadas llenas de sabiduría por Mí porque conozco el trayecto, el destino o jornada de cada uno de mis hijos. Yo conozco las necesidades de cada uno de los espíritus conforme al destino de cada quien, le entrego las pruebas y por medio de ellas le hablo, le fortalezco, le despierto, le levanto y le doy el temple necesario. 

24. La purificación es universal, porque desde la criatura que nace hasta el que es anciano apuran el cáliz de amargura, sienten el dolor, el ambiente de lucha, de tristeza y de guerra; todos los elementos espirituales y materiales desatados pueden encontrarse y en pugna. Es una batalla universal, ¡oh, pueblo! Mas, cuando esa batalla pase y las heces del cáliz hayan sido bebidas, el espíritu estará a punto, fortalecido y preparado, y el será como un cáliz vacío presto a recibir el vino de la Vida. Entonces será cuando Yo desborde mi Espíritu Santo por todas las naciones de vuestro planeta, sobre todos los espíritus errantes en todos los mundos y Valles espirituales.

25. Hoy os estoy preparando porque unos quedaréis en vuestra nación y otros tendréis que emprender la caminata. Unos para recibir a los que vienen de los pueblos en pos de la nueva Jerusalén; otros para ir por los caminos en busca de las multitudes preparadas de antemano por mi Espíritu Divino. Y para tan alta misión os estoy purificando y entregando hasta la última de mis palabras, porque aún cuando son pequeñas y torpes estas materias Yo como poder y sabiduría, haré que sus labios pronuncien hasta la última de mis palabras.

26. ¡Ay, de los que temen al hombre y no a mi justicia! ¡Ay, de los Portavoces que sellen sus labios! ¡Ay, de los que turben mi Palabra y de aquéllos que no pronuncien lo que sea mi voluntad! ¡Ay, de aquéllos que retengan, porque después su Conciencia en su vida material y en su vida espiritual, sentirán lo que no entregaron, lo que retuvieron!

27. Ese será el más grande dolor y la más grave sentencia sobre esos espíritus, que no es mi voluntad que caiga sobre ninguno de mis hijos, sentencia que no quiero que reciba ninguno de mis escogidos. Por eso he hablado grandemente, por eso he enseñado en los grandes recintos y he estremecido el corazón de los Portavoces, para que todos se preparen y dejen que el Espíritu Santo hable por sus bocas a la humanidad, dando Su testimonio y dictando su Palabra para los presentes y los venideros. 

28. No terminará vuestra jornada en 1950, ni mi misión divina en ese instante, no dejaré de hablarle al universo en ese tiempo, solamente esta forma de comunicación que habéis tenido desaparecerá. Ni el Espíritu Divino ni los espíritus del Más Allá volverán a comunicarse bajo esta forma con el pueblo de Israel; pero Yo seguiré hablando a vuestro corazón, Yo seguiré en comunicación directa con vosotros.

29. Mi mundo espiritual será como la buena sombra que os acompañe, será la luz que os ilumine, el soldado y el amigo que os proteja, mas esto será en forma espiritual y ninguno de vosotros profanará mis mandatos. Porque aquel que desobedeciese y osare abrir su cerebro después de 1950 para esta comunicación, no sabe las pruebas a que se expone su espíritu.

30. Mas si en otros pueblos de la Tierra los hombres diesen acceso a mi Mundo Espiritual, si aún los hombres hiciesen invocación a mi Rayo Divino, a ellos perdonaré porque no saben lo que hacen. Pero preparaos y llegad prestos, antes que el caos espiritual se cierna sobre la humanidad; antes de que el caos universal sea entre los hombres, porque ese caos no lo habéis tenido todavía sobre esta Tierra.

31. Vendrá un tiempo en que los hombres se ocuparan de Mí, en que mi Nombre ande de boca en boca, de corazón en corazón. Un tiempo en que los hombres busquen los libros, las Escrituras y las profecías; en que los hombres interroguen al infinito, a los ministros, a los teólogos, a los científicos. Llegará un tiempo en que los que se creen más sabios se confundan. Y ese tiempo, es el que Yo te anuncio, para el que te preparo; es el tiempo para el cual debes a las nuevas generaciones, a los que han de secundar vuestro cumplimiento y vuestra obra, para que mi pueblo no termine, ni muera en vosotros, sino para que crezca y se multiplique en las nuevas generaciones; no solo en número, sino en Espiritualidad, en virtud y en saber. 

32. Yo he perdonado hasta este instante muchos de vuestros yerros y he reclamado muchas de vuestras imperfecciones en las prácticas que habéis hecho dentro de mi Obra; y os dice el Maestro, estoy en los últimos instantes en que os entrego mi Palabra a través del hombre, y ya es tiempo de que os portéis como discípulos y no como párvulos. Muchas complacencias y paciencia he tenido entre mis parvulillos para poderlos convertir en discípulos, y ya es tiempo que os mostréis ante el Maestro como los próximos buenos maestros, porque vosotros tendréis que dar la buena enseñanza, tendréis que dar la Buena Nueva. 

33. Yo no os enviaré al mundo a enseñar una nueva secta; no os enviaré a las naciones a confundir a la humanidad con falsas palabras de amor y de Espiritualidad. Yo os enviaré cuando contemple que, con vuestros hechos, sabéis confirmar y dar testimonio de mi Enseñanza.

34. Mas escuchad pueblo amado: Dos años faltan para mi partida, dos de los últimos tres años que son como la representación de mi predicación en el Segundo Tiempo; que son también la representación de mis tres advenimientos entre vosotros. Ha pasado el primero de estos años y encuentro a los que grandemente han luchado y se han esforzado por cumplir mis órdenes, y extender estos mandatos en todo el pueblo. Pero, ¡cuán poco ha despertado el pueblo!

35. ¡Cuán lamentablemente Israel ha desperdiciado el primero de los tres últimos años! Mas os digo, como una prueba de mi amor para vosotros, que si en estos últimos dos años enmendáis vuestros yerros, obedecéis mis órdenes y reponéis el tiempo perdido, todos los errores quedarán perdonados por Mí. Pero si así no fuese, si en este estado de letargo, de imperfección y de rutina, Israel se presenta así ante Mí en el instante de mi partida, de cierto os digo, muy grande será su juicio, muy grande mi reclamo, y muy grande será el remordimiento de un pueblo que ha sido tan amado y tan donado por el Padre a través de las Eras.

36. ¡Cuán amargo quedará vuestro paladar! ¡Los ojos serán insuficientes para llorar tanto dolor! Vuestro espíritu se sentirá impotente para alcanzar el supremo perdón y la gracia de su Padre. 

37. Ese instante muy próximo se encuentra, ese instante ya está entre vosotros. Sois muy pocos los que dais cuenta de estas cosas; muy escasos los que habéis recibido en pleno espíritu esta luz y esta palabra, porque Israel se recrea en su sueño, se aletarga en su rutina, se confía en mi misericordia y piensa que todos los tiempos van a ser como el tiempo actual. Y a Israel le he dicho: Los tiempos cambiarán, y no siempre Israel será el párvulo o el discípulo. Ha llegado la plenitud espiritual de mi pueblo y tiene que mostrarse ante el mundo como libro, como ejemplo y como maestro. 

38. Voy a recoger mi Rayo Universal y voy a dejar como maestro a este pueblo, y he aquí el porqué os enseño en esta forma, el porqué os apresuro en el camino. Porque cuando llegue el instante en que el nombre del Espiritualismo Trinitario Mariano resuene sobre el haz de la Tierra, las miradas de los hombres se posarán en vosotros, y el mundo que es el juez sin caridad, juez sin justicia, os escudriñará del cráneo a la planta, por dentro y por fuera. 

39. Porción que me oís, llevad mi Enseñanza y extendedla. Todo aquel hermano de Israel que encontrareis a vuestro paso, si está despierto como vos, recreaos; si está dormido, con amor despertadlo y hacedle saber que se acerca el instante, en que debéis entregar una parte muy importante de vuestro cumplimiento y de vuestra misión.

40. Yo como Maestro os examinaré, oh, discípulos en el instante de mi partida y, ¿creéis que sea justo que el Maestro siente a su diestra solamente a los capacitados y a los incapacitados los coloque a su siniestra? No, mi pueblo, eso no hará el Maestro. Antes os tocaré incesantemente; pero si a pesar de las pruebas y de mi palabra de amor, no me oyeseis, entonces será mi justicia sobre vosotros. 

41. Meditando estáis pueblo amado, y vuestra meditación cada vez es más profunda, porque sabéis que los tiempos han cambiado, aquellos en que os sentabais a la mesa espiritual a comer los manjares del Señor. Tiempo en que no sentíais la responsabilidad de aquel fruto y de aquel Pan que comíais; en que bebíais todo el vino que queríais, aún derramándolo, sin sentir la responsabilidad de esas cosas sobre vuestro espíritu.

42. Han pasado aquellos tiempos en que os acercabais a los recintos, para pedir el bálsamo para vuestra materia solamente; una llave que abriese las puertas del trabajo; una torta de pan, del pan de cada día o la solución de los conflictos terrestres, olvidando a vuestro espíritu. Hoy venís con la preocupación, con la responsabilidad, con el espíritu preparado, con la Conciencia despierta, a comunicaros con vuestro Maestro de espíritu a Espíritu, a prepararos para esa excelsa comunicación después de mi partida.

43. A recibir en pleno espíritu hasta el último de mis mandatos para poderlo practicar; a escuchar mis enseñanzas que serán las que vosotros deis al mundo cuando el instante sea llegado; a prepararos como los buenos discípulos y como los buenos apóstoles, para llegar ante mi planta en aquel instante, en que Yo os contemplaré y en que Yo os hablaré a través del hombre por última vez.

44. En que os preguntaré: ¿Estáis dispuestos a ocupar mi lugar? ¿Estáis ya fuertes y preparados para enfrentaros al espíritu del mundo? ¿Podréis dar ejemplo y testimonio como vuestro Maestro os ha enseñado, como mis Apóstoles os dieron el ejemplo en aquel Segundo Tiempo? ¿Estáis ya fuertes para amar y perdonar al que os ofende? ¿Podréis ya Amaros los unos a los otros con el amor que Yo os he venido a enseñar? ¿Creéis que estáis ya capacitados para abrir la brecha, que conduce a la vida espiritual? ¿Creéis poseer ya en vuestro espíritu toda la luz que derramó la luz de mi Espíritu Santo, para iluminar los entendimientos y los espíritus? ¿Habréis limpiado vuestro corazón, vuestros interiores y vuestros actos exteriores? 

45. Así el Maestro os interrogará, así el Juez se posará en cada Conciencia; así el Padre mostrará su amor una vez más. Y desde ahora os preparo para que podáis recibir el juicio, y contestar al Maestro, para que sepáis permanecer firmes y fieles a mi Causa, para que podáis alcanzar la capacidad y la preparación debidas, y el temple necesario. 

46. No es un imposible el que os vengo a pedir, no es algo que esté fuera del alcance de vuestras fuerzas espirituales; todo aquel que trabaje con amor, preparación y buena voluntad sentirá más liviana la cruz, más simple el cumplimiento, más sencillo el culto, más llano el camino. Mas el que permanezca materializado, el que conserve fanatismo e idolatría, y siga atado a las cosas e intereses materiales, le será más pesada la cruz. Que de liviana se convertirá en fardo molesto y doloroso, donde el cumplimiento de mi Ley no será dulce, sino un yugo pesado para su carne y para su espíritu. 

47. Yo, el Espíritu Santo, he nombrado Espiritualista a mi propia Doctrina para que comprendáis que esta Doctrina es la luz, es la sabiduría para vuestro espíritu. Es la esencia que viene a daros elevación y podáis así practicar mi Ley, para que en los tiempos venideros, ya vuestra materia no invada los campos que pertenecen al espíritu; para que ya no me rindáis culto espiritual con la carne, sino con el espíritu. 

48. El mundo os espera, no al Israel carnal o materializado, no al judío metalizado, sino el pueblo de Israel por el espíritu, el que parece que ha muerto para el mundo; aquel pueblo buscado siempre por su Señor; aquel pueblo vestido siempre con las galas del Padre. Ese pueblo parece haber desaparecido por siempre para la humanidad, pero él surgirá, dará la voz y hará acto de presencia nuevamente en el mundo.

49. Dará testimonio de que vive; será el testimonio de la reencarnación del espíritu, de esa ley de amor y de justicia desconocida y vituperada por los hombres. El mismo Israel, los mismos espíritus preparados, evolucionados en el camino de mi Ley, le haré surgir entre los hombres nuevamente para que den testimonio de su existencia, de su presencia y de su vida eterna. 

50. El mundo sentirá vuestra paz, no al principio, porque al principio vosotros originaréis guerra, revolución de ideas y combates. Una sola de vuestras palabras, uno solo de vuestros hechos será origen y causa de revolución, de caos, mas en medio de ese caos, vosotros permaneceréis siempre firmes en las palabras que pronunciasteis, firmes en mi Ley y en mi Doctrina, y mientras el torbellino se agite en torno de vosotros permaneceréis serenos e inmutables. Mas esa tempestad pasará, y cuando sea la calma en los corazones seguiréis hablando y ellos os comprenderán, porque la confusión, la turbación del espíritu no puede ser eterna, es pasajera, pues en lo más profundo de él brilla una chispa de luz que no se apaga, que no puede confundirse ni empañarse. 

51. Después vendrá la paz, cruzaréis los caminos en paz y seréis llamados, reconocidos y amados. Porque un tiempo de paz le preparo a la humanidad para que medite; este tiempo de dolor, de guerra, de combates, ha sido sólo un crisol. Pero después de ello vendrá la paz y en medio de esa paz el mundo recibirá mi Reino; y el mundo me imitará y se alimentará de mi Palabra.

52. Será cuando seáis llamados a los hogares, a las instituciones y congregaciones para que allí habléis, para que ahí, con vuestras obras testifiquéis y expliquéis todo lo que el hombre ha visto envuelto en misterio y en tiniebla. Para que habléis hasta donde sea mi voluntad de mis arcanos revelados, de mis misterios esclarecidos; de esos siete sellos que han de quedar abiertos plenamente para vosotros, para que seáis ricos en sabiduría espiritual, porque han sido desatados los Siete Sellos del Gran Libro de la Sabiduría del Padre. Sabiduría que no había sido revelada en toda su amplitud al hombre, y hoy se encuentra desatado hasta el Sexto Sello que os revela su esencia, su luz y todo cuanto él posee. 

53. Eso tendréis que revelar al universo, la Luz del Sexto Candelero que tendréis que extender por todo el orbe, para que sirva de preparación universal y cuando el mundo en paz y en meditación pueda encontrarse, vendrá el tiempo de gracia y abriré el Séptimo Sello entre vosotros. Será un tiempo de paz y de grandes revelaciones, de gran comunicación con mi Espíritu y con todos los espíritus vendrá entre vosotros. 

54. Ya veis, mi pueblo, como no puedo enviaros envueltos en ignorancia ni en duda. Ya veis cómo llegáis a la conclusión de que no podéis ser maestros si no podéis contestar a todas las preguntas, y si no habéis encontrado la contestación a vuestras propias interrogaciones. Toda duda, toda incertidumbre e interrogación vuestra Yo contestaré, y esclareceré para que los hombres, aquellos que se han sentado en tronos, aquellos que se han levantado sobre un pedestal y los que se han engrandecido en su soberbia y en su ciencia, callen ante vuestra palabra, porque llegará el tiempo de vosotros Israel, ¡oh, pueblo esclavizado por los hombres en todos los tiempos!

55. Pueblo perseguido y envidiado llegará tu hora en esta Tercera Era y te manifestarás como el primogénito, como mi escogido. Mas no como el único pueblo amado y donado entre la humanidad, no como un pueblo soberbio ni superior en espíritu a los demás; pues no lo sois ni así debéis creerlo; todos los espíritus tienen la misma vida que vosotros tenéis. Vosotros sólo sois los primogénitos, los responsables; a vosotros os he confiado, como el Padre podía haberle confiado a otros pueblos, sus Testamentos, su Arca, su Sabiduría y su Ley. 

56. Seréis el maestro bondadoso, el que no haga alarde, el que no diga que es maestro. Serás el apóstol que no diga al mundo que es el apóstol de mi Obra, y no llevaréis vestidura que os distinga de los demás. No llevaréis libro en vuestras manos; llevaréis vuestro corazón y espíritu abiertos en amor a la humanidad. No edificaréis sinagogas ni templos, no tendréis centro de mi Obra en el mundo; no tendréis un hombre que me represente en el mundo, será un pueblo el que me represente.

57. Llegará un instante en que no tengáis ni guía que guíe vuestros pasos espirituales sobre la Tierra, porque los que hoy tenéis en materia, bajarán a la tierra y en espíritu serán todos iguales. ¿Quién después de ellos os podrá guiar en materia? ¿Quién sería aquel que les condujera y le congregase como guía? Nadie, en verdad. Estos serán los últimos, los presentes serán los postreros; y después, el pueblo en su unificación, en su comprensión, en su obediencia y Espiritualidad, encontrará la fuerza para conducir sus pasos y para conducir a los demás, para estimularlos a la obediencia, al cumplimiento y al amor, por medio de un ejemplo de amor, no por la fuerza ni por la imposición.

58. La fuerza estará en vuestro ejemplo de amor y de caridad, y esa fuerza será más grande que las leyes, que los dogmas y las sanciones que los hombres han usado para esclavizar y someter las Conciencias espirituales. Vuestro ejemplo tendrá fuerza universal y potestad invencible, oh pueblo, cuando te unas y te ames, cuando me ames y me obedezcas y ames a la humanidad. 

59. Este es el pan que le entrego a vuestro espíritu. No os preocupéis por las cosas de la Tierra, preocupaos por vuestro espíritu, que él fortaleciéndose en Mí, alimentándose de Mí, llenándose de mi Espíritu, no dejará caer a la materia, ni tendrá tropiezo en el mundo, todo lo vencerá y resolverá. 

60. Toda caridad y complacencia material, desde mi alto solio Yo derramo en vuestra vida, en vuestro camino y hogar, en vuestras manos, por añadidura todo lo tendréis, pues Yo estoy en todas las cosas. Estoy en vuestro espíritu y en vuestra carne, en vuestros caminos y en vuestro hogar, estoy presente en todos y en todas las cosas. ¡Adelante, mi pueblo!, que delante de vosotros lleváis al Doctor de los doctores, al Compañero de viaje, el Maestro, el Amigo. El Amor de los amores se desborda entre vosotros y si en el Segundo Tiempo me conocisteis en cuanto Amor, hoy en este tiempo el mismo Amor viene a vosotros y os muestro mi Espíritu, para que me conozcáis plenamente y plenamente me podáis amar. 

61. Bendito seas, pueblo escogido. Mi Palabra ha sido en vos como un rocío de gracia. Hay espíritus que en este instante me dicen: Señor, no ha sido solamente como un rocío, ha sido una unción de aguas cristalinas, ha sido un baño purificador. Sí, en verdad, ha sido una nueva vestidura con la que he revestido a vuestro espíritu para que él sea fuerte en el sendero trazado por mi mano, en el cumplimiento de mi Palabra divina. 

62. Al ascender mi Rayo, pueblo, así como Yo he descendido entre vosotros, emprenderéis vuestro vuelo espiritual a través del pensamiento y la oración sobre todos los pueblos y sobre todos los espíritus. Es el tiempo en que tu oración, Israel, sea como un manto de paz, como un rocío de gracia, como el maná que recibisteis en el Primer Tiempo en el desierto. No sabes cuánta gracia hay en tu oración, porque eres el pueblo primogénito, el que en todos los tiempos ha orado por el universo.

63. Hoy te sientes pequeño, ignorado y último, pero aquí en el silencio vela y ora, más vale así Israel, para que lo que haga tu diestra no lo sepa la siniestra; para que tu amor que derramas sobre el universo no sea publicado. Mas si hoy solamente entregas la oración, como cumplimiento, día se acerca en que entregues tu corazón, trabajes con tu materia y abras tus labios. Día llegará en que tendrás que entregarle tu propia vida a la humanidad. ¿Cómo será tu amor y tu cumplimiento en los tiempos venideros? 

64. Así os preparo. Por los presentes bendigo a los ausentes; vuestra llegada al hogar será una bendición. Mi presencia queda entre vosotros, oh discípulos, que presto quedaréis en mi lugar cual maestros de la humanidad. No olvidéis mi presencia, no despreciéis mi Palabra, venid habitualmente a escucharme, porque son mis últimas Cátedras.

65. Mi misión a través del entendimiento del hombre presta está a concluir y vosotros, cuales discípulos, dejad las cosas de la Tierra y aprovechad estas horas de recreo y de preparación para vuestro espíritu y la vida no os amedrantará, seréis fuertes; el hambre, el dolor y la peste, los grandes cataclismos y conmociones del mundo no harán mella en vuestro espíritu, porque sois el fuerte desde el Primer Tiempo, en espíritu y en verdad. Porque sois la simiente de Jacob, llamado Fuerte por el Padre en aquel tiempo, y fuerte cada uno de vosotros deberá manifestarse en el mundo, sea cual fuere su tribu. Todas las tribus de Israel son fuertes, porque parten como ramas del tronco, del mismo árbol. 

66. ¡Levántate, pueblo! ¡Levántate y no caigas más en el letargo, no caigas más en la rutina! ¡Adelante!, que adelante de vosotros marcho Yo llevándote de la mano, para que al fin sea el triunfo de Israel, el triunfo de mi Ley y de mi Obra sobre el haz de la Tierra y en todo el universo. 

67. Yo te bendigo y te perdono en mi Nombre Divino y preparado te dejo. ¡Adiós, pueblo de Israel, mi paz queda entre vosotros!

21 de Noviembre 1948.

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