C.I. 19 Septiembre 1948
CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 045
HABLA NUESTRO DIVINO MAESTRO:
01. Elías: Tu espíritu me presenta tanto a los primeros como a los postreros y a todos les contempla el Padre como a un solo hijo, como aquel corazón que ha mucho tiempo espera que se acerque a su morada para vivir con Él por siempre. Mi mirada de amor y de paz se posa en todos; mi mano paternal que sana, les da la caricia. Mi arcano bendito se abre para todos, sin distinción alguna; penetro de puntillas cual ladronzuelo en el fondo del corazón y en ellos deposito mi paz, dejo un presente y una prueba de que estuve en lo más recóndito de cada uno de mis pequeños.
02. Los acercas, Elías, a esta fuente espiritual, bajo la sombra espiritual de estos árboles, para que se alimenten con mi Palabra y mi esencia, que es con todos, con los que saben prepararse y con los que es menester les prepares tú. Porque es la herencia que en este Tercer Tiempo vengo confiando a mi pueblo, quien tiene una alta misión que desempeñar en el seno de la humanidad y aun cuando él mismo se juzga pequeño, Yo sé que es fuerte y él se manifestará y dará testimonio a las naciones de que el Espíritu Santo, el Consolador prometido, ha estado nuevamente con Israel, en cumplimiento a las promesas divinas. Porque este pueblo dará nuevas generaciones, los hijos de estos presentes y los hijos de sus hijos, se levantarán por los caminos, provincias y naciones llevando el estandarte invisible espiritual de la paz, de la fraternidad, de la buena voluntad.
HABLA EL PASTOR:
03. Bienvenido seas, rebaño muy amado, Yo te he traído de los distintos caminos para encontrar el perfecto y el verdadero, mas tú no lo has sentido y por eso es menester que la Divinidad venga a hacer sonar la Palabra a través del entendimiento humano, para que confirmes y sientas su presencia.
04. El Pastor es el faro luminoso que viene delante señalando el camino recto y perfecto, para que contemples dónde se encuentran los espinos y abrojos, el pedrusco que pueda hacerte tropezar, y puedas caer y no levantarte más. Es la voz también dándoos la alerta, para que abráis vuestras pupilas espirituales, porque va a acercarse un momento de prueba; vela y ora por tus ruiseñores, para que sean sumisos y cumplan con lo prometido a su Creador. Abrid vuestras pupilas, profetas benditos, para que deis la alerta a vuestros hermanos y se pongan en oración por ti, por los tuyos, por los privilegiados de todos los lugares, por la humanidad. Vela por todo el rebaño, aun por aquellos que se han convertido en machos de cabrío. Es la voz de alerta que os da el Pastor, cual preparación, para recogimiento y elevación de vuestro espíritu.
05. Despierta tu Conciencia, despeja tu mente, abre la puerta de tu corazón preparando la tierra fértil, para que en este instante vaya el buen Sembrador depositando la semilla que ha de fructificar el mañana.
HABLA NUESTRO DIVINO MAESTRO:
06. Bendito seas, Elías, pues con la fuerza de tu palabra has elevado el espíritu de Israel que ya no le contemplo en su cuerpo, sino flotando en el Más Allá. Sigue derramando tus dones espirituales para que este pueblo despierte del letargo, se levante y conozca el tiempo en que vive, porque tú le abres paso siempre entre las turbas, a través de los desiertos y de los mares. Tú serás siempre el faro luminoso, el precursor y antes de mi partida en 1950, Israel te habrá reconocido en espíritu y en verdad.
07. Pueblo amado de Israel: Mi mesa se halla preparada y a ella os he invitado; vuestro espíritu, a quien tanto ama el Maestro, se ha sentado y principia a comer del manjar de los manjares, del manjar de Vida Eterna, que es mi Palabra, porque en el fondo de ella está la substancia espiritual, la Vida Eterna. Está el sabor de los sabores, el sustento y la alegría, la esperanza y la fortaleza.
08. No hay primero ni último lugar en mi mesa, no hay mejor ni peor lugar, es un solo sitio, mi Corazón el que os vengo a entregar, pueblo bendito, para que os alimentéis con él.
09. Es mi amor divino que vengo infiltrando en vuestros espíritus y corazones, para que más tarde, cuando lo hayáis asimilado y lo sintáis como lo siente el Padre, cuando me hayáis reconocido plenamente y os hayáis reconocido a vosotros mismos y a vuestros hermanos, lo derraméis con esa caridad con que Yo os lo vengo entregando. Lo deis con desinterés a todos, sin distinción alguna.
10. En vuestro corazón no existirá jamás primero ni último lugar para ninguno, no existirá mejor caricia para alguno; seréis de todos y para todos, ¡oh, discípulos muy amados! Porque así como el Maestro ha venido a inundar a su pueblo de paz, caricias y complacencias, así vosotros también saldréis que inundar pronto, muy pronto de amor al universo, porque él se encuentra huérfano de amor y de caridad. Porque los hombres sólo pronuncian mi Nombre, pero no practican mi Doctrina; hablan de mi camino y mi Ley, mas no se someten a mi Ley, ni pisan mi camino.
11. Vosotros tomaréis los caminos que conducen a los grandes y pequeños pueblos y también a las humildes aldeas, y en todas partes encontraréis el hambre, la sed, la desesperación. Doquier encontraréis tierra propicia para vuestra simiente, doquiera encontraréis puertas que se abrirán a vuestro llamado.
12. 1950 se aproxima y de entre vosotros que habéis escuchado mi Doctrina celestial en cuanto a Espíritu Santo, muchos levantaréis vuestra planta en ese tiempo hacia los pueblos y las naciones. Otros esperaréis un tiempo todavía, mientras seguís estudiando, mientras seguís aprendiendo mi Doctrina y cuando ya estéis en la madurez espiritual, en la madurez de vuestros sentimientos y de vuestra fortaleza, entonces levantaréis también vuestras plantas, bajo mi inspiración divina de Espíritu a espíritu y tomaréis también los caminos para ir en busca de las porciones, las cuales estarán ansiosas necesitando vuestra presencia.
13. Yo le he confiado a mi pueblo de Israel en este Tercer Tiempo un don que no le confié antes, el don de comunicarme Yo como Divinidad y mis seres espirituales, por vuestro propio entendimiento y por vuestra boca. Yo hablé en el Primer Tiempo por boca de los profetas; Yo hablé en el Segundo Tiempo por boca de los apóstoles; aquellos dones tienen semejanza con este que os he confiado, mas con tener semejanza, no son el mismo don.
14. Desde el año de 1866 hasta 1950 haré resonar mi Palabra a través de mis Portavoces, y de mi Mundo Espiritual a través de mis Facultades, en cumplimiento a la promesa hecha a vosotros. Mas después de ese año, 1950 ¡oh, Israel!, ese don lo retendré. Ya no penetraréis en este éxtasis para recibir el Rayo Universal del Padre y transmitir su Palabra; ya no abriréis vuestro cerebro para dar acceso a mi Mundo Espiritual y él pueda comunicarse con vosotros.
15. Después de ese tiempo me tendréis en Espíritu en plenitud y comenzará de lleno para mi pueblo de Israel una nueva etapa y un nuevo desarrollo espiritual. Desarrollo que habéis iniciado ya, que está adelantado en los unos y retrasado en los otros, pero que debéis llevar delante para que desde el instante de la partida de mi Palabra, vosotros podáis seguir en comunicación con mi Divinidad y con mi Mundo Espiritual, de espíritu a espíritu.
16. De entre vosotros no se levantarán después de 1950 los profanos, los desobedientes, los incrédulos, los metalizados, los que tengan ansias de grandeza; no surgirán los confundidos, ni los falsos profetas, ni los falsos Jesús; no, porque ¡ay! de aquél que se levantase después del 1950 haciendo invocación a mi Rayo Divino, mas le valiere no haber sido.
17. ¡Ay!, de aquellos que hicieren invocación a mis niños espirituales, para tener comunicación con ellos, porque no acudirán a tomar materia, porque son los seres obedientes, los hijos que respetan y aman mis mandatos. Y serán solamente las tinieblas, las perturbaciones y la tentación las que se enseñoreen en los desobedientes, serán las que invadan aquellos cerebros profanos.
18. ¡Alerta, pueblo amado! Estas palabras guardadlas en vuestra Conciencia y corazón y tenedlas a flor de labio, para que cuando contempléis que después de 1950 se levanta un hijo de Israel pregonando que el Maestro habla por su conducto, seáis los que calléis esa boca y no permitáis que confunda a las muchedumbres; seáis vosotros los que selléis con broche de oro, con una potestad que os confío, aquellos labios profanos.
19. Cuando contempléis que los que fueron mis labriegos se levantan invocando al Mundo Espiritual, también esto evitaréis; pondréis alerta al mundo y no permitiréis que mi Obra sea profanada, porque ¡ay!, de Israel. Todos tendréis que responder y no quiero que el Padre descargue su justicia, cuando Él sólo quiere derramar sus complacencias espirituales; pero preparaos, pueblo, oíd bien lo que voy a decir:
20. Después de 1950, en las naciones, en los pueblos, surgirán los hombres, las mujeres, los ancianos y los niños con cerebro abierto, con facultad y querrán resistir a las fuerzas espirituales y no podrán y serán poseídos por las fuerzas del Más Allá, y los seres espirituales de alta luz, de escasa luz y los de tinieblas también les poseerán. Los unos serán creídos, los otros serán perseguidos; otros serán escudriñados por la ciencia, por los teólogos, pero los más serán desconocidos y desgarrados. Muchos de ellos, muchas congregaciones también no sabrán porqué son estas cosas y acudirán a los libros, a las Escrituras y no encontrarán la solución deseada. Y será ese tiempo, pueblo, cuando Yo os envíe a las naciones a muchos de vosotros y tendréis que llegar a los países más distantes, y ahí daréis ampliamente la enseñanza y explicación de estas cosas.
21. Mas vosotros, aun cuando habéis sido los labriegos de mi campiña, no daréis ya acceso a mi Mundo Espiritual, ni haréis invocación a mi Rayo Divino. Explicaréis al mundo que para vosotros eso ya pasó, que el Padre y su Mundo Espiritual os hablaron un tiempo que quedó cerrado con broche de oro en el año de 1950.
22. Entonces, os presentaréis en las congregaciones, ante las facultades que serán llamadas de diversos modos: los unos serán tomados como profetas; los otros como médiums, los otros como iluminados o enviados. Muchos de ellos se engrandecerán, querrán convertirse en dioses ante los necesitados, contemplando que a través de ellos pasa la luz, el bálsamo y la profecía; se sentirán seres superiores entre los demás, formarán sus tronos y cautivarán a las muchedumbres. Mas en los que no exista la buena preparación, ¡ay! de ellos, porque serán arrastrados por la tentación; y los que bien sepan prepararse, serán guiados por la luz de su Conciencia, que es la misma luz del Espíritu Santo.
23. Estos tiempos con estas señales esperan a la humanidad; estas manifestaciones precursoras del Espiritualismo sobre el haz de toda la Tierra, se presentarán. Y si mi pueblo doctrinado por tantos años, desarrollado, prevenido, enseñado y probado en mil luchas, duerme; si se entrega a sus placeres, si se entrega solamente a la rutina, si olvida su pacto con la Divinidad, sus deberes para con la humanidad, ¡ay!, de Israel y ¡ay!, del mundo para ese tiempo, porque vosotros seréis testigos de un gran caos, de grandes confusiones, de grande llanto espiritual.
24. Y si tardíamente os queréis levantar para detener el avance del mal, ya no podréis. Entonces será el crujir de dientes, el mesar de cabellos, será el chirriar de cadenas para Israel y para el mundo. Porque el espíritu de la humanidad se está preparando, acrisolando; se está desprendiendo de este mundo; se está fortaleciendo con el dolor, con la experiencia y busca afanosamente ya, en medio de esta tempestad, una barquilla, un madero al cual asirse, la luz de un faro en la lejanía.
25. El que vaga en medio de un desierto, busca la estrella en el cielo, busca el oasis para encontrar la sombra y el agua. El que sólo escucha el fragor de la guerra, espera una palabra, un grito que sea de libertad, que sea de paz. Todos los espíritus buscan en el Más Allá, escudriñan, interrogan a mi arcano incesantemente, se acercan y me buscan; mas no encuentran el camino, la forma, no hallan el santuario, no aciertan a encontrar el culto a través del cual puedan agradarme para alcanzar perdón.
26. No es todavía el tiempo de la verdadera paz sobre este mundo, porque no ha llegado el momento en que las manos y los corazones se estrechen. Yo estoy atento solamente, estoy en vigilia espiritual, probando y ayudando al mundo, conduciéndole hacia un punto: El del perdón, el del amor. En el instante en que surja del corazón el amor y el perdón, será bendecido por Mí. Cuando los espíritus de la humanidad se amen y perdonen, por fin la paz de mi Reino se unirá a la paz de los hombres.
27. Para esos momentos que atravesará la humanidad vengo preparándoos. Son grandes pruebas, son las grandes ocasiones que el Padre brindará a este pueblo doctrinado, para que él se levante con su palabra limpia y pura, con su Conciencia llena de luz, con sus labios dóciles a la inspiración, con sus manos prestas a la caricia, con su corazón lleno de los dones que el Padre desarrolla en su seno.
28. Ahí entonces vosotros seréis los soldados de la paz, los que destruyáis con vuestra espada de luz las tinieblas; los que deis el camino a los desorientados y perdidos; los que deis la justa explicación a los misterios; los que sin alarde y vanidades vayáis sembrando mi verdad. Y entonces todos aquellos donados, aquellos profetas, todos aquellos que ostenten algunos de mis dones divinos, os reconocerán, sentirán que vosotros habéis sido antes preparados, que habéis sabido quiénes sois y porqué poséis los dones. Entonces seréis sus maestros, los que les conduzcáis y les enseñéis a poner al servicio del espíritu, al servicio de la Ley del Padre sus propios dones.
29. ¡Oh, Israel, qué tiempos de lucha os esperan! ¡Qué tiempos de gran práctica en mi Obra os aguardan! ¡Qué misión, qué papel tan grande tiene que desempeñar vuestro espíritu! Os estoy hablando grandemente de vuestros pasos después de mi partida. Son enseñanzas de preparación para que no quedéis titubeantes, para que no tengáis incertidumbre, para que no haya necesidad de que Yo os envíe un ángel que se materialice y os diga: “¿Qué estáis haciendo discípulos, por qué no os levantáis?” Sino que vosotros desde el instante de mi partida, podáis levantar vuestra planta y ocupar el lugar que el Maestro vacante dejará.
30. Mas para que esta mi palabra profética y de preparación, desde hoy hasta 1950, sea derramada plenamente en todos mis recintos y por medio de ella, Israel alcance la suprema preparación. Yo espero la buena voluntad de mis hijos, los Guías, representantes de mi Obra y entonces aparten de Israel todos los estorbos para la Espiritualidad, todo lo que ya deba quedar atrás, aquello que fue solamente un escalón, un peldaño que ha quedado abajo, porque Israel va marchando hacia arriba.
31. Que ellos se despojen de todo lo superfluo, que amen sólo mi Obra y a su pueblo; que olviden su propio nombre y piensen en sus multitudes, en los espíritus que van guiando hacia la eternidad, hacia un punto en el cual Yo los tomaré para seguirlos guiando en el camino espiritual. Y espero también la preparación del cuerpo de Pedestales para poder expresar lo que es mi voluntad, lo que destinado tengo para revelar al mundo como herencia.
32. Preparación es lo que el Padre pide, porque todavía no la encuentro en mis hijos; todavía el amor y la fraternidad no dan flores entre Israel; todavía la paz y la elevación no toman fuerza en el corazón de mis hijos. Y el momento trascendental está muy próximo; por eso os despierto, para que vosotros despertéis a vuestros hermanos y que todos seáis en el momento final mis discípulos, no los párvulos, no los pequeños débiles e ignorantes, sino los apóstoles fuertes.
33. Y así como os he sentado a todos en mi mesa y ocupáis el único lugar que es el mejor; mi corazón de Padre, así como en aquel momento del postrer adiós de mi Palabra a través del entendimiento del hombre, pueda contemplarlos a todos en el primer lugar, todos fuertes, Amándose los unos a los otros, todos dispuestos a la redención del mundo, todos decididos a la lucha.
34. Que no encuentre en aquel momento de mi partida al traidor, al que me niegue; que no encuentre al que dude de mi presencia después de mi partida. Que todos seáis como Juan, aquel discípulo bendito que jamás dudo de MÍ; que jamás me negó y que después de mi partida supo comunicarse de Espíritu a espíritu con mi Divinidad, porque enseñó grandemente al mundo, porque me imitó y fue maestro entre los hombres.
35. Cuando sintió que el momento era llegado de penetrar en comunicación espiritual con su Padre, se retiró a la soledad y ahí, pleno de fuerza y de fe, pleno de espíritu, se acercó incontables veces hacia Mí, para recibir de mi fuente de profecía, de mi fuente de luz, de mi fuente reveladora de verdades, un caudal para la humanidad, que por mandato de mi Espíritu Divino, escribió para todas las generaciones de todos los tiempos.
36. Yo os digo, Israel, que aquella comunicación de Espíritu a espíritu de aquel mi apóstol Juan, no ha sido comprendida, no ha sido interpretada. Hoy estáis contemplando el cumplimiento de lo que Yo le revele, de lo que él escribió y el mundo está insensible, está sordo, está ciego. La palabra de Juan sigue vibrando en este instante y es un testimonio cada acontecimiento, cada prueba, cada dolor entre los hombres. Mas todo aquello será interpretado, será comprendido y será también para salvación de la humanidad.
37. Así quiero que seáis, mi pueblo, como aquel Apóstol; después de mi partida, seréis maestros entre la humanidad; daréis mi Doctrina y mi Enseñanza con amor, con paciencia, con bondad. Cuando sintáis que mi Espíritu os llama a la soledad, que os invita al recogimiento y a la comunicación, dejaréis las cosas del mundo y en cinco minutos de limpia preparación, recibiréis mis inspiraciones divinas, mis revelaciones para que las deis al mundo y lo preparéis con ellas.
38. Os he despertado más, os he preparado para los tiempos venideros. Nadie se acobarde, no se sienta pequeño ante mi Palabra y ante la misión que os estoy confiando; a ninguno le vengo a pedir el imposible, ni el sacrificio, ni lo que está más allá de sus fuerzas. En verdad os digo, los deberes que os habéis echado a cuestas en lo material, son más dolorosos, más pesados que lo que Yo os vengo a entregar. El yugo que el Maestro os ofrece es dulce y tiene las grandes compensaciones verdaderas. Por eso os digo, que lo que os vengo a entregar no es para Mí, es para vosotros mismos; lo que hagáis con vuestros hermanos, os lo estáis haciendo a vosotros mismos.
39. Amaos los unos a los otros; perdonad a vuestro hermano que os haya ofendido, con el mismo amor con que Yo os perdono. Velad y orad por todo el universo, porque va penetrando día tras día en un gran caos que se acerca, un gran cáliz de amargura que va a beber y vosotros tenéis que estar en oración pueblo amado; haciendo méritos también con vuestros pensamientos, palabras y obras, para que hagáis que el mundo alcance por vuestra elevación y preparación.
40. No hagáis ayunos materiales ni sacrificios estériles para agradarme. No traigáis a mis recintos ofrendas materiales; no hagáis nada que no pertenezca al culto que debéis rendir a vuestro Padre. Ofrendadme vuestro espíritu, los latidos de vuestro corazón que son vuestra vida; y si queréis ayunar, eximios de lo superfluo, de lo innecesario para vuestro espíritu y vuestra carne. Eximíos de toda baja pasión, de todo pecado y entonces este sacrificio sí lo recibo, porque es en beneficio de vuestra propia materia y de vuestras futuras generaciones.
41. Si queréis entregarme una ofrenda, hacedme presente vuestros méritos de paciencia, de perdón, de Amor de los unos hacia los otros; de dominio sobre vuestras pasiones, de Espiritualidad. Y entonces esa lámpara de fe y de confianza en Mí, ese perfume de vuestro corazón, no será la luz que ilumine tan sólo una pequeña estancia, no será el perfume que se pierda en el aire, será la ofrenda que llegue hasta mi Espíritu Divino.
42. Os estoy entregando una nueva vestidura, con la cual seréis reconocidos entre la humanidad: La de la Espiritualidad. Pero pensad que la verdadera Espiritualidad no encierra misticismo, fanatismo, prejuicio ni idolatría; que la verdadera Espiritualidad es aquella que coloca a vuestro espíritu en su debido lugar y a vuestra materia con todos sus sentidos, en su debido sitio también. Que la verdadera Espiritualidad es la libertad para vuestro espíritu en su camino y la libertad para vuestra carne en su camino; que vuestra carne no invada los caminos del espíritu, ni vuestro espíritu se convierta en carnal.
43. Esta Espiritualidad podréis alcanzarla oyendo mi Palabra, estudiándola y sintiéndola. Es la vestidura que os vengo colocando, porque la vestidura con la cual llegasteis ante Mí, en jirones ha ido quedando en el camino. Porque estabais revestidos de ignorancia, de un falso culto espiritual, de una mala comprensión de las leyes divinas y humanas; porque venían manchados vuestro espíritu y corazón. Porque era vuestra carne la que me rendía el culto que debía rendirme vuestro espíritu; porque él estaba profundamente aletargado en el seno de la materia.
44. Yo despojé a vuestro espíritu de esa vestidura oscura, sucia e indigna de vos. Y porque soy la Mirada Celestial que sabe contemplar la desnudez de sus hijos, tuve piedad y entonces vuestra desnudez la revestí con mi Palabra, con mi Obra divina, con mi Luz; con ella hice vuestra vestidura, para que por medio de ella, primero en el seno de vuestro hogar, fuerais reconocidos como hijos, como discípulos del Maestro, por vuestros actos, por vuestra Espiritualidad, por vuestras palabras y preparación. Y más tarde los extraños, los demás hogares os fueran reconociendo con esa misma vestidura, que muchas veces ha sido desgarrada, pero al instante es repuesta por Mí, porque es inmutable y eterna.
45. El que verdaderamente la posee no la puede perder jamás, porque es el amor, la luz, la fortaleza espiritual, es la paz, es la verdad; con esa vestidura tendréis que atravesar los caminos, la guerra, la lucha, todas las pruebas y perturbaciones, y con ella saldréis avante.
46. No llevaréis las armas homicidas, no ostentaréis ningún estandarte en lo material, no llevaréis coraza para vuestra defensa, no cabalgaréis en corceles, ni conduciréis grandes carros de guerra para abriros paso en el tiempo de batalla y lucha; os bastará esa vestidura: La de la Espiritualidad, con ella lo venceréis todo y saldréis avante; con esa misma vestidura os presentaréis ante mi tribunal, con ella traspasareis los umbrales de la Tierra Prometida y os posaréis ante mi diestra por una eternidad.
47. Y esa vestidura ya la tenéis, es la única, la que no cambiaréis por otra, la que no envejecerá, la que no dejaréis en jirones en las zarzas ni en las ramas, la que llegará limpia y pura ante Mi. Podréis cambiar de vestiduras materiales y también de cuerpo, mas vuestro espíritu ya no puede cambiar esa vestidura que el Espíritu Santo le ha puesto. Por eso siempre el Padre os dice: “Que viene posando en los postreros la vestidura blanca cual el ampo de la nieve.” Y los videntes contemplan a Israel con vestiduras blancas. Es la vestidura espiritual, pueblo bendito, cuídala, amala, es tu baluarte y es la señal con que seréis reconocidos. No la manchéis en el fango del mundo y cuando penetréis entre las muchedumbres, dejad que su pureza y su luz, limpie también la vestidura de los demás.
48. Mas no sintáis horror ante el fango ni el pecado; no os escandalicéis jamás de escuchar o de mirar las cosas más humillantes entre los hombres. No juzguéis mal jamás, porque aquél que más peca, aquél que más asco pudiera produciros, es al que debes inclinarte para levantarlo, es el que más necesita de tu oración, de tu amor, tu bálsamo y tu caricia.
49. Penetra en el fango, no para tomar de él, sino para salvar al que perdido pueda encontrarse. No te familiarices con el pecado ni con el fango; combátelo siempre con las emanaciones que broten de esa vestidura de amor, de eternidad que os he venido a confiar.
50. En el año de 1950 serán 144,000 las vestiduras blancas que Yo contemple; los unos estarán en materia y los otros en espíritu y entonces en ese día, os entregaré los dones no revelados, los reservados e ignorados todavía por vosotros; mas me place en este instante, pueblo, revelaros uno y éste será: Que después de 1950 vosotros que poseéis la vestidura blanca cual el ampo de la nieve, podréis arrancar jirones para hacer vestiduras para los demás y el número que broten de la vuestra podrá ser infinito y nunca quedaréis desnudos, vuestra vestidura nueva no será jamás desgarrada, será siempre impecable. Y eso, ¿cómo podréis hacerlo? Ungiendo a vuestros hermanos, doctrinándolos, convirtiéndolos; todo aquel que sea converso al Espiritualismo Trinitario Mariano, poseerá desde ese instante la vestidura con que vengo señalando a Israel.
51. ¡Cuántos ojos espirituales descubrirán en vuestro frontal espiritual mi Triángulo Trinitario, cubriendo a vuestro espíritu una vestidura más blanca que los ampos de la nieve! Y cuántos que no son videntes, por vuestras palabras y obras os reconocerán; verán que no hay mancha, que no hay miseria humana y entonces dirán: Estas son limpios de espíritu, son los hijos de la luz. Y os preguntarán: ¿Quiénes sois? Y vosotros responderéis: Somos los Espiritualistas Trinitarios Marianos, los que fuimos ungidos por el Maestro en su tercer advenimiento en cuanto a Dios como Espíritu Santo.
52. Y así por vuestros pasos el mundo se convertirá hasta que llegue un instante en que el espíritu de la humanidad y grandes legiones del Valle Espiritual lleven la vestidura blanca del Espíritu Santo, la vestidura de los ángeles que contempláis en los mirajes; aquella que ha sido contemplada a través de las Edades en los seres del Más Allá. Esa vestidura será la que vista el espíritu de la humanidad en los tiempos venideros.
53. Pensad pueblo, que ya la poseéis, que a vuestro espíritu no le contemplo vistiendo otras vestiduras, ni manchado, desgarrado ni en jirones, lo contemplo con su vestidura blanca. Mas no te sientas superior a nadie, porque si eso fuere, quedarías desnudo y tu desnudez no sería entonces contemplada por el Padre, sino por el mundo y éste no te daría nueva vestidura, ni tan siquiera tendría piedad ni caridad para ocultar tu desnudez; el mundo se mofaría y te señalaría.
54. Pero eso no será en Israel, porque la luz de mi Espíritu Divino desciende sobre vuestra Conciencia y os reclama siempre la preparación, la Espiritualidad y el recogimiento.
55. Levántate, ya no duermas más y piensa que estás edificando el verdadero santuario para el Padre, que es la unión de corazones de mi pueblo escogido. En el seno de tu hogar prepara un pequeño santuario también, semejante al que estáis formando con vuestra unión en estos recintos. Reconoce mi Ley divina de la cual se derivan todas las demás, para que entonces, las leyes de justicia, de amor y caridad las apliques en cada uno de tus pasos y tus deberes para con Dios, para con vuestros padres, hijos, esposas y compañeros, para con vuestro mandatario, con vuestros maestros y todos aquellos ante quienes tengáis que cumplir un deber.
56. En este tiempo de caos, de injusticia, en que no hay respeto, en que las instituciones más sagradas son holladas, sed vosotros los que las respetéis y las améis; entonces el Padre os tomará como el instrumento de redención, como un ejemplo, como un espejo para la humanidad. Porque si os concretáis a manifestar vuestra palabra sin sentirla vuestro corazón, entonces no estaréis sembrando mi semilla, será una simiente vana que no germinará. Para que esta simiente tenga vida y germine es menester que su esencia esté en vuestro corazón y mi Doctrina sea sentida y practicada por vuestro espíritu, antes que por vuestra materia.
57. A grandes pasos os llevo hacia el cumplimiento espiritual, que es la misión que en los Tres Tiempos el Padre os ha confiado y que vosotros coronaréis, que culminaréis en este Tercer Tiempo; porque el nombre de Israel volverá a resonar en todos los pueblos de la Tierra. Porque el nombre de Jehová volverá a ser de boca en boca y será temido, pero Cristo hará que el nombre de Jehová sea comprendido, sea amado. Elías hará que el nombre de Jehová y de Jesús sean comprendidos.
58. El nombre de esta Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana resonará en todos los labios. El dulce nombre de María será la caricia y el consuelo entre todos los hombres.
59. Vosotros sois los cimientos de mi Templo y quiero que sean firmes, pueblo; sobre ellos levantaré los muros y no sabéis quiénes serán los muros, y sobre los muros colocaré las cúpulas y no sabéis quiénes serán. Mas será tan alto mi Templo, que tocará con sus cúpulas la misma Gloria y sus cimientos estarán en este mundo; en su seno se escuchará siempre el himno de paz, el concierto divino. En él no existirán sacerdotes, ni habrá ministros, no habrá teólogos ni filósofos, ni habrá científicos; no habrá señores ni tronos, ni grandes ni pequeños, ni sabios ni ignorantes.
60. En el seno de ese mi Templo se escuchará la voz del Padre, su sentencia y en él solamente penetrarán las grandes legiones de espíritus encarnados y desencarnados, para tener comunión con su Dios. Los ojos espirituales contemplaran la Escala de Perfección que comienza en este mundo y termina en el infinito, y a los ángeles que paso a paso os conducen al Seno del Señor. El culto será el de la elevación de vuestro espíritu por la fe, el amor y la Espiritualidad.
19 de Septiembre 1948.