C.I. 11 Julio 1948
CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 042
01. Pueblo amado, discípulos de mi Divinidad: Habéis penetrado y estáis viviendo ya en el tiempo de las pruebas, porque se acerca el momento trascendental, el instante difícil para vuestro espíritu y corazón, de la partida de mi Palabra; y para que ese instante no sea de justicia ni dolor, os vengo preparando.
02. Yo soy el Maestro que no duerme, por lo tanto, vosotros sed los discípulos que no durmáis. Soy el Maestro que vengo preparando mi partida, y ¿cuál es esa partida? La terminación de mi manifestación a través del entendimiento humano, no la partida de mi Espíritu. A medida que os vayáis espiritualizando y elevando más, Yo me manifestaré con mayor perfección dentro y fuera de vosotros.
03. Mas cercana mi presencia palparéis con vuestro espíritu y aun con vuestros sentidos corporales, porque mi luz, mi fuerza, mi presencia se hará sentir en todas las fibras de vuestro ser. Mas aquel que no se prepare en estos tiempos, el que permanezca aletargado, no sabe lo que se está labrando, lo que le espera en el instante en que mi Palabra, que os he entregado desde 1866 hasta 1950, os dé el último adiós, porque ese espíritu se sentirá huérfano, ese corazón me dará por ausente cuando esa no es la realidad.
04. Por eso, preparaos, para que lleguéis como buenos discípulos a ese momento y deis ejemplo de Espiritualidad y de comprensión; que no se llene de tristeza vuestro espíritu, que no se enlute vuestro corazón. Que solamente haya respeto, elevación y consciencia de lo que estáis recibiendo, para que se abra delante de vuestros ojos espirituales un horizonte amplio hasta el infinito donde podáis contemplar a vuestro Padre; y así, podáis recibir altas inspiraciones divinas, ya no limitadas a través del hombre, sino la inspiración amplia y perfecta de Espíritu a espíritu.
05. Para ese instante difícil y de prueba para vuestro espíritu os preparo. Ya no escucharéis más mi Palabra a través del entendimiento humano. Llegado ese día, Yo escribiré en vuestra Conciencia, en la carne de vuestro corazón y en los Libros de Oro, mis palabras de justicia, palabras inmutables, porque entre vosotros no volveré a hablar en la forma que lo he hecho en estos tiempos.
06. Aquél que se levante después cual ruiseñor o cual facultad, invocando mi Rayo Divino o a mi Mundo Espiritual, no sabe la sentencia que está arrojando sobre su propio espíritu, no sabe la causa que está labrando para sí mismo; el juicio que él mismo se está forjando delante de mi tribunal.
07. Yo os estoy preparando para que estéis alerta después del año de 1950 y no deis crédito a la aparición de los falsos cristos, a los malos y falsos profetas, y a las facultades que se levanten después de ese tiempo y evitéis la confusión; para que no deis el acceso del espíritu de las tinieblas entre la humanidad. Desde ahora os pongo alerta, pueblo mimado, porque si estas cosas acontecieran, tendréis que responderme, seréis responsables porque no estuvisteis velando y orando, porque no estabais preparados ante el asedio de las pruebas y de las tinieblas.
08. Todo aquel que desde ahora se prepare, en verdad y en espíritu, después de la partida de mi Palabra gozará de mi inspiración, de la comunicación de espíritu a Espíritu, y se recreará con la lectura de mis Cátedras, que os lego cual herencia bendita.
09. El camino para vosotros no será incierto, sino claro; el desempeño de la misión de cada uno, será claro también. Mi fuerza, mi presencia y mi esencia estarán siempre vibrando dentro de vosotros, para que de esta manera, no extrañéis mi Palabra que os di por el entendimiento humano; para que reconozcáis que es un paso hacia adelante y al progreso. Un paso de trascendencia espiritual el que os espera después de esa hora suprema, porque para ese tiempo mostraréis mi Obra con la pureza y perfección que ella tiene.
10. Mi Obra real y verdadera la manifestaréis con vuestras palabras, pensamientos y obras y no admitiré, ni vosotros admitiréis para ese tiempo los cultos exteriores, las profanaciones, los materialismos, las mixtificaciones, la contaminación de otras doctrinas. Presentaréis al mundo mi Obra perfecta y entonces mostraréis cuál es la enseñanza del Espíritu Santo, que cosa es el Espiritualismo y cómo debe practicar esa Ley el espiritualista.
11. Por eso, reconoced, mi pueblo, que estáis ya dentro del tiempo de la preparación, para que no caigáis en tentación ni en errores; para que seáis los fuertes en los momentos de prueba. Si vosotros no os preparáis, mientras tengáis imperfecciones e impureza, no admitiré que presentéis mi Obra manchada al mundo. Yo os someteré a las grandes pruebas y purificaciones y hasta que os contemple espiritualizados, elevados, plenos de comprensión y conocimiento, entonces os levantaré y haré el llamado a la humanidad para que conozcan, a través de vosotros, mi verdadera Obra. La cual hasta estos momentos no habéis dado a conocer en toda su plenitud, pureza ni sublimidad.
12. Mas recreaos porque aún estoy con vosotros preparándoos, porque no son todavía las pruebas ni el dolor, ni las persecuciones ni la justicia humana la que os viene a despertar; es todavía mi Palabra de amor, mi palabra de Padre la que os estremece y os levanta. Aprovechadla, porque si así no fuere, pueblo amado, no sabéis entonces qué voz será la que os despierte.
13. Se levantarán los hombres de la ciencia, de la teología y teosofía; los hombres de las leyes, de la justicia terrestre y de las religiones y ellos vendrán para someteros a pruebas, a prepararos las encrucijadas y los abismos; vendrán a interrogaros y entonces, ¿qué haréis pueblo? ¿Acaso vais a presentar solamente mi Ley dividida en veintidós preceptos? ¿Vais a presentar solo el libro de mis Cátedras? ¿Vais a ocultar vuestro corazón, vuestros actos, vuestras prácticas y culto, detrás de mi Ley y de mi Palabra? ¿Vais a escudar vuestras imperfecciones, vuestra impureza con la perfección y pureza de mi Obra?
14. ¿No habéis contemplado que el mundo os ha dado esos insanos ejemplos? Vosotros no los tomaréis, estáis preparados para no escuchar esas cosas. Sois los espíritus capacitados, que vivís dentro de materias que pertenecen a distintas clases entre la humanidad; mas estas clases no las contemplo, para Mí no existen. Lo mismo descubro en el interior del hombre elevado, como dentro de la envoltura humilde y andrajosa, el espíritu que me comprende y que me ama; y por eso a todos os siento en la misma mesa, para que todos participéis del mismo manjar.
15. No os hablé en esta forma en el Primero ni en el Segundo Tiempos, porque en el Primero la Ley del Padre vino a despertar y a iluminar vuestro entendimiento. En el Segundo Tiempo el Unigénito del Padre, Jesús, vino a iluminar y despertar vuestro corazón para el amor. Hoy vengo como Espíritu Santo, para iluminar plenamente y levantar vuestro espíritu por sobre lo humano.
16. No han sido tres Dioses los que han venido a manifestarse. Un solo Dios, un solo Espíritu, un solo Ser es el que ha entregado su Ley y su Doctrina al mundo en Tres Mensajes. Cada Mensaje ha abarcado una Era y cada Era ha sido un tiempo de evolución para vuestro espíritu; y así el primer mensaje de la Divinidad, os ilumino, os preparo durante un tiempo y hasta que vuestro espíritu se encontró evolucionado, capacitado y fuerte para recibir el segundo mensaje del Señor, hasta entonces el Padre se dignó entregar ampliamente su Doctrina y su ejemplo en el Segundo Tiempo. Y hasta que aquella enseñanza cundió por todos los corazones y espíritus, por todos los caminos de la Tierra y los espacios espirituales, hasta entonces el Padre, como Espíritu Santo, vino a manifestarse entre la humanidad; porque el espíritu de ella ya se encontraba preparado, fortalecido, evolucionado para comprender las cosas espirituales en toda su magnitud.
17. He aquí porqué os llamo los discípulos del Espíritu Santo. He aquí porqué os llamo los Espiritualistas, porque os digo que vuestro culto, que vuestra práctica debe ser por medio del espíritu.
18. Todas las cosas me rinden culto, desde los átomos hasta los planetas más grandes del cosmos. Todas las creaturas, desde las mayores en espíritu hasta las más pequeñas de materia, que poblando pueden ser los mundos espirituales y los materiales, todos me rinden culto y en vuestro propio planeta que al alcance de vuestros sentidos y de vuestra mente pueden encontrarse, vosotros lo palpáis. Yo recibo de cada una de mis creaturas su ofrenda, su tributo, su culto. Todas las cosas se recrean en Mí y en su propia misión; todas son sensibles, nada hay que sea muerto delante de Mí, porque Yo soy la Vida y de vida he dotado a todas las cosas. Si vosotros creéis que la roca por su dureza, por su inmovilidad es insensible, os equivocáis, porque ella y todas las cosas sienten la vida, mi presencia y mi amor, se recrean en Mí y en sí mismas.
19. Todas ellas se encuentran sujetas a leyes inmutables, todas obedecen bajo una fuerza que las obliga a cumplir, pero esa obligación, ese deber que todas las cosas tienen es una ley que cumplen con amor; es el tributo que de todas recibo de su armonía, de su fraternidad, de su obediencia, pueblo amado.
20. El astro rey envía su luz, su vida y su calor hasta los confines que le han sido confiados y la vida que levanta es el tributo que me entrega. Los mares se elevan a las alturas, se convierten en lluvias que fertilizan los campos, y esos campos fructifican; surgen los árboles, se cubren de follaje y ofrecen sus frutos; crecen las plantas y dan hermosas flores. Las ramas de los árboles se brindan para los nidos de las aves y son también hogares, sitios y senos de vida; esas aves también elevan sus trinos y sus cánticos en la inmensidad los campos y todo se multiplica, todo crece, todo progresa y evoluciona.
21. Es un constante tributo de la Naturaleza para el Padre que le dio la vida, y esa ofrenda de todas esas criaturas llega hasta la altura de mi Solio y desde allí mis ojos paternales acarician, contemplan y conservan todo, porque con todas mis cosas Yo me recreo y permito que todo se recree Conmigo.
22. ¿Y vosotros? Vosotros sois aquellas creaturas que cumplís también con un destino, con una misión, a quienes se os ha entregado una Ley recta y pura, pero se os ha entregado un don más: El don del espíritu en el cual existe la plena consciencia del ser, la voluntad, el libre albedrío, el conocimiento, la razón, el corazón que es fuente de sentimientos divinos. Estáis formados de materia y de espíritu y por lo tanto, sois las creaturas superiores en medio de esta Naturaleza; sois seres privilegiados. Todo lo demás lo he puesto cual siervo, cual instrumento, cual recreo para vosotros. Todos los elementos y las cosas los he puesto para vuestro sustento y adelanto.
23. Y si vosotros sois superiores a todas las cosas, a los elementos, a los otros reinos de la Naturaleza, pensad que vuestro tributo, vuestro culto tiene que ser elevado y perfecto que el del resto de la Creación, y ese culto Yo os lo he venido a enseñar a través de mis inspiraciones y del tiempo, ¡oh, humanidad!
24. Por intuición la humanidad desde sus principios me ha rendido el culto espiritual; por intuición los espíritus encarnados han buscado mi Espíritu, el Más Allá, las sendas espirituales y las fuerzas sobrenaturales; intuición del espíritu humano. Desde los principios ha sentido que hay algo más que materia, que corazón y que cerebro; y cuando he contemplado esa agitación, esa actividad espiritual, he aprovechado la oportunidad que el espíritu del hombre me brinda para manifestarme como Dios, como Espíritu, como Ley justa y recta, como Perfección espiritual, como Padre Universal.
25. ¿Para qué, pueblo? Para enseñaros paso a paso las sendas del espíritu, la Espiritualidad perfecta, la elevación espiritual. Para que pudieseis llegar a la comprensión de la Espiritualidad verdadera, habéis tenido que pasar por grandes errores, que atravesar los grandes tiempos, las diversas etapas del espíritu, hasta poder llegar con la verdadera preparación a este tiempo de Espiritualidad.
26. Hoy os digo: El Tercer Tiempo, el tiempo del Espíritu Santo, ha sorprendido a la humanidad y su espíritu; aun estando capacitado, evolucionado, todavía no me rinde el culto verdadero, espiritual, y divino, digno de mi Divinidad.
27. En los tiempos pasados, habéis confundido siempre el culto a mi Espíritu Divino y ha sido vuestra materialidad la que me ha elevado un culto. Es por que vuestras oraciones han sido forjadas por vuestra mente y dichas por vuestros labios; vuestras ofrendas las habéis tomado de la Naturaleza para entregármelas como si fueran vuestras propias ofrendas. En vuestro culto material que me habéis ofrecido a través de los tiempos, lo han percibido vuestros sentidos, se han recreado vuestros ojos, vuestros oídos, vuestro corazón, todos vuestros sentidos carnales. Y vuestro espíritu ha permanecido sediento, hambriento y desnudo, porque la parte que a él corresponde, el culto que él debía ofrendar al Padre, lo ha tomado la materia. Le Ley y la Doctrina del Padre, vuestro espíritu las ha materializado y las ha hecho religión, las ha hecho culto exterior y material.
28. Hoy, ante mi Doctrina del Tercer Tiempo, vuestro espíritu se encontrará ante la oportunidad de extender sus alas, de libertarse de todo lo superfluo y material. De ofrendar su verdadero culto, su verdadero tributo espiritual al Espíritu del Padre y entonces podréis mostraros ante el mundo como los Espiritualistas verdaderos, discípulos del Espíritu Santo.
29. ¿Cuál es el culto que debe ofrendarme vuestra materia? El cumplimiento de sus deberes en la Tierra. Si vuestra materia se sustenta, se desarrolla y conserva dentro de las leyes humanas; si cumple con sus deberes de nacer, crecer y multiplicarse, de ser un instrumento dócil y humilde para vuestro espíritu; si es noble y se satura de buenos sentimientos, con eso ella me rinde el verdadero culto material, el tributo humano, corporal, amando a vuestros hijos carnales. Dándoles el buen ejemplo, siendo hombres de moral, de virtud. Los hijos amando a sus padres, los hermanos a sus hermanos, los amigos a sus amigos. De este modo, pueblo amado, vuestro ser humano, vuestra materia, habrá rendido el culto verdadero a mi Divinidad. Mas no un culto espiritual.
30. El culto espiritual corresponde a vuestro espíritu. ¿En qué forma? Elevados de espíritu a Espíritu, no buscando entre mi Espíritu y el vuestro, un altar material o algo que me represente. El amor de vuestro espíritu no sea solamente para vuestros hijos de materia, sino que améis a vuestros hermanos sin distinción de sangre, de clases, de nacionalidades, que vuestro amor sea universal y que esté por encima de todos los amores y afectos de la carne. Que vuestro espíritu someta a la carne y no la carne al espíritu, que no se doblegue ante la idolatría ni ante el fanatismo; que no caiga en misticismo ni en prejuicio; que sea elevado. Que sepa reconocer la verdad y la razón y en donde ellas se encuentren; para que así podáis ser los hombres de paz y de amor por el espíritu, el pueblo Espiritualista que sepa rendir culto digno al Padre, dando al Cesar lo que es del Cesar, y dando al mundo lo que es del mundo, con la materia, y a Dios lo que es de Dios con el espíritu: que no ofrezcáis al Padre lo que es del mundo, ni ofrezcáis al mundo lo que pertenece al espíritu. Que sepáis distinguir todas mis leyes y armonizarlas, unirlas, porque todas se derivan de una sola que es el amor, el cual es la puerta, la vida, la luz, la esencia y la eternidad, porque Yo soy la Ley, soy el Principio y el Fin de todas las cosas y nada se encuentra desunido. Y si la materia entrega un culto al Padre y el espíritu otro, ambos deben estar unidos; son diferentes, pero son semejantes, y todas las cosas de materia en sus diferentes escalas, están unidas por una sola ley.
31. No os hablé así en el Segundo Tiempo, mas mi Palabra fue tan perfecta y tan profunda, que si vosotros con el espíritu hubieseis analizado aquella Doctrina y Enseñanza no me hubiereis hecho venir en este tiempo. Mas he venido a ayudaros, humanidad; he venido para materializarme y hacerme más accesible, para limitarme un poco más entre vosotros, pero una vez más os digo: En aquel tiempo no estabais capacitados para comprender estas cosas; hoy sí.
32. Todo aquel que recibe en su frontal el Triángulo de mi Trinidad es un escogido entre los muchos llamados, y esa es la señal que puede comprenderme en este tiempo. No es la primera vez que vuestro espíritu viene a este planeta y que recibe mi Ley; mas a través de vuestra materia, vuestro pasado espiritual por un instante se oculta, ella es como un velo que no os permite contemplarle. Pero por intuición, cuando despertáis ante mi Palabra de esencia, reconocéis que es verdad lo que os hablo; penetráis en el fondo de vuestro espíritu y sentís que venís de muy lejos, que habéis conocido un camino muy largo, que habéis contemplado muchas cosas y habéis vivido, mucho en verdad.
33. Sí, pueblo, a fin de que pudierais oír estas cosas, era menester que caminaseis mucho, mas vuestro espíritu no está envejecido. La vejez, la decadencia, la muerte no es con él, a medida que el avanza y se eleva, va penetrando de la infancia a la juventud eterna del espíritu, a la plenitud, a la fuerza espiritual que es eterna y perfecta en él. Mas vuestro paso por este planeta ha sido un crisol que habéis atravesado. Las diversas etapas materiales han sido todas para enseñanza de vuestro espíritu. Unas han sido de complacencias; otras existencias han sido de esplendor, otras de placeres, otras de fracasos, otras más de restitución, otras de expiación espiritual y material. Otras de experiencia, las unas de desarrollo mental, otras de desarrollo de los sentimientos y ahora os encontráis en un tiempo de desarrollo espiritual.
34. Todo lo habéis conocido y lo habéis tenido; por eso si en este tiempo contempláis vuestras manos vacías, y si no vivís en el esplendor material y no poseéis títulos ni caudales, no sufráis por esa causa. Pensad que para obtener la capacidad espiritual que hoy poseéis, habéis tenido que perder todo aquello, que es superfluo e innecesario para el espíritu; que solamente es cadena, prisión para él. Lo habéis poseído por un tiempo, pero después habéis tenido que perderlo para libertar a vuestro espíritu; mas la luz de la experiencia, de la evolución es con cada uno de vosotros, es en cada espíritu.
35. Claramente os hablo para que el uno y el otro me comprendan, el primero y el postrero, el letrado, el científico y el ignorante, el pobre y el rico. Y aunque pertenezcan a distintas clases y lenguas todos podáis recibir mi esencia, porque el espíritu de cada uno preparado se encuentra y Yo me derramaré según sea vuestra preparación, porque el tiempo es de méritos y de pruebas, como os he dicho.
36. Aquel recinto que mayormente se preparé para mi Divinidad, su fruto será mi Palabra; el que no sepa prepararse y forme ambiente de desunión, desgarros y críticas, de materialidad, mixtificación o impureza en mi Obra su fruto será pequeño. Preparaos entonces, porque a todos quiero premiar con el galardón de mi Palabra; es lo único que os hará salir avante en este tiempo de lucha. Mi Doctrina, mis parábolas, mi enseñanza en sentido figurado, mis revelaciones, todo ello será vuestro baluarte y cuando el mundo se arroje sobre vosotros, solamente la Espiritualidad, la preparación, la limpidez, harán que mi Palabra refleje como un espejo de luz, y mi Obra sea vuestro escudo que os defienda y haga el milagro de la conversión de toda la humanidad.
37. Mas si vosotros presentáis un culto imperfecto, el culto exterior o material, entonces los hombres destruirán ese culto, porque es impropio del Espiritualismo. Pero si presentáis al Padre y al mundo el culto espiritual, ese será indestructible pues ni las armas, el pensamiento, la palabra, los juicios, los torbellinos ni la muerte, podrán destruir el altar, la lámpara espiritual que existe en el fondo de cada discípulo Espiritualista Trinitario Mariano.
38. Penetrad más y más en mi Enseñanza para que vayáis normando vuestra existencia porque estará regida por vuestro espíritu. Vuestro entendimiento y corazón, que son el espejo de vuestro espíritu, sabrán cumplir su misión entre la humanidad; a través de vuestra materia se reflejara vuestro espíritu, para que en vuestro hogar deis el ejemplo y sembréis la simiente.
39. Mirad que el mundo vive dentro del caos material, moral y espiritual. La simiente buena y pura ha sido arrojada de su seno. Las instituciones que el Padre ha levantado entre los hombres han sido profanadas; las leyes de justicia y de amor en lo espiritual, han sido también profanadas y desobedecidas.
40. Hay hombres que se levantan con ideas de luz, con sentimientos nobles, con buena palabra y ellos son muertos por la humanidad y su simiente también perece; son como frágiles barquillas en medio de un océano furioso. No contemplo un país, un pueblo, una aldea, un hogar, ni siquiera un corazón pueblo amado, en donde mi semilla esté fructificando.
41. Los unos habéis comenzado a sembrar esa simiente en la tierra de vuestro corazón, en la de vuestros hijos y de vuestros hogares y otros no habéis comenzado aún, pero estáis recibiendo la semilla y os digo: Seguid cultivando los unos y los otros, tiempo es ya de que la sembréis. Yo os ayudare en el cultivo; os protegeré ante los vendavales y los torbellinos; velaré cuando vosotros durmáis; os ayudaré cuando os canséis, porque soy el gran Libertador Universal.
42. Sembrad mis hijos, en vuestro corazón mi divina Enseñanza, ella fructificará, para que en lo secreto, en el interior de vosotros mismos, contempléis una tierra fértil y fructífera; para que en vuestro hogar, en el corazón de vuestros hijos, en el seno de vuestro matrimonio, contemple el florecimiento de mi Doctrina; para que en lo humano y en lo espiritual, contempléis la bondad, la perfección de mi Enseñanza.
43. Estudiad serenamente mi Doctrina para que no caigáis en misticismo, en fanatismo, en idolatría o en pasiones; para que seáis sinceros, serenos, mansos, humildes y el mundo entonces pueda contemplar vuestro ejemplo y por vosotros comenzará la restauración de mis instituciones, la reconstrucción espiritual y moral entre la humanidad; porque os acercáis a un tiempo en que el reino de paz estará en este mundo.
44. No sabéis los años o los tiempos que pasen para que llegue, pero he de comenzar mi Obra y es mi voluntad comenzarla por vosotros, por eso desde 1866 os vengo doctrinando y preparando para que vosotros preparéis a vuestras generaciones próximas; y así de generación en generación, la Espiritualidad en el espíritu y la moral en la carne, se vayan acrisolando, evolucionando, aumentando y cundiendo de hogar en hogar, de pueblo en pueblo y de corazón en corazón. Para que toda la tierra fértil pueda encontrarse y recibir en su espíritu el reino de paz y entonces este planeta habrá dejado de ser el Valle de lágrimas, de expiación y de restitución espiritual.
45. Este mundo espiritualmente será elevado para que vengan a poblarlo espíritus de paz, de adelanto, de fraternidad, que unos a otros se den la ayuda y sean como peldaños en la escala espiritual para que todos en el progreso, en el adelanto, en la Espiritualidad os podáis encontrar.
46. Entonces este mundo se transformará; todas las fuerzas espirituales y corporales del hombre serán puestas al servicio del espíritu y su engrandecimiento, ya no a la grandeza pasajera de la carne.
47. Me habéis comprendido y estáis recreándoos con mi Palabra que ha sido solamente pan para vuestro espíritu, pero os digo: Yo como Padre Universal, como mirada perspicaz, contemplo toda vuestra vida, cada uno de vuestros pasos, cada una de vuestras quejas y sufrimientos. Conozco vuestros ideales, vuestros anhelos, lo que necesitáis, lo que estáis preparando, lo que vendréis a pedirme, lo que habéis perdido, lo que está ausente; todo lo puedo contemplar y os escucho, porque soy vuestro Padre que no desconoce ninguna de vuestras necesidades, porque sois las creaturas sensibles al dolor y al gozo, al sufrimiento y a la dulzura, pero antes es el espíritu. Y después que a él le he entregado, por añadidura también entrego a vuestra carne y a vuestra existencia humana.
48. No miréis los dolores del cuerpo de vuestros hermanos, contemplad y pensad en sus sufrimientos y necesidades espirituales; haced con vuestra oración y con vuestras alegrías materiales por mitigar los sufrimientos de vuestros hermanos.
49. Os entrego el bálsamo espiritual, mayor potestad a vuestro fluido espiritual; os entrego el don de la palabra y de la intuición; aumento el don de revelación y de videncia. ¡Adelante, pueblo amado! Mirad que os espera el tiempo de lucha, que el caos y la confusión pueden venir a vosotros con mayor fuerza, pero estad serenos, que aún estoy con vosotros.
50. Del dolor, de la confusión, de las tinieblas, de la tempestad, brotara después la paz, la unificación y la luz. Confiad en Mí, pero no confiéis mucho en vosotros porque no estáis preparados. Seguid preparándoos y cuando hayas alcanzado esa grande preparación que os pido, entonces si podréis confiar plenamente en vosotros, para que hagáis frente a las grandes luchas y a las grandes pruebas.
51. Contemplaréis que en todos los ámbitos y caminos de este mundo se escucharán las palabras: espíritu, Espiritualismo, Espiritualidad, Tercer Tiempo. Llegará el instante en que contempléis el espíritu de la humanidad en plena actividad, en plena evolución; discutiendo, hablando, interrogando sobre esta mi Obra y vosotros enseñando, practicando y cultivando.
52. Os acaricio y por vosotros al Universo; por vosotros envío el bálsamo a los enfermos; por vosotros doy paz al Mundo Espiritual y entrego una caricia a las naciones. Velad y orad por la paz del mundo y por vuestra preparación y unificación, pueblo amado.
53. ¡La paz de mi Espíritu Divino queda entre vosotros!
11 de Julio 1948.