C.I. 01 Enero 1948
CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 036
01. Estáis en la plenitud de los tiempos y no todos habéis despertado.
02. Estáis ya en la culminación de esta etapa y durmiendo estáis. ¡Cuán pocos son los que han despertado y los que han abierto sus ojos a mi verdad! ¡Con qué poco se conforma Israel en el Tercer Tiempo, pues cree haber alcanzado ya el triunfo en el camino!
03. No sois inocentes. No sois niños en el camino espiritual. No sois recién nacidos. Sois ya grandes espíritus por la evolución que lleváis en vuestra Conciencia, en lo profundo de vuestro ser.
04. El pueblo se dice Espiritualista y, ¿sabéis, mis discípulos y párvulos, qué quiere decir Espiritualista? Si vosotros no acertáis a contestar Yo os lo diré con una breve frase: Espiritualista quiere decir DISCÍPULO DEL ESPÍRITU SANTO y, ¿habéis llegado a serlo ya, mis hijos? Yo no os sentencio, sólo os digo: Alerta, porque no será mi justicia, sino la justicia del mundo la que os toque. No os amenazo, sólo os digo las consecuencias de la falta de cumplimiento, de comprensión y de Espiritualidad, porque soy Padre y soy amor, mas no me habéis comprendido.
05. Todos seréis grandes cuando alcancéis la verdadera humildad, cuando practiquéis el verdadero amor. Mientras la mala yerba exista en el corazón, ese corazón no alcanzará la conquista de los atributos divinos, y por eso vengo a mi pueblo a adoctrinarlo, a corregirlo, a lavarlo en las aguas puras del río de la vida, para que pueda ser digno de poseer mis atributos.
06. Yo seguiré corrigiendo con mi amor vuestras faltas; os levantaré cuando caigáis; volveré a sanaros cuando enferméis, pues soy vuestro Doctor. Os consolaré en vuestros sufrimientos, no permitiré que os perdáis, no os abandonaré jamás. Yo os llevaré de la mano por el sendero de perfección hasta mi Reino. Si vuestro corazón no ha velado, el del Maestro si vela por vos.
07. Mi arcano está abierto en misericordia y en gracia, para que este pueblo se desborde en amor sobre los demás pueblos de la Tierra. Os estoy señalando el sendero alba tras alba, para que podáis rendir culto agradable a mi Divinidad. Me he manifestado en palabra a través del hombre, en intuición y revelación, y también a través de mi Mundo Espiritual. Me he manifestado en cada una de vuestras pruebas, dolores y vicisitudes.
08. Llegó el alba final de 1947 y la mirada perspicaz del Padre, recibió el tributo de todas las cosas, de todos los mundos y de todos los cielos. Mas cuando dirigí mi mirada a este planeta, esperé el tributo del corazón del hombre; escudriñé todas las sectas y religiones, desde la sinagoga hasta la mezquita y desde la basílica hasta la pagoda, y sólo recogí dolor, y recibí cultos impropios de este tiempo. Mas Yo derramé mi gracia y amor en todos y recibí la simiente buena. Y después dirigí mi mirada entre mi pueblo Espiritualista para reclinar en su corazón mi sien de Padre y, ¿acaso creéis que el Padre encontró en su pueblo lo que buscaba? ¿Acaso creéis que encontró el Maestro entre sus discípulos la paz, el amor, la unificación y la fraternidad?
09. No, mis hijos, pues encontré también imperfecto vuestro culto. Los tiempos han pasado, Yo he estado entre vosotros, desde 1884 en que fue mi voluntad comunicarme por el entendimiento humano, para señalaros la senda que os trace desde el Primer Tiempo tan recta como en el Primero y en el Segundo e igualmente estrecha, y desde ese instante os he venido diciendo: ¡Espiritualizaos, despojaos de todo lo superfluo!
10. Yo he venido a libertaros de la idolatría, del fanatismo, del materialismo y de todo lo inútil, borrando además con mis enseñanzas, tradiciones y ritos; pero ha sido duro el corazón de Israel, ha sido duro el entendimiento del pueblo, no ha logrado vencer a su propia carne ni ha podido dominar su temor al mundo.
11. ¿Por qué os dice el Maestro estas cosas? Porque a mi Doctrina todos habéis añadido algo de vuestras pasadas costumbres. Todos habéis introducido en ella las tradiciones, ritos y costumbres arraigadas en vuestro corazón y que fueron herencia de vuestros antepasados. Mas no he venido solamente a contemplar vuestras imperfecciones, he venido a descubrir en el seno de vosotros al espíritu Israelita y con él, he venido a comunicarme hablándole a través del entendimiento humano desde 1884 hasta el final de 1950, para después comunicarme de Espíritu a espíritu, para en esta forma enseñéis al mundo la verdadera oración y el verdadero culto.
12. Yo permití los símbolos dentro de mi Obra porque de lo contrario habríais erigido altares, imágenes e ídolos y cada uno de esos símbolos encierran un significado. Mas, ¿en tanto tiempo ese significado o simbolismo no pudo penetrar en vuestro espíritu? En verdad os digo, que era tiempo de que vosotros no sintierais necesidad de tales cosas y de que al Padre ofrendarais un culto limpio y de que dierais a la humanidad un buen ejemplo. Mas no habéis podido arrancar todavía aquellas cosas porque sois débiles y las conserváis por falta de fe y por temor al hombre. Teméis que alguien se acerque entre vosotros y contemple que no poseéis altar; teméis que los incrédulos vean que no adoráis imágenes; y por falta de fe, porque siempre habéis necesitado ver para poder creer.
13. Así en el Primer Tiempo exigisteis la materialización del Tabernáculo y contemplándolo fuisteis fuertes en la travesía por el desierto; pues si el Tabernáculo y las Tablas de la Ley contenidas en el Arca no hubiesen vuestros ojos visto, no habríais atravesado con fortaleza los sinsabores, las distancias y las vicisitudes de la jornada. Tuvisteis que ver para poder creer, como en el Segundo Tiempo fue menester que Tomás hundiese sus dedos en mi llaga para decir: «Maestro, creo en ti”. ¡Ah, hombres de poca fe!
14. Ahora, vosotros que sois aquellos mismos, tenéis que crear símbolos para poder orar y creer en mi presencia, y yo os digo: Tiempo es ya de que seáis los discípulos del Espíritu Santo.
15. Va a principiar el nuevo tiempo, por eso el Maestro desde ahora os prepara, y os hablaré a través de mis portavoces para despertaros, y estremeceros antes de que el hombre con sus leyes os despierte.
16. Próximo está el instante de mi partida, 1950 ha llegado entre vosotros, dos años faltan para que ese año se presente, y tres para que Yo parta, porque no levantaré mi Palabra en el primer día de 1950, sino en el último. Estos tres años los dejo en representación de los Tres Tiempos y también de aquellos tres en que os di mi Palabra en el Segundo Tiempo, mas no midáis por años, por meses ni por días este tiempo. 1950 ha llegado para vosotros, porque el final de esta etapa de mi comunicación ha principiado en este día. Sí, mis hijos, el fin de esta manifestación ha llegado para Mí y estoy preparando mi partida.
17. Si no pugnáis por alcanzar la verdadera Espiritualidad, después extrañaréis la ausencia de mi Palabra y vendrá a vosotros el frío, la soledad, la orfandad y la flaqueza y como sois idólatras por tradición, podréis caer en tentación forjando a vuestro Dios en piedra, madera, o metal para creer en su presencia; adoraréis aquellos por los cuales yo entregué mi Palabra y buscaréis los objetos que pertenecieron a vuestros recintos, para adorarles como cosas sagradas. Entonces, ¡ay!, del Universo y aún más de Israel, porque mi voluntad es que para el día de mi partida estéis comunicándoos Conmigo de espíritu a Espíritu, hayáis preparado a vuestros hijos que serán las generaciones del mañana, aquéllas que después de vuestra partida se levanten por las sendas del mundo, del pensamiento y del espíritu sembrando mi verdad sin mezcla de fanatismo ni de idolatría.
18. Israel amado, os sorprende mi Palabra, pero no os confunde porque en ella no hay tinieblas. Bienaventurados aquellos que en este instante se recrean con el Verbo y me dicen: Maestro, esperábamos que dijeses estas cosas. Esos son los que se han preparado, los que han desarrollado la intuición y se han espiritualizado, los que luchan y sufren porque la causa Espiritualista florezca en este tiempo. El que no se regocije cuando Cristo habla, es porque viene muy detrás o se ha estacionado y se conforma con poco.
19. ¡Cuán grande y bella es mi Doctrina y cuán lejos se encuentra de lo superfluo! Mas os pregunto: ¿Qué vais a hacer, pueblo, cuando Yo parta? ¿Cuál va a ser el aliciente para vuestro espíritu? Yo os doy mi Palabra, la revelación y la inspiración para que podáis comprender cuál es mi voluntad y la meta a que debéis llegar. Todo cuanto hiciereis por espiritualizaros aprobado será por Mí.
20. Analizad para que no caigáis en fanatismo, porque es profundo el camino de la Espiritualidad, os digo, llegará el instante en que podáis contemplarlo con gran claridad y aún podáis alcanzar con vuestro pensamiento el Más Allá. ¡Qué hermoso cuando hayáis alcanzado esa altura! Entonces reconoceréis cuán grande era vuestro retraso, aún teniendo al Maestro de maestros entre vosotros.
21. También alcanzaréis a comprender el porqué de tantas pruebas, purificaciones y vicisitudes en vuestro camino. Sabréis porqué no podéis obrar milagros aún teniendo fe. Porque la fe de este tiempo quiero que vaya unida a vuestra preparación; ya no es el Segundo Tiempo en que os dije: «Vuestra fe os salvará.” Cuando vuestra fe se una a la buena preparación espiritual y a la Conciencia, realizaréis los milagros que muchas veces con la sola fe no pudisteis obrar, y no volveréis a dudar de Mí ni de vosotros.
22. Levantaos con la fuerza de mi Palabra, es mi mano bondadosa en cuyo hueco existe todo cuanto habéis menester.
23. No temáis al mundo, que él tiene más que temer de vos y, ¿qué podrá el mundo temer de vos? Que lo levantéis con la fuerza de vuestro espíritu y lo sometáis a la prueba de la desmaterialización y del despojamiento del pecado, mas, ¿él de qué podrá despojaros?
24. No vengo a distinguiros en clases. Las clases desaparecen al estar vosotros delante de Mí. Al que habita en alta esfera no vengo a hablarle aparte; al leproso no le echo fuera; al que bien se atavía no le humillo porque él con su atavío no pretende humillar a los demás; al pobre lo dignifico y le siento junto a aquél a quien ha visto siempre como superior. Y de esta reunión espiritual hago nacer la verdadera fraternidad, dándoos a todos la misma Palabra, pues así como en el sabio puede ocultarse un espíritu de poca elevación, en el humilde puede ocultarse un gran espíritu. Mas estas cosas sólo son vistas por Mí; por eso invito a todas las razas, tribus, linajes, clases a escuchar la misma Palabra y ser todos en la mesa del Maestro, los discípulos del Espíritu Santo.
25. Esta es la primera lección de las que he de entregar en los tres últimos años, en que el Maestro hablará a través del entendimiento humano.
26. Labriegos: Muchos de vosotros llegasteis en la juventud a mi camino y mientras unos han penetrado en la edad madura, otros habéis llegado la ancianidad; a muchos convertí en padres de familia, a tiempo que muchos de vosotros convertisteis a vuestros hijos en labriegos de mi Obra. Ya estáis esperando el año de 1950, y me preguntáis, ¿cómo trabajaréis cuando haya cerrado vuestro cerebro para mi Mundo Espiritual? Yo os digo, no temáis, que todo os enseñaré. Por ahora seguid dando acceso con toda Espiritualidad, amor y respeto a los seres del Más Allá y continuad sanando al enfermo, levantando al muerto con ese fluido divino que os he dado y que es salud, vida y substancia.
27. Con ese bálsamo levantad a los débiles y si el mundo no os creé, no temáis, que Yo os concederé prodigios cuyos testimonios correrán de boca en boca y todos reconocerán que Yo soy la Salud y la Vida. Entonces la humanidad aprenderá a buscar la salud del espíritu por medio de la oración y de la práctica de mis preceptos, y el bálsamo del cuerpo en la Naturaleza material con cuyos elementos que son de amor y de vida deberá vivir siempre en armonía. De la Espiritualidad bien entendida y bien practicada vendrá la salud perfecta.
28. Llegará el año de 1950, pero mi Mundo Espiritual no se apartara de vosotros. No tendrán más acceso en vuestro cerebro, pero os seguirán protegiendo e inspirando. Yo vibraré y hablaré por boca de todos y os facilitaré otros idiomas. Abriré caminos para que podáis levantaros a dar la Buena Nueva a la humanidad. Si os habéis comunicado con vuestro Padre y con vuestros hermanos espirituales que pertenecen a otros mundos, ¿cómo no vais a atravesar la tierra y los mares y comunicaros con hombres de otras razas, aunque hablen otras lenguas? Yo os daré la potestad y el lenguaje universal: El Amor.
29. Mundo Espiritual: os hablo aún cuando no es necesario hacer uso de estas materias para comunicarme con vos. Sois lo más puro que este pueblo tiene después de Mí. Vuestra fortaleza y paciencia os ha hecho soportar tanta ingratitud y tanta dureza de entendimientos y corazones. Con vuestro sufrimiento habéis escalado más alto y vuestro llanto os ha purificado. No habéis hecho alarde de vuestros dones ni habéis humillado a nadie.
30. Seguid sanando a los enfermos y libertando a los poseídos, bastará que con el índice de vuestros protegidos toquéis el cerebro del enfermo y le hagáis oír mi Palabra, para que las legiones de seres obsesores se aparten.
31. Pueblo: No materialicéis a vuestros consejeros y protectores espirituales, ellos son mis emisarios, mis enviados, los poseedores de mi bálsamo. Hombres de poca fe: ¿No creéis en el poder de su fluido? Yo a muchos enfermos con sólo mi Palabra sanaré, mientras mi Mundo Espiritual a otros levantará a la vida con su fluido y con su palabra. Así os pruebo y os enseño porque quiero que seáis un espejo limpio, un ejemplo digno de imitarse. No quiero que seáis una secta más en la Tierra; quiero que seáis el puerto seguro para el náufrago, estrella para el perdido en el desierto, árbol para el caminante moribundo y cansado.
32. María: Tu presencia llena de consuelo y alegría es al pueblo Mariano. Yo he levantado un altar en el corazón de mis hijos hacia Ti, que te hiciste mujer en este mundo para hacerme yo hombre en Ti. ¿Cómo no había de levantar un santuario en estos corazones que recibieron el sustento de tus senos divinos en mi Palabra y en mi sangre? Estáis en la Divinidad y fuiste mujer, para dar al mundo un ejemplo del amor maternal perfecto. Tu existencia como Madre Universal ha sido desconocida por muchos, pero al final de los tiempos tu Nombre será conocido por todos y tu presencia sentida por todos también. Por eso en este tiempo he nombrado este pueblo Mariano, porque él siempre te reconocerá.
33. Si vosotros no desconocéis a la que os dio su sangre y su carne para que vinieseis al mundo, ¿podría el Hombre-Dios desconocer a Aquélla que le llevó en su seno y le meció en sus brazos? ¿Aquella que fue la misma dulzura y que sabiendo que el Verbo se encarnaba en sus entrañas jamás lo pregonó? ¿Y cuando el Hijo amado expiraba en la cruz sólo tuvo miradas de perdón para la humanidad? Por eso sois Marianos, porque sois también frutos de ese amor. Si vosotros reconocéis en Jesús al Verbo del Padre hecho hombre, reconoced en María la ternura divina hecha mujer.
34. Portavoces: Unos estáis designados para que el Maestro entregue por vuestro conducto, órdenes. Por medio de otros, amor. Profecías a través de otros, porque un solo cerebro no puede ser el pedestal perfecto de la Divinidad, es menester la armonía de todos, para que pueda manifestarme en perfección. Por eso pido a vosotros unificación, preparación y Espiritualidad para que podáis palpar la grandeza de mi Palabra.
35. Plumas de Oro: Todos los libros formarán uno solo, antes de mi partida estas cosas prepararé. Cuando el tiempo sea, Yo os diré cómo debéis reunirlos todos en uno. No quiero que el Libro de Oro, dictado por el Maestro vaya a ser manzana de discordia y de división entre el pueblo; velad para que este Libro no sea hurtado por manos sacrílegas. Yo dejaré ante él un ángel y el sentido o esencia de mi Palabra no será adulterado, como lo ha sido mi Doctrina del Segundo Tiempo.
36. Pluma de Oro: Bendito aquel que pueda estampar en el papel el adiós del Maestro al finalizar 1950.
01 Enero de 1948