C.I. 01 Noviembre 1948

CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 034

01. El ojo de mi Divinidad entre vosotros, ¡oh, pueblo amado de Israel!

02. Multitudes que os habéis congregado, bienvenidos seáis en espíritu ante Mí. Corazones de hombres y de mujeres que doblegáis vuestra cerviz ante la mirada del Padre, Yo os bendigo. Espíritus del pueblo escogido de Dios en los Tres Tiempos, que hoy nuevamente abrís vuestros ojos para contemplar mi presencia y mi luz, benditos seáis.

03. No os sorprendáis contemplando que vuestro Padre manifestándose es a través de una sola envoltura. Penetrad en el fondo de mi Palabra y de mi voluntad y no os confundiréis, sino os iluminaréis.

04. Ha mucho tiempo que Cristo se comunica por el entendimiento del hombre, para daros su enseñanza de Maestro a través de una sola envoltura y de cierto, que cuando os ha entregado su Palabra, ahí ha estado Jehová, el Padre y ahí ha estado el Espíritu Santo. ¿Qué de extraño tiene entonces, que en este instante comunique mi Rayo Universal para hablaros como Padre y en mi Palabra esté la presencia del Verbo y esté el Espíritu Santo también? Tiempo es ya de que conozcáis plenamente a vuestro Dios y Señor, de que no busquéis en mi Espíritu Divino tres personas sino un solo Espíritu, un solo Padre, un solo Creador que ha venido en Tres Tiempos a manifestarse en tres formas distintas siendo el mismo Padre, el mismo Espíritu Santo, el mismo Verbo.

05. ¡Cuánto los teólogos han confundido a la humanidad! Mas la luz de mi Espíritu Santo os salva, os levanta y os redime, pueblo Espiritualista Trinitario Mariano. No será vuestra mente la que le revele al espíritu, sino vuestro espíritu el que le revele a la mente.

06. No seréis los teólogos, seréis los Espiritualistas, los discípulos del Espíritu Santo que aprendan a comunicarse de espíritu a Espíritu, para escuchar la Voz, para estar en contacto con vuestro Padre, para sentir la caricia, la fortaleza y el arrullo en los brazos de vuestro Señor.

07. Por eso Yo, limitado en un solo rayo y comunicado a través de un solo entendimiento, os hablo como Padre con mi propio Verbo que fue el que encarnó en el Segundo Tiempo, con mi Espíritu Santo que siempre ha estado en Mí, porque soy Yo mismo y del cual habéis brotado todos. Reconoced la verdadera Trinidad Divina y buscad en el Espíritu de vuestro Padre un solo Espíritu, una sola esencia, un solo calor. Yo soy la Luz y no os dejaré confundidos.

08. Habéis penetrado en el tiempo de la evolución, de la manifestación y revelación del Espíritu Santo y cada una de mis manifestaciones hará despertar al pueblo, le hará meditar, le hará estremecer y habrá instantes de confusión entre vosotros y diréis: «Padre, la razón siempre está en Ti, la Verdad eres Tú, yo soy un párvulo siempre delante de Ti.»

09. Es día de conmemoración, de tradición para vosotros, pueblo amado, tradición que se borrará con el paso de los tiempos y de vuestra elevación espiritual, para que entonces el advenimiento de mi Divinidad y del Mundo Espiritual, no sea en el futuro conmemorado en un solo día, sino que siempre, eternamente, estéis en contacto con mi Divinidad y con el Mundo Espiritual. Hacia ese punto del camino os conduce mi Obra. Todas las tradiciones quedarán detrás de vosotros, pero ahora que todavía conmemoráis estas cosas, porque estáis en plena evolución espiritual, porque estáis en los días de la lucha y de la prueba bajo mi Enseñanza divina, Yo me manifiesto al alcance de vuestro espíritu.

10. En el Primer Tiempo me conocisteis como Padre, mas no descubríais mi amor infinito y perfecto; mirabais en Mí a un Padre inexorable, severo y justiciero. De vuestro espíritu y de vuestro corazón brotaba un culto no de amor sino de temor. Poseíais mis leyes y las cumplíais por miedo a Mi justicia. El Padre esperaba su tiempo de ser reconocido, de ser amado, de no ser temido; y a pesar de que os di grandes pruebas de mi amor, de mi calor, vos seguías temiendo a la justicia de Jehová, seguías temiendo a la voz de tu propia Conciencia, a través de la cual te hablaba incesantemente el Padre.

11. En aquel tiempo de despertar y de preparación para tu espíritu, en el cual comenzaba a dar con firmeza los primeros pasos en el camino que había de conducirlo hacia mi propio Espíritu, Yo os pude dar a comprender que no era mi voluntad que penetraseis en comunicación con los espíritus de ultratumba, porque no estabais preparados todavía, porque no sabríais hacer uso de aquella gracia ni el Mundo Espiritual ni vosotros mismos. Mas la intuición existía, la facultad y la gracia también en vosotros ya estaba, y es por eso que desde aquel tiempo surgían entre la humanidad los hombres que buscaban la comunicación con los espíritus del Más Allá.

12. La prohibición no había de ser eterna. ¿Cómo había de prohibir el Padre que ama a todos sus hijos la comunicación entre ellos? ¿Cómo había de poner barreras o distancias a los hermanos que se buscaban? Mas no era el tiempo propicio y por eso os lo evité. Pero Yo, en mi amor infinito hacia vuestro propio espíritu encarnado, me hice Hombre y de estas cosas antes os previne, os profeticé para que estuvieseis velando y orando en espera de mi venida en el Segundo Tiempo y no fuese una sorpresa.

13. Mi promesa cumplí y encarnó mi Espíritu para nacer como Hombre y habitar entre vosotros para vivir, crecer y morir también entre vosotros; y en ese tiempo cuántas lecciones llenas de Espiritualidad os di, cuántas revelaciones para vuestro espíritu, cuántas manifestaciones que a los unos llenaron de luz y por las cuales otros se confundieron.

14. Yo os preparé con mi venida en el Segundo Tiempo para que elevaseis vuestra mirada y contemplaseis más de cerca mi Reino, para que sintieseis que el Reino de los Cielos se iba acercando un paso más hacia vuestro propio espíritu.

15. En aquel tiempo encontré que os rodeaban y habitaban entre vosotros, las grandes legiones de espíritus desencarnados, invisibles, intangibles e ignorados por el hombre; misteriosos, inaccesibles todavía para vuestro espíritu. Mas aquella vida que vibraba, que se agitaba, Yo os la revelé, descubrí el misterio de estas cosas en el Segundo Tiempo. Yo le mostré al teólogo y al científico que mi Revelación era superior a sus descubrimientos y a sus palabras.

16. Yo sané a los enfermos desahuciados por la ciencia, porque sus enfermedades eran sobrenaturales. Yo salvé a los poseídos de las grandes legiones de espíritus y los que en Mí creían, se levantaron glorificando mi Nombre, reconociendo mi poder; y los que no creían, atribuyeron mi poder a los poderes del mal y me juzgaron cual hechicero. Pero Yo abrí una puerta de luz para el espíritu del hombre, para que él contemplase que no hay distancias para los espíritus. Y en el instante de mi muerte aparente en cuanto hombre, mi Espíritu despertó a los espíritus que morando podían ser en sus propios sepulcros; de las tumbas les levanté como a Lázaro y les envié entre vosotros mismos, para dar testimonio de su presencia y de su existencia también.

17. Vuestros ojos les contemplaron y vuestros corazones les sintieron muy cerca, porque Yo, la Vida, a ellos en ese instante les resucitaba para dar testimonio de la vida gloriosa del espíritu, de la vida eterna del Más Allá, de la vida que a todos os espera, pueblo amado. Y aún fue mi voluntad, después de pasar mi cuerpo por las entrañas de la tierra, volver a vosotros en mi forma de Jesús a manifestarme por primera, segunda y tercera vez, para abrir eternamente la puerta que comunica al Valle Espiritual con el Valle que vosotros moráis; para darle acceso a los espíritus hacia mi Reino bendito y prometido, para que todos contemplaseis que la puerta de amor del Padre, del Espíritu Santo, quedaba abierta eternamente para todos los espíritus. Que estuvo cerrada por un tiempo solamente, porque vuestro espíritu estaba incapacitado para atravesar por sus umbrales, era abierta por la mano del Señor y desde ese instante el espíritu del hombre despertó.

18. No era todavía el tiempo de su plena comprensión de las cosas espirituales, pero la sed, el hambre de estas cosas divinas y espirituales, comenzó a envolver a la humanidad y los hombres de las distintas generaciones de la Segunda Era, comenzaron a buscar el Más Allá, comenzaron a buscar en sí mismos sus propias facultades y dones dormidos en su seno, y por medio de ellos comenzaron a descubrir la senda que les conducía al Valle Espiritual.

19. Muchos tropiezos tuvieron los hombres, muchos desengaños, muchas profanaciones hicieron en mi Obra y en mi Mundo Espiritual, mas todo el Padre lo perdonó contemplando la ansiedad de los espíritus que poblaban la Tierra; y mientras parte de la humanidad anhelaba el descubrimiento de estas cosas y la comunicación con el Más Allá, otra parte veía con recelo, con repulsión las cosas espirituales.

20. Mas ha llegado entre vosotros la Tercera Era, el tiempo en que Yo, vuestro mismo Dios, el mismo Padre que vino en el Primer Tiempo como Ley; el mismo que se hizo hombre para derramar su Verbo entre los hombres, ha venido en este Tercer Tiempo. Mas hoy en cuanto Espíritu Santo, a prepararos a través del entendimiento del hombre, para después poderme comunicar con vosotros de espíritu a Espíritu.

21. Porque hoy todavía hablando como Espíritu Santo, tuve que materializarme al hablar a través del hombre, mas en corto tiempo, se abrirá entre vosotros una nueva Era, el tiempo de la gracia del Espíritu Santo, en el cual me encontraréis no a través de ritos, de ceremonias, de religiones ni de la carne, sino en vuestro propio espíritu.

22. Las Eras, las pruebas, la lucha, la evolución, han pasado por sobre vuestro espíritu y ahora él se levanta en el tiempo del Espíritu Santo, pleno también de luz, de capacidad, de preparación. Es el tiempo en el que podéis comprenderme. Ya no es el tiempo de la prohibición de las cosas espirituales, de la comunicación de vuestro espíritu con los espíritus del Más Allá.

23. Ya no es el tiempo en que el Padre solamente viene a preparaos y prometeros. Es el tiempo del cumplimiento de mis promesas divinas, en que vengo a decirle a vuestro espíritu que su morada no es la periferia de esta Tierra, porque la morada del hombre se encierra en este planeta, y en este mundo no solamente habéis encerrado vuestra carne, sino habéis aprisionado a vuestro espíritu. Y la morada de vuestro espíritu es la morada infinita, es el espacio espiritual sin fin que vengo brindándole y no importa que él se encuentre encarnado, cada uno de sus hilos se halla atado a vuestra materia y desde aquí podéis conquistar los espacios, podéis habitar el Valle Espiritual, podéis estrecharos como hermanos espirituales los unos con los otros.

24. La luz de mi Espíritu Santo ha venido a destruir en este Tercer Tiempo los límites, las barreras, pero antes os he preparado para que sepáis penetrar en comunicación, tanto con mi Espíritu Divino, como con vuestros hermanos del Valle Espiritual. Para que no seáis los hijos de la ignorancia, para que, como siervos del Padre, como discípulos del Espíritu Santo de mi Obra Espiritualista Trinitaria Mariana, podáis con toda consciencia con toda Espiritualidad, con toda pureza y elevación, penetrar en comunicación directa con mis hijos espirituales.

25. No hay barrera para vuestro espíritu puesta por mi mano, sólo aquel que no sabe prepararse no sabrá comunicarse, aquel que manchado se encuentre, no podrá llegar tampoco a la feliz comunicación, porque os he dicho: lo manchado, lo impuro, no llega a mi Espíritu.

26. Si solamente la curiosidad os lleva a la comunicación con el Más Allá, no encontraréis la verdad; si el deseo de grandeza o de vanidad, no obtendréis la comunicación verdadera. Si la tentación revistiese vuestro corazón de falsas finalidades, de intereses mezquinos, tampoco obtendréis la comunicación con la luz de mi Espíritu Santo.

27. Sólo vuestro respeto, vuestra oración limpia, vuestro amor, vuestra caridad, vuestra elevación espiritual, hará el prodigio de que vuestro espíritu extienda sus alas, traspase los espacios y llegue a las mansiones espirituales, hasta donde sea mi voluntad. Es la gracia, es el consuelo, es el calor que el Espíritu Santo reservaba a vuestro espíritu, para que en este tiempo contemplaseis una sola morada espiritual, para que os convencieseis de que la muerte y la distancia no existen.

28. De que ni una sola de mis creaturas muere para la vida eterna, porque en este Tercer Tiempo, más que nunca, os podréis comunicar desde este Valle con el Valle Espiritual y podréis también estrecharos en un abrazo espiritual de amor, con aquellos seres que habéis conocido y que se han apartado de esta vida terrestre. Con aquellos seres que habéis amado y que habéis perdido en este mundo, pero que no habéis perdido en la eternidad.

29. ¡Cuántos os habéis comunicado con ellos a través de mis labriegos, de estos cerebros preparados! Mas os digo: ésta no es la comunicación perfecta. Tiempos se acercan en que todos los espíritus encarnados y desencarnados se puedan comunicar entre sí, no a través de la Facultad, no a través de ningún medio humano o material, sino de espíritu a espíritu, por el don de la inspiración, de la sensibilidad espiritual, de la revelación, del presentimiento.

30. Vuestros espíritus podrán palpar la luz, la presencia, después vuestro corazón sentirá el paso de los seres que pueblan el Más Allá y entonces el regocijo de vuestro espíritu será grande; vuestro amor hacia el Padre y vuestro conocimiento muy grande será también. Entonces, cuando vayáis conociendo más, sabréis quién es vuestro espíritu, cuál es su vida y qué es lo que fue; porque en los tiempos pasados no os habéis reconocido plenamente, os habéis considerado seres pequeños con escasos límites, tan pequeños como es vuestra materia.

31. Y el Padre os dice: Pequeña es vuestra materia, en verdad, mas vuestro espíritu, cuán semejante es a mi Espíritu Divino. De esta manera os estoy preparando y os estoy iluminando; os hablo para el presente y también para el futuro, porque así como el Espíritu Santo os despierta a través de esta comunicación, vosotros tendréis que levantar vuestra planta y despertar a los hombres, hablarles de mi Obra divina, no solamente del Tercer Tiempo, porque lo que os he enseñado y revelado en este tiempo, no es mi Obra completa.

32. Lo que os revelé y os enseñé en el Segundo Tiempo y en el Primero, son parte de mi Obra, tenéis que conocer la Obra del Padre en el Primer Tiempo, en el Segundo y en el Tercer Tiempo. Entonces podréis ser los verdaderos Trinitarios, porque habéis estado como discípulos del Padre en sus Tres Tiempos, en sus Tres Advenimientos, en sus Tres Revelaciones.

33. Prepárate entonces, pueblo amado, para que no confundas a la humanidad, para que no exista en el corazón, en la mente o en el espíritu de los hombres una sola pregunta que os deje en silencio, sino que con la luz de mi Espíritu, todo podáis contestar o iluminar, que no dejéis uno solo en confusión o en turbación, sino que a todos les deis la vida del espíritu o la explicación de lo que han visto envuelto en el misterio.

34. El misterio es tiniebla, es sombra, es incertidumbre. Yo soy luz, soy claridad, soy sencillez, soy verdad. En Mí no existe misterio alguno, mas voy revelando en el espíritu según él se eleva y a medida que avanza, voy descubriendo ante él más y más cosas que ignoraba. Y eternamente gozará vuestro espíritu de mis revelaciones, gozará con las cosas nuevas que le muestre mi Espíritu Divino.

35. Habéis reconocido en este tiempo la certeza de que habéis venido a morar la Tierra no una vez sino múltiples veces; vosotros sois los que creéis en la reencarnación del espíritu y os digo que esta revelación estremecerá al mundo, hará revolución entre los hombres, pero ellos alcanzarán las grandes conclusiones y la explicación de muchas cosas.

36. Cuando penetre en este misterio y lo aclare con mi propia luz, entonces el espíritu del hombre será fuerte, porque esta ley de amor de la reencarnación, grandes cosas le revelará. Hoy, pueblo amado, sólo sabéis que habéis venido en los tiempos pasados, mas no sabéis cuántas voces; vuestra carne lo ignora, se escudriña a sí misma, escudriña y pregunta a su propio espíritu y no alcanza a contemplar sus actos pasados, sus vidas anteriores y Yo he vedado estas cosas.

37. He evitado que su espíritu descubra a través de la vida humana, sus existencias anteriores, es todavía una prohibición del Espíritu Santo; pero vosotros estáis preparando a las generaciones venideras, a los hombres que han de venir a poblar este mundo poseyendo espíritus de grande elevación espiritual. Espíritus que habitan todavía el Más Allá y que también se lavan y acrisolan, se elevan y preparan para venir en los tiempos futuros a este planeta; y a ellos sí les será dado por el Espíritu Santo recordar sus existencias anteriores, porque esto será útil para sus propios espíritus.

38. Si a vosotros no os ha sido revelado esto, es porque en vuestro espíritu todavía hay fragilidad y más aún en vuestra carne. Los unos serían cobardes si Yo, por un instante os permitiese, ¡oh, espíritus encarnados! contemplar vuestro pasado; no sabéis lo que sería de vosotros mismos. El que mucho faltó, el que mucho ofendió a su Padre, no tendría la fuerza suficiente para contemplar todo su pasado, ni para resistir su contrición y el reclamo de su Conciencia. Y el que fue grande, se llenaría de vanidad todavía; y el que fue pequeño se sentiría humillado y sentiría el ansia de venganza. Y es por eso que vuestro Padre, que es Sabiduría y Perfección, todavía no ha podido revelar a través de vuestra carne, el pasado de vuestro espíritu.

39. Esa gracia está reservada a las futuras generaciones, a aquellos espíritus que todavía se acrisolan en el Más Allá con grande fuego, y a algunos de vosotros que habréis de venir en ese tiempo y a quienes su pasado no hará mella. Podréis contemplar entonces vuestras existencias anteriores y podréis ser vosotros mismos, un libro abierto para la humanidad de aquellos tiempos. Serán esos espíritus los grandes reveladores de muchos misterios, los que vengan a aclarar la vida del espíritu a través de sus existencias materiales, a través de su jornada; los que hablen de otros mundos, que hablen de ese camino tan largo que es el camino espiritual.

40. Prepárate, pueblo, prepara tu carne y tu espíritu más, para que puedas heredarle esta preparación a los que han de brotar de vosotros, para que exista esto en vuestra sangre, en vuestra carne y en vuestro hueso; para que las materias que engendréis, sean instrumentos dóciles a los espíritus de las nuevas generaciones, porque preparando puedo ser a través de vosotros un nuevo mundo para esta humanidad. Sois el trigo que estoy cultivando, sois la buena siembra del Maestro regada con las aguas cristalinas de sus enseñanzas.

41. Penetrad en la esencia de mi Palabra y en el fondo de ella habréis descubierto a Jehová, vuestro Padre y Juez, vuestro Creador, al autor de toda la vida y en esa misma esencia habréis encontrado la de Jesús, el Verbo del Padre cual Amor; y en la misma esencia habréis descubierto mi luz que todo lo revela, lo ilumina y todo lo descubre, la luz de mi Espíritu Santo.

42. He estado en tres potencias entre mi pueblo Trinitario. Desde mi alto Solio he derramado mi mirada celestial sobre toda creatura, dentro de todas las religiones que existen, porque todos los espíritus me buscan en este día de tradición y de conmemoración.

43. Todos vuestros espíritus se elevan y buscan a los espíritus del Más Allá y es vuestra mano espiritual la que ha llamado a las puertas del Más Allá. Son las grandes legiones de espíritus las que han oído vuestro llamado y las puertas abiertas pueden encontrarse desde que el Maestro descendió a los antros en el Segundo Tiempo. Desde aquel instante bendito en que mi Divino Espíritu penetró en las tinieblas para iluminar a los espíritus y abrirles las puertas; esos espíritus en este instante han contemplado que permanecen abiertas para todos y acuden también a vuestro llamado.

44. Todavía el Padre os concede que os estrechéis, que espiritualmente estén cerca los unos de los otros, que sintáis la presencia de aquel Más Allá, de aquellos seres que amáis y por los cuales me estáis pidiendo luz y más luz y os digo, mi pueblo amado: ¡Cuánto gozo hay en el Mundo Espiritual en este instante, cuánta paz y cuánta luz en los espíritus por los cuales me pedís! No hay uno que solloce, porque vosotros que formáis parte de mi pueblo escogido, con uno solo de vuestros méritos, hacéis que alcancen gracia y misericordia; ellos sentirán también vuestra presencia, abren sus alas espirituales y descienden para estrecharse y para depositar su ósculo de paz y de amor entre vosotros.

45. No temáis, pueblo amado, que aquellos seres de ultratumba Conmigo están; se encuentran llenos de paz y de luz. No les atraigáis con materializaciones, no les ofendáis con confusiones, no los entristezcáis, no les hieras; son delicados, son llenos de luz y de gracia, elévalos con tu oración, con tu caridad, con tu caricia, con tu amor, con tu verdad, con tus méritos.

HABLA LA SANTÍSIMA VIRGEN:

46. El ángel del Señor anunció a María y concibió por obra del Espíritu Santo. He aquí a la esclava del Señor, hágase en Mí según su palabra.

47. Señor: María tocando es las puertas del corazón, para venir a darles la caricia y el amor, para que ese amor quede derramado sobre el camino de los que has dado existencia y ella se la han quitado. Una vez más vengo a suplicarte misericordia para cada una de mis creaturas, porque no solamente los presentes son los que te aman, sino todos los que están por doquier del Universo, a los que has formado; pero que no se han sabido levantar para seguirte. Ellos te necesitan e imploran mi caricia y Yo iré hacia ellos a cada instante, en que su espíritu se eleve a Ti y pidan la intercesión de María.

48. En este día, la Madre te hace presente esta porción que has escogido, a la que grandes cargos le has confiado, en la que pesa la responsabilidad del Universo; mas solamente Tú tendrás caridad del mundo porque eres el perfecto.

HABLA NUESTRO PADRE ETERNO:

49. María: Para darle calor a los desnudos, no a este pueblo que revestido puede encontrarse, sino aquellos por quienes me pides en este instante, por los grandes pueblos de la Tierra, por las legiones espirituales; tu manto se hace jirones y es sobre cada espíritu y corazón, porque eres Tú María, mi propia Ternura, porque la ternura que hay en mi Espíritu, se hizo mujer en el Segundo Tiempo, para que en su Seno pudiera tomar forma el cuerpo que había de llevar el Mesías entre los hombres.

50. Sois la encarnación de la Ternura Divina, sois el Amor Maternal que existe en mi propia Divinidad, porque Yo soy fuente de todos los amores, origen y principio de todas las cosas, de todas las naturalezas, de todos los elementos, de todos los espíritus.

51. Escrito estaba que habías de morar también en el mundo, para que a través Tuyo, recibiera a la humanidad. No todos los espíritus te reconocen, no todos los pueblos te aman, no todos los hombres te comprenden. Mas mi Obra que he de poner en manos de cada creatura, que he de entregar en el corazón y en el espíritu de cada uno de mis hijos, será un libro de infinita sabiduría, en el cual todos puedan contemplar mi luz en plena perfección. Da testimonio una vez más de tu presencia y de tu existencia; da a comprender al mundo que no solamente fuiste mujer, sino que tu calor es divino, tu ternura es divina, que Tú estás en Mí, que tu ternura y tu calor han estado siempre en Jehová.

HABLA LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

52. Bendito sea tu amor, Señor, infinitas gracias por tu gran misericordia, porque tus palabras son de aliento y son el alivio en el corazón de Israel, que se levanta en este instante preparado, espiritualizado, para esperar la caricia de María. En el nombre del Padre Eterno Gran Jehová, en el nombre del Hijo y en el nombre del Espíritu Santo, María, que es la Madre Inmaculada, te da la bienvenida pueblo bendito de Israel, que has apartado tu planta de los caminos de maldad, que fueron como barrera para ti y te has levantado a seguir en este día con tu fe, con tu esperanza y con tu amor al Padre, el camino que el Jesús pudo haberte marcado con su huella sacrosanta.

53. El pueblo Mariano me clama y me aposento a reanimar vuestro corazón y a enseñaros que tenéis que amar a la humanidad, la que te desprecia y te odia, la que a cada instante va desgarrando tu corazón; es a ella a la que tienes que perdonar, porque, ¿de qué podrías perdonar al justo si en nada te ha ofendido? Es el mundo el que necesita tu perdón; es la humanidad, la que va envuelta en su manto de tinieblas, a la que tienes que enseñar a caminar, a la que tienes que enseñarle a Amarse de los unos a los otros y tú tienes que servir de ejemplo.

54. Amar y perdonar, porque es tu corazón el que está sirviendo de pedestal a estas palabras, no quiero que estas virtudes las lleves de adorno solamente, cumple con estos mandatos que son una ley que pesa sobre de tu corazón: Amor y perdón para el mundo.

55. Cuando hayas cumplido con esas dos leyes que pesan sobre tu espíritu, entonces no habrá odio, no habrá rencor ni mala voluntad sobre la Tierra; todos os contemplaréis como mansas ovejas, como corderillos de un mismo redil, los que estáis siendo alimentados con el pan celestial, con el Pan de Vida Eterna, que llegará a vuestros labios como maná divino.

56. Grande consuelo sientes al escuchar mis palabras que alientan tu corazón, fortalecen tu espíritu y dejan mi caricia entre vosotros, pueblo amado. Un jirón de mi manto cubre a cada una de mis creaturas y un ósculo de mi amor es en cada frontal, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y en mi nombre que soy la Madre.

57. Gracias infinitas por la caridad que le has permitido dejar derramada entre ellos, Señor.

HABLA NUESTRO PADRE ETERNO:

58. Tu amor, María, está en mi amor, mas el Padre ha permitido que por un instante se manifieste independiente de Mí. Llegaran los tiempos en que el espíritu de mis hijos pueda contemplar en mi Divino Espíritu, el conjunto de todos mis amores, de todas mis perfecciones, de todos mis atributos, que en Mí mismo puedan contemplarte, puedan contemplar al Maestro, puedan contemplar al Espíritu Santo. Será tiempo en que el espíritu del hombre sea el verdadero discípulo de su Dios; será el tiempo en que el espíritu del hombre sea fuente de mis inspiraciones, en donde Yo pueda estar derramando incesantemente mi luz, mi palabra y mi verdad, para que ellos sean los que transmitan mi voluntad a los demás.

59. Te has manifestado en amor, tu caricia y tu dulzura ha sido en los labios apartando la amargura de estos corazones, porque en el tiempo de las pruebas pueden encontrarse y no hay uno que no la haya sentido.

60. Sé en Mí para velar y cubrir con el manto del amor más tierno que hay en Dios, a todo el Universo, eternamente.

61. Israel amado, que habéis tenido una vez más esta manifestación, llenaos de fortaleza. Sois vosotros el mundo que se encontró al pie de mi cruz y es Ella a la que pude decir: «Mujer, he ahí a tu hijo.” Y a ti: «Hijo, he ahí a tu Madre.» Hoy en el Tercer Tiempo se manifiesta ese mismo amor, desciende ese manto de calor y de ternura a vuestro propio espíritu, desciende ese ósculo de amor para que, a través de Ella, podáis orar y pedir para alcanzar. ¡Oh, pueblo bendito! siendo mis discípulos, aun estando sentados en mi mesa saboreando del mejor manjar, bebiendo el vino, saboreando leche y miel, todavía la amargura es en vuestro paladar y ese cáliz me habéis ofrecido; mas Yo soy vuestra fuerza, soy vuestra vida y vuestro bálsamo.

62. Os doy la fuerza en este tiempo, para que no se amedrente vuestro espíritu, ni flaquee vuestra materia, para que se levante entre los pueblos testificando que estáis en comunicación con mi Divinidad. Para que vuestro espíritu fortalecido en Mí, le dé la fuerza al mundo que va apurando un cáliz de amargura, que vive una hora de tragedia, que lleno de luto puede hallarse el corazón del hombre y empapada en sangre la tierra puede encontrarse.

63. Vela y ora por el mundo, descuida de ti mismo que Yo velo por ti, piensa en los hombres y en las naciones, piensa en el espíritu de la humanidad, Israel. Por un instante quita el cáliz amargo que bebe y pruébalo tú y verás cuán amargo es; ofrécele entonces el cáliz de leche y miel, el cáliz de vida de mi propia Vida que te estoy ofreciendo, para que pueda fortalecerse.

64. ¿Cómo podrías hacer estas cosas? Velando y orando por el mundo; pero sí sentís su propio dolor, sí sentís verdaderamente su prueba, entonces se alcanzará, se redimirá, porque en estos instantes sujeto a una grande preparación puede encontrarse. ¡Cuántas cosas acontecen entre la humanidad, cuántas pruebas, cuántas amarguras y confusiones, cuántas amenazas también se suscitan en el camino de los hombres!

65. Todo es para preparación, es la justicia que pesa sobre su espíritu para que al fin despierten, para que al fin se despojen de su materialismo y puedan emanciparse de las cadenas que les oprimen; y una vez que se encuentre pobre de las cosas materiales, que se encuentra libre de las posesiones terrestres, entonces los ojos del espíritu se apartarán de estas cosas para buscar el infinito, para escudriñar los espacios en busca de mi Espíritu, en busca de mi existencia y de mi justicia.

66. Sigue orando y haciendo méritos para que el mundo alcance; espiritualízate más y más, porque no encuentro la unificación. Israel, no está unificado, no se ama entre sí; no me obedece ni se comprende, y por eso os estoy tocando, el dolor y la amargura son entre vosotros, por eso la purificación todavía pesa sobre vosotros, ¡oh, espíritus de Israel!

67. Mas el Padre os dice: Permaneced firmes, Amaos los unos a los otros espiritualmente y dad pasos firmes en la senda. Si por causa de estos pasos vuestros hermanos os desconocieren, cerrad vuestros labios. Yo hablaré por vosotros. He desatado los labios de mis ruiseñores, he preparado sus entendimientos que esclavizados se hallaban por la tentación, les he libertado y a través de ellos hablaré por Mí y por vosotros.

68. Yo seré vuestra espada de amor, vuestro escudo y vuestra defensa. Yo seré quien os justifique, pero obedecedme, apegaos a mis mandatos y entonces vuestros pasos serán llenos de firmeza; seréis ejemplo que los unos seguirán y los otros desconocerán, pero los unos y todos tendrán que obedecerme, tendrán que cumplir con mis leyes, tendrán que espiritualizarse por el amor, por la convicción, por la razón y la fe.

69. Vosotros sois de aquellos que no habéis esperado los tiempos de amargura para comprenderme; no habéis esperado la justicia de los hombres ni de los grandes cataclismos del mundo para despertar de vuestro profundo letargo. Sois los que habéis despertado por mi inspiración, por mi Palabra y os digo: Benditos seáis, que Yo os defenderé de los grandes dolores, de los grandes juicios, os cubriré con mi manto.

70. No quiere decir el Padre con esto que desconoceré a los que no me reconozcan, que castigaré a los que no me obedezcan, no. Yo no soy castigo, no soy látigo, no soy verdugo. En mi Espíritu Divino no existe el espíritu de venganza, soy todo amor. Será la misma mano de mis hijos, será el juez de su propia Conciencia, serán las consecuencias de sus propios pasos, será la cosecha que ellos mismos recojan de su propia siembra. Eso será lo que despierte a los que duermen; a los que no se levantan con el ideal de Espiritualidad, a los que no se levantan con plena fe en mi Palabra.

71. Porque, cuántos que dicen seguirme, cuántos que dicen amarme y creerme, no creen ya en mi Palabra, la han puesto en duda, han dejado extinguir la fe, y, ¿por qué, pueblo? Porque les hablo a través del entendimiento del hombre y ellos creen en mi existencia, pero dudan de mi comunicación y de mi verdad a través del Pedestal, y Yo os digo: Para poder hablaros a través de estas materias, ¡cuánto les he purificado, cuánto les he tocado delante de vosotros mismos! Y os estoy hablando con mi verdad y estoy poniendo mi Palabra ante vosotros, como si ella fuera un reo para que la juzguéis, la analicéis profundamente y entonces digáis con la voz de vuestra Conciencia, si os hablo con verdad o si os hablo con impostura; si os estoy iluminando con la luz de mi Espíritu Santo o si os estoy confundiendo.

72. Yo os digo en estos últimos tiempos: Espiritualizaos, despojaos de todo materialismo dentro de mi Obra; destruid el falso culto que me estabais elevando, buscadme de espíritu a Espíritu. Amaos los unos a los otros. Buscad con todas las fuerzas de vuestro espíritu la unificación; preparaos formando un solo cuerpo y una sola voluntad, un solo pueblo, un solo corazón, para que con toda fuerza, cuando el instante sea llegado, os lancéis como una sola voz, como un solo espíritu, como una sola palabra en todos los caminos del mundo, por todos los pueblos y por todas las naciones.

73. De esta manera unificados en la misma fuerza, unificados con el mismo amor, con el mismo nombre y bañados con la misma luz, podréis estremecer las entrañas de vuestro mundo. Podréis entonces, pueblo, dar testimonio de que Israel no ha muerto, de que el manto que Dios ha puesto en su pueblo en todos los tiempos no ha desaparecido. Mas no el pueblo de Israel carnal, sino el pueblo de Israel por el espíritu, el pueblo mimado. De mi Espíritu Divino que se ha manifestado como Padre, como Verbo y como Espíritu Santo, pueblo recibe mi fuerza, mi caricia y mi paz; por vuestra oración me derramaré en todo el Universo. Elévate en este instante pueblo y pide por todos tus hermanos encarnados y desencarnados, en este día de gracia y de conmemoración.

74. ¡Oh, espíritus!, que poblando podéis ser los distintos mundos, poblando el plano terrestre de encarnados, poblando los infinitos Valles espirituales: Mi fuerza de Padre, mi luz de Espíritu Santo, ¡brille y penetre en todos los espíritus en este instante de gracia y mi Palabra resuene en todos los ámbitos del Universo! No la voz de esta materia, sino la voz de mi Espíritu, cuyo idioma es conocido por todos los espíritus, porque no existe uno que haya brotado de un espíritu distinto al Mío y puesto que han brotado todos de Mí, todos conocen mi lenguaje, mi voz de amor y de caricia.

75. Yo permito en este instante que la presencia de mi Espíritu sea contemplada y sentida en todo el Universo con los ojos del espíritu, de la Conciencia, de la fe y del amor. El espíritu más materializado, más endurecido, más alejado de la Espiritualidad y del bien, me sienta y reconozca que su Padre ha estado cerca para acariciarle, perdonarle y bendecirle.

76. Yo permito que en este instante mundos con mundos se comuniquen, espíritus con espíritus también, porque con esto se acortan las distancias y todos los lazos se estrechan. Vosotros, pueblo de Israel al llegar a vuestro hogar, penetraréis en meditación, en sana conversación espiritual y en ese preciso instante, aquellos seres que invocáis y a quienes amáis, estarán espiritualmente entre vosotros, porque Yo os lo concedo. Y ellos dejarán entre vosotros un mensaje de paz y de gracia, y de vuestro corazón se llevarán también un presente de Espiritualidad y ese progreso. No los materialicéis, amadles, bendecidles y recibidlos en ese instante que Yo bendigo y preparo con toda gracia.

77. Día de gracia, de luz y de advenimiento, mi paz, mi perdón y mi bendición sea con todo el Universo.

78. El ojo de mi Divinidad es entre vosotros.

 

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