C.I. 29 Octubre 1950

CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 023

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

01. Guardianes de la paz, discípulos míos, Yo os bendigo. Os encuentro practicando mis enseñanzas. Os alejáis del mundo para penetrar en la preparación espiritual, en la elevación y comunicación con mi Espíritu. Mi amor que siempre os llama para daros todo cuanto necesitáis.

02. Yo os digo en esta alba de gracia: Así continuad en los tiempos venideros. Ya se acerca ese tiempo de plenitud entre vosotros, en que cada uno ha de reconocerse a sí mismo y contemplar con alegría todos los dones con los cuales Yo lo he revestido, llevarlos en su camino como una ofrenda para los demás, como una dádiva, como una caridad.

03. Tenéis como misión en este tiempo y en todos los tiempos entregar caridad. Mirad con amor a todos vuestros hermanos; contemplad sus actos sin juzgarlos. Solamente aconsejad, sólo guiar por el buen camino, sólo imitarme, siendo como pastores de la humanidad. Así os dejo preparados y así os envío al mundo.

04. Si os habéis ocultado de las miradas, si habéis buscado el retiro para practicar, para escuchar mis enseñanzas y no habéis hablado siquiera a los corazones de los vuestros de esta Enseñanza divina que estáis recibiendo, llegará el momento de la convicción plena en cada uno de vosotros, en busca de todo aquel que os necesite. Buscaréis los corazones y en ellos contemplaréis el hambre, la sed, la necesidad de luz y a ellos les daréis.

05. ¿Cómo podríais practicar con eficiencia, cómo podríais dar a los demás y saber que en verdad estáis dando? ¡Preparaos en espíritu! Que sea el amor vuestro el que se derrame en cada uno de esos corazones. ¡No entreguéis sólo por deber!  ¡Dad por amor, por caridad, por obediencia a Mí! Entonces pueblo estaréis practicando en verdad, la enseñanza que Yo os he confiado en este Tiempo.

06. Voy a enviaros al mundo. Voy a abrir infinidad de caminos y a cada uno de vosotros, voy a poner en el principio de esos caminos y los recorreréis paso a paso. No iréis de prisa pueblo, pues el camino es largo y no quiero que tropecéis, sino quiero que reconozcáis ese mismo camino en cada uno de vuestros pasos.

07. El destino de cada uno de mis labriegos es diferente, mas la finalidad es la misma. Así como cada creatura trae su destino, su misión, su restitución; así en el camino espiritual cada uno de vosotros encontrará distintas pruebas, distintos tropiezos y lucha. Mas Yo a todos he preparado con mi Palabra que lo abarca todo, mi Palabra que lo dice todo. Si vosotros la estudiáis, la analizáis, encontraréis en ella todo cuanto necesitáis, toda la luz, toda la enseñanza.

08. Ya se acerca el momento del estudio concienzudo de cada una de mis palabras. Hoy tan sólo habéis oído y habéis analizado superficialmente. Mas llegará el día en que cada uno de vosotros posará sus pupilas, su espíritu en cada una de mis palabras y la estudiará hasta su fondo; ellas las encontraréis llenas de amor, miraréis en ellas un abismo profundo que estudiar.

09. Yo os daré la luz. Haré que vuestro espíritu penetre en cada una de esas palabras y con ellas forme un libro; grandes conceptos, grandes análisis que lo aclaren todo. Mas ese libro del cual os hablo, es libro espiritual, es el libro del saber que está en vuestro espíritu. Allí es donde Yo he escrito mi Palabra en todos los tiempos.

10. Mas Yo contemplo la memoria frágil; contemplo vuestra vida complicada. Por eso la necesitáis imprimir para después leer y volver a leer lo que Yo os he dicho. Mas de esas palabras que os digo, de toda esta Enseñanza que os he entregado desde el año de 1866, haréis estudio. Yo os he dado el compendio de todo ello en los tres últimos años de mi Palabra.

11. Todo lo dicho por todos los Portavoces desde el año de 1866, se resume en la Enseñanza que os he entregado en los últimos tiempos.

12. Nada ignoráis, pueblo. Los postreros que han llegado a mi casa tienen todo, han recibido todo; pues Yo les he dado la esencia, el perfume, la luz que he entregado a todos mis discípulos, aún a aquellos que tienen mucho tiempo de escucharme.

13. Elías ha sido entre vosotros. No lo olvidéis, pueblo. Su mano bendita abrió la puerta de esta Era de gracia anunciada por Mí a la humanidad.

14. Roque Rojas conocía su misión y al encarnar en la Tierra, en el Siglo XIX miro a la humanidad, contempló su pequeñez espiritual, su pobreza, su abismo. Desde ese instante empezó a hacer méritos para que llegado el instante de las manifestaciones a la humanidad, ya algunos corazones le hubiesen oído. Yo le preparé desde su infancia, Yo le guíe. Su espíritu me buscaba incansablemente. Él oraba en forma espiritual. Él no se guío por los consejos y enseñanzas de los suyos. Él me tenía a Mí por Maestro. Él se comunicaba Conmigo y Yo podía confiarle el gran misterio. Yo podía revelarle todo, para que pudiese lleno de confianza abrir ese libro, dar a conocer a la humanidad el principio de una nueva Era; y así hable por su conducto.

15. Reuní a los corazones que por sus labios habían sido preparados, para entregarles mi Palabra. Los ojos vieron; los corazones sintieron la presencia de mi Divinidad. Fue la llegada de la luz de mi Espíritu. Algo sobrenatural llegaba a ellos, fue el principio de mi Enseñanza.

16. Yo pude entregar la Ley explicada al pueblo de Israel en veintidós preceptos. Yo concedí a Elías preparar siete corazones que fueron representación de los Siete Sellos; el Sexto fue el que había de dar luz a la humanidad, el que había de cumplir en este tiempo.

17. El libro de mi Sabiduría abierto para toda la humanidad, la luz del Sexto Sello ha alumbrado a la humanidad en este tiempo y, ¿quién sabe estas cosas? Solamente el pueblo de Israel. Sólo aquellos que se han reunido y congregado en torno a mi Palabra, han sido los testigos de esta revelación. Mas ella será dada a todo el mundo en el tiempo propicio. Mi luz se esparcirá. La Buena Nueva llegará a los confines de la Tierra.

18. Todos los hambrientos y sedientos de Espiritualidad encontrarán en mi Doctrina una fuente inagotable de luz, de amor, de eternidad, y Elías continua su misión. Él cumplió en la Tierra como enviado de mi Divinidad, como precursor de mi advenimiento.

19. Mas Yo desaté los Sellos. Yo he dado la Enseñanza, he entregado los dones, he abierto las doce puertas de la Nueva Jerusalén por las cuales penetrarán todas las naciones, pues escrito está, dicho desde los tiempos pasados que no había mano digna de abrir ese libro, de desatar los Sellos, sino la mano del Cordero.

20. He venido entre vosotros cumpliendo mi Palabra. Yo he hecho palpables mis inspiraciones. He materializado mi luz y os he hablado en vuestro idioma para que me pudieseis escuchar. Mas solo por un tiempo estaré entre vosotros. El tiempo está señalado y después vosotros, preparados, buscaréis mi presencia, mis revelaciones, mi luz en mi Espíritu.

21. Os elevaréis hasta Mí; os prepararéis y prepararéis a las nuevas generaciones, porque de vosotros haré brotar un nuevo mundo. Esa es la misión del pueblo de Israel: Redimir a la humanidad, transformarla y dejar los principios de una nueva humanidad.

22. ¿Cómo vais a hacer estas cosas, pueblo? ¿Cómo vais a esparciros por todos los caminos de la Tierra llevando mi Enseñanza? ¿Cómo vais a sembrar? Yo os guiaré. El Divino Maestro llevará vuestra planta por caminos certeros. Pondré a vuestro paso los corazones, las comarcas que han de ser preparadas y Yo, pueblo, os señalaré también la hora de vuestra partida. No es en los principios del año de 1951.

23. Antes tenéis que prepararos, tenéis que analizar mucho y después os llevaré allí en donde estableceréis vuestra planta y en torno vuestro se congregarán multitudes y vosotros seréis como un faro enmedio de esas comarcas; pero, ¡cuánto necesitáis prepararos, pueblo!

24. Todavía encuentro en vuestro corazón imperfecciones y quiero que os convirtáis, que apartéis de vosotros todo egoísmo, toda materialización; que de vuestro corazón pueda desprenderse el amor para los demás. Que por instantes desconozcáis vuestras propias necesidades y dolores para ir a los demás que sufren y cuando estas cosas hagáis, cuando améis verdaderamente a la humanidad, vuestra misión será un deleite.

25. No lloraréis por los caminos de la Tierra; no sentiréis dolor cuando alguien os hiera u os desconozca por mi Causa. El amor y el perdón estarán en vuestro corazón. No haréis mal a nadie. A todos bendeciréis y sentiréis dentro de vosotros, la inmensa responsabilidad que he dejado y me imitaréis, pueblo.

26. El camino de cumplimiento no está sembrado de flores. No vais a respirar en la paz perfecta. Es un camino de lucha y de espinos. Va a sangrar muchas veces vuestra planta. Vais a tropezar con el corazón de la humanidad. Vais a conocer hasta dónde llegan sus maldades y hasta dónde tenéis que sacrificaros para poder salvar un corazón; pero en esa lucha no estaréis solos. Yo estaré a vuestra diestra.

27. El Mundo Espiritual será con vosotros y vuestra oración será un báculo.

28. Os estoy hablando ya de los tiempos futuros. Por hoy, pueblo, tenéis bastante enseñanza. Vuestra mente está llena de mi Palabra. Vuestro corazón también se ha saturado de esta esencia. Solamente falta la práctica. La práctica será después de mi partida.

29. Os he reunido en la nación Mexicana porque esta era la nación escogida, preparada está desde el principio. No ha sido tomada por Mí al azar; señalada estaba desde los tiempos pasados. Ella sería la nación en donde había de preparar, en donde había de entregar los dones, en donde había de reunir a todos los espíritus.

30. Mi Palabra, mis profecías, están cumplidas. Todo se ha consumado según mi voluntad. Yo he hablado a la humanidad por este medio, he preparado multitud de corazones. He convertido al bien a los que se habían perdido. He dejado un legado, una herencia en cada uno de vosotros y vosotros habéis reconocido el tiempo en que vivís, la etapa que atravesáis, la gran Revelación que ha llegado a vosotros por mi voluntad.

31. Muchos mansos y humildes llegaron ante Mí, y hoy me escuchan muchos reacios; se han apartado de Mí, al contemplar que me comunicaba por medio del hombre que es pecador. No quisieron oírme; me atribuyeron imperfecciones, juzgaron a los Portavoces por quienes hablaba y se fueron sin saber lo que Yo quería decirles y entregarles. Mas me basta con los que hoy me oyen; me basta con el número de fieles que se congregan en los recintos, con ellos llevaré adelante mi grande Obra.

32. Yo os pido pueblo, para el tiempo de cumplimiento, oración, elevación de espíritu, desprendimiento de las cosas terrenales, para que podáis contemplar vuestra misión espiritual. Por cada uno de vosotros redimiré a una porción. Yo seré el que llevaré al cabo esta obra de redención que hago por amor a la humanidad.

33. Vosotros sois tan solo pequeños instrumentos que llevaréis la Buena Nueva, que daréis ejemplo, que me imitaréis para dar testimonio y Yo llegaré al corazón y al espíritu de esos reacios para convertirlos, para darles mayores pruebas de las que les he dado. Convertiré a los corazones y a los espíritus rebeldes, a los reacios, a los empedernidos en el pecado en espíritus de bien, en corazones blandos; pues estoy tocando la Conciencia de todas las creaturas y en el tiempo del juicio, en la Era presente, nadie escapará a este juicio.

34. La Conciencia de todos será tocada. Innumerables espíritus virtuosos vendrán en ayuda de cada uno de esos corazones, que hoy se muestran duros y rebeldes. Esta Obra, pueblo, es una Obra de tiempo. No la llevaré al cabo en un poco de tiempo, sino paso a paso; de tiempo en tiempo daré pruebas y manifestaciones palpables a la humanidad para irla despertando, para prepararla e irla conduciendo a la Espiritualidad.

35. ¡Cuántos espíritus en este tiempo parten de este mundo, sin haber conocido su verdadera misión en la Tierra, sin tener preparación alguna para el camino espiritual! Encuentro confundidos a esos espíritus y es grande el número, ellos están adormecidos y no saben qué camino tomar.

36. Mi Doctrina de los tiempos pasados no ha echado raíces en el corazón de la humanidad. No hay cumplimiento en este tiempo. No hay virtud, no hay oración. Por tanto, pueblo, no está la humanidad preparada para conocer su porvenir espiritual.

37. ¿Quién se ha preocupado por hacer méritos por el mañana? La humanidad se encuentra como un rebaño perdido. Los pastores han callado su boca, se han ocultado de las miradas y han ocultado el libro de la verdad. Han dejado a las multitudes caminar a ciegas enmedio de un mundo de tinieblas, de brumas y misterios. No han sabido aclarar todas las cosas y teniendo en este tiempo el cumplimiento de las profecías y algunos de ellos conociendo, no han hablado, no han preparado a las multitudes. No han despertado; su espíritu está aletargado. Mas serás tú, Israel, el que has de hacer estremecer al espíritu de la humanidad, el que has de hablar con todo espíritu, con toda verdad, para hablar de las cosas manifiestas en este tiempo.

38. Tu boca no callará después de este año. Hablarás y tus palabras serán como una llave que abrirá la Conciencia espiritual de todos. Yo te llevaré al camino donde fueres solicitado. Allí donde te necesitaren, allí serás conducido y vos prepararás y dejarás una simiente. Mas no contemplarás florecer tu obra. Sino prepararás las generaciones venideras; vuestros hijos y descendientes, contemplarán crecer tu simiente. Mas ni ellos contemplarán florecer esas plantas; serán otros pueblos.

39. Por lo tanto, os digo: Esta Obra es de un largo tiempo. No quieras tener en tu mano la cosecha. Vos solamente sembrarás y cultivarás hasta el tiempo en que sea mi voluntad que mores la Tierra, y después encomiendes tu simiente a los tuyos. En espíritu sigue velando por ella, sigue cultivando, sigue trabajando.

40. La Obra que os encomiendo es espiritual; es la Obra eterna. Por eso, pueblo, no hay un tiempo señalado para la terminación de vuestro cumplimiento. Así como tu espíritu tiene vida eterna, así también vuestra lucha será por largo tiempo. Sí, pueblo, y tu gozo y alegría será luchar dentro de mi Obra, ya en la Tierra, ya en el Más Allá. Mas siempre me tendrás a Mí por Maestro. Seré siempre vuestro Guía y vuestro Faro, y vos serás siempre aquel que pendiente de mis palabras y mis inspiraciones puedas encontrarte.

41. Si hoy estáis aprendiendo a elevar vuestro espíritu, a comunicaros Conmigo a cada instante, cuánto más sabrás venir a Mí cuando te encuentres ya en el Valle Espiritual. Cuando vuestro espíritu despojado ya de las cosas terrenales pueda venir a Mí para conversar, para entregarte los mandatos de Espíritu a espíritu, para revelarte las cosas que pertenecen a tu cumplimiento.

42. Los espíritus se multiplican. Grande número de ellos ha llegado a la Tierra a cumplir una misión o una restitución. Mas no he contemplado todavía hasta este tiempo ejercicio, la práctica de las virtudes de las cuales he revestido al espíritu; pero ya se acerca el tiempo marcado, la terminación de una etapa y el principio de una nueva.

43. Yo mismo he venido a señalar estas cosas. No es el hombre; es mi mano que levanta a la humanidad, que la invita, que la llama a cada instante para hacerla penetrar en un mundo de Espiritualidad y cumplimiento. Ya muchas obras habéis escrito con vuestros pecados; ya mucho habéis manchado este mundo; ya habéis vivido horas tras horas, y solamente habéis tomado el tiempo para recrear vuestra materia.

44. Es llegado el tiempo del espíritu en que han de vivir para el cumplimiento espiritual, el que han de tomar el tiempo, para aprovecharlo en las cosas de mi Divinidad. ¡Has de prepararte humanidad en forma espiritual, sin caer en fanatismo, sin llegar al misticismo, sino convencida de mi Doctrina, de mi amor, de mi Verdad!

45. ¡Oh, pueblo de Israel, vos que tienes el tesoro de esta Palabra, que me has oído por tanto tiempo, guarda hoy mi Enseñanza y mañana analízala! El mañana me pedirás que tu tiempo, que tu vida se prolongue, que se multipliquen los días, que las horas sean más largas para poder dejar sobre la Tierra sembrada tu simiente, para hacer un cumplimiento y Yo te concederé estas cosas.

46. Así como has llevado en la Tierra grandes empresas materiales, así como en ellas has derramado toda tu energía y corazón, en los tiempos venideros mi Obra espiritual ocupará tu corazón. Ella será el motivo de lucha y de trabajo para ti; pues mientras más espíritus prepares, mientras más obras hagas en la Tierra, será más fácil tu trance en el Valle Espiritual. Habrás preparado tu camino, no habrá tropiezos en él. Desde el Más Allá podrás contemplar con alegría tu simiente.

47. Así os hablo, pueblo de Israel, porque hoy habitáis la Tierra y mañana estaréis en el Valle Espiritual. Porque habéis venido por un corto tiempo y es mi voluntad que lo aprovechéis, que lo toméis para desempeñar vuestra misión, que todo paso que deis adelante no lo retrocedáis. Que seáis firme en vuestras determinaciones, en vuestra fe, en vuestra confianza; que el cumplimiento que habéis hecho hasta ahora y que Yo contemplo y que he de recibir, se multiplique en los tiempos venideros.

48. Si hoy estáis atados al mundo, si él os obliga a tomar todo el tiempo para el cumplimiento de vuestros deberes, mañana os conformaréis tomando un poco de tiempo solamente para las cosas materiales, y lo demás lo tomaréis para el cumplimiento dentro de mi Obra.

49. Sí, pueblo de Israel. Todo será compensado. La Ley de justicia está entre vosotros. Estáis cumpliendo una restitución y todo lo que no habéis hecho en tiempos pasados, lo haréis en este tiempo. Mas quiero que os conozcáis a vosotros mismos, que sepáis cuáles son vuestros dones, que conozcáis vuestra fortaleza y sepáis hasta dónde podéis llegar en el cumplimiento de esta misión.

50. No derrochéis fuerzas, tiempo en el principio de vuestro cumplimiento. No queráis en el año de 1951 hacerlo todo y después descansar. ¡Id con paso lento, pero firme! Preparad todas las cosas, para que vuestro espíritu vaya ascendiendo paso a paso, y para que vuestro entendimiento pueda desenvolverse y podáis así, llegar a la comprensión de todos vuestros dones.

51. Antes de enviaros al mundo, antes de mostraros a la humanidad como mis discípulos, quiero que íntimamente os preparéis. Sí, pueblo de Israel. Si vais a enseñar, si vais a perdonar, si vais a predicar la caridad, antes quiero que estas virtudes sean en vosotros asimiladas, que viváis en verdad, en el cumplimiento de ellas mismas y hagáis una vida recta.

52. Mas también que no caigáis en fanatismo ni obsesiones, sino que seáis de un gran espíritu de comprensión, que sepáis dar a mi Divinidad lo que a Mí pertenece y al mundo lo que a él pertenece. Que no aparezcáis ante la humanidad como místicos o como fanáticos, sino que llevéis con toda naturalidad vuestra existencia, dedicados siempre al cumplimiento de ambas misiones, y así podáis en el momento preciso entregar la Buena Nueva.

53. Yo voy a prepararos, pueblo. Voy a dejar todo lo que necesitaréis en vuestro corazón. No temáis que el mañana no tengáis bastante preparación. ¡Preparaos! Orad y velad, y mi Espíritu se derramará entre vosotros.

54. ¿Quién me ha pedido dones que no le hayan sido entregados? Yo he despertado en vuestro corazón todos esos dones que se encontraban dormidos y habéis contemplado, que en verdad os he preparado con toda gracia, que sois espíritus semejantes a Mí. Que tenéis toda la potestad y las virtudes para vencer al mal, que tenéis también toda la gracia para poder manifestar que sois espíritus, discípulos míos, hijos de mi Divinidad.

55. La gracia se ha derramado en cada uno de vosotros. Cada uno tiene sus dones, su misión. ¿Quién de vosotros puede decir que está desheredado, que no tiene una misión señalada que cumplir después del año de 1950?

56. A todos he preparado por igual. A todos he dado a conocer sus dones. Por lo tanto pueblo, no temáis. Yo me comunicaré con vosotros de Espíritu a espíritu y en esa comunicación os hablaré con toda claridad. Lo que no os hubiere dicho por conducto de los Portavoces os lo diré espiritualmente. Yo os hablaré por medio de sueños, por medio de inspiraciones, para que cada uno de vosotros pueda conocer su don y su misión.

57. He desatado todos los dones del espíritu que estaban atados por mucho tiempo. Esos dones están en todos los espíritus. Hoy la humanidad puede practicar con toda perfección. Hoy el pueblo de Israel puede dar testimonio de todas estas cosas; pues esta hora, anunciada ha tanto tiempo, ha llegado entre vosotros, plena de dones para el espíritu, plena de cumplimiento, plena también de compensaciones y de justicia.

58. Todo aquel espíritu que se prepare en este tiempo alcanzará salvación. El Reino del Cielo se ha acercado a los hombres. Los hombres pueden beber en la fuente de aguas cristalinas. Todo aquel que quiera purificarse puede acercarse a Mí. Yo perdonaré todos sus pecados. Yo dejaré atrás su pasado y lo pondré en el principio de un nuevo camino.

59. Todo aquel que quiera borrar los pecados de la humanidad, levántese a cumplir. Ore por los demás, practique y redoble su esfuerzo, para que pueda practicar por aquellos que no practican, para que pueda ayudarlos en el cumplimiento de su misión.

60. Yo encuentro los espíritus tardos para llegar a Mí, aletargados, empedernidos en su materialismo; pero esta Voz Divina los llama incansablemente. Esta puerta está abierta para todo aquel que se acerque a llamar.

61. He traído Conmigo un caudal de dones y gracias para todo aquel que lo solicite. He venido entre vosotros, pueblo y humanidad, trayendo en mis manos todas las cosas que estaban retenidas. Todo lo que vosotros habéis despreciado, de lo que os habíais despojado ha mucho tiempo y hoy podéis recuperar, porque es tiempo de gracia, porque he venido una vez más a levantar la Obra de redención.

62. No os basto en el Segundo Tiempo mi Palabra y mi ejemplo. Habéis pedido pruebas aún más y las pruebas son con vosotros. Habéis elevado vuestro espíritu y me habéis pedido, y Yo os he concedido estas cosas y el cumplimiento de todo lo que estaba escrito.

63. Yo sabía, pueblo, cómo la humanidad había de conducirse, cómo había de olvidar mis enseñanzas y apartarse de mi camino. Sé que el hombre es frágil en sus propósitos, que el corazón de la humanidad había de caer una vez más en tentación y en mayores pecados.

64. Por eso pueblo, os prometí venir. Mi Palabra de este tiempo será fructífera. No en vano he descendido a comunicarme con vosotros. Yo levantaré frutos preciosos de esta Enseñanza que os he entregado en el Tercer Tiempo y a vosotros los fieles, los que permanezcáis en gracia, todos aquellos que deis crédito a mi Palabra y os conservéis en la oración, haré multiplicar vuestra simiente.

65. Os llenaré de dones y bastará que crucéis una comarca, para que la luz quede sembrada en todos los corazones. Bastará que vosotros deis una mirada de amor, para que un corazón se convierta. Yo os prometo grandes cosas; pero también os digo: Todas ellas serán cumplidas. Mis promesas escritas en todos los tiempos se han cumplido y en este tiempo os digo: ¡Bienaventurado aquél que sepa deshacerse del pecado y la materialización para adherirse a mi Obra espiritual, porque él será salvo! Salva será vuestra porción, pueblo.

66. Si vosotros camináis con toda obediencia y sumisión a mi Ley, si vosotros abrazáis mi Enseñanza con todas las fuerzas de vuestro espíritu, os prometo la redención de la humanidad. Yo enviaré a vosotros espíritus de grandes virtudes. Haré que vuestros ángeles custodios sean llenos de potestad y puedan vencer unidos a vosotros todas las tentaciones, todos los lazos de pecado.

67. Así os preparo, pueblo. Así os digo: Si queréis habitar en la paz, si queréis preparar a este mundo para que él pueda llegar a un fin propicio, luchad mucho, trabajad mucho. Vos eres el primero en mi Obra, vos eres la primera piedra en esta grande Obra espiritual. Yo voy a levantarla.

68. Soy aquel que va a edificar, que está edificando en el corazón de cada uno de vosotros. Mi Obra será indestructible. Todo lo que he sembrado en vuestro corazón, que es de Vida Eterna, no podrán destruirlo ni los elementos, ni el pecado, nada podrá destruir todo lo que Yo he hecho dentro de vosotros.

69. Por eso pueblo, para que esta Obra sea verdadera, para que puedas contemplar un día desde vuestro espíritu mi Obra resplandecer, sé firme, sé fuerte ante las pruebas; sé grande en tu fe y en tu humildad. Lleva pacientemente tu misión sobre este mundo. Llega al final de ella lleno de paz. Entrégame tu cumplimiento.

70. En verdad te mostraré las cosas espirituales, transformando tu cumplimiento material en beneficios, en obras espirituales. Asiste hasta el último día de mi comunicación, oye hasta la última de mis palabras; bebe la esencia que estoy derramando en ti. Es el amor de mi Espíritu con que vengo a envolver tu espíritu para que no te sientas desterrado, para que no te sientas lejos de Mí. Yo me acerco a ti a cada instante. Converso contigo y seguiré comunicándome espiritualmente para que sientas cerca la morada espiritual, la patria que te espera.

71. Yo buscaré todas las formas para comunicarme con la humanidad, mediante tu obra, pueblo. Haré caer la idolatría, el fanatismo de la humanidad, sus creencias imperfectas. Haré que esta humanidad tome el camino certero que conduce a Mí. Tenderé lazos para que esta humanidad no pierda su contacto con mi Divinidad, para que siempre pueda encontrarse cerca de Mí y pueda haber comunicación entre el Padre y los hijos. Y esta morada, este mundo que habitáis, sea un mundo de gracia después de la lucha y de las pruebas que esperan todavía.

72. Yo para ello te preparo, pueblo. Mi Palabra es eterna profecía para vos. Yo te hablo siempre del mañana, de ese mañana que aún no vivís, pero que está cerca, para que puedas tener en tu mano la luz, la solución a cada una de las pruebas que vas a encontrar. Te he hablado antes para que así no sientas caminar entre tinieblas, sino siempre una luz ha de brillar sobre tu espíritu. Siempre una esperanza animará tu corazón en los días de lucha y en los días de paz.

73. Os pido pueblo, el amor entre vosotros, la unión y la paz. ¿Queréis que mi Doctrina triunfe, pueblo? ¡AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS!

74. ¿Queréis ser fuertes en la lucha que os espera? ¡Unificaos pueblo, y contemplaréis cómo el ambiente de guerra, de odio, de egoísmo que la humanidad respira, se transforma! Vosotros tenéis grande potestad; pero aún no habéis querido hacer uso de ella. Os habéis dividido y os habéis debilitado. Mas voy a prepararos, voy a elevar vuestro espíritu y a llenarlo de inspiración, para que siempre se encuentre lleno de fortaleza y podáis ser en el camino de los demás como un guía, como un pastor, como una voz que aconseja, como una palabra que no cesa de repetir mis palabras.

75. Yo, pueblo de Israel, te encomiendo todas estas cosas. Tú que has abierto el corazón para recibir mi Palabra, tú que has querido vivir toda la esencia que ella encierra. Vela, pueblo, guarda celosamente dentro de ti, todo lo que te he enseñado. Estudia en el silencio y después, en la hora propicia, práctica.

76. Si eres mi discípulo, tendrás que imitarme. Si quieres abrirte paso en este mundo llevando mi Enseñanza, sé prudente, siempre sé celoso. Lleva con todo amor mi Obra y piensa que es un encargo delicado que te hago, que no podrás malgastarlo en el camino, que ni siquiera te pertenece, sino que es mi Obra que encargo en vuestras manos para la redención de la humanidad.

77. Así camina, pueblo, entregado siempre al trabajo, a la lucha, a la práctica de todas las virtudes que he venido a descubrir en ti y así tendrás la paz. Unido podrás triunfar y podrás contemplar desde tu espíritu, cómo se transforman las ideas de vuestros hermanos, cómo la razón llega a todos. Cómo la justicia se establece en los pueblos de la Tierra. Cómo el amor va penetrando paso a paso en los corazones. Cómo la paz es el único alimento y esperanza de todos los hombres; pues si llevas en vos la paz, lleva la luz, lleva el amor a todos los corazones.

78. ¡Transmítelos espiritualmente! Ora en cada día con esa oración que puede ser bálsamo, paz y fortaleza para todos los hombres, y entonces pueblo, vuestro espíritu a cada instante vendrá a darme gracias, por la obra que te he encomendado y porque te he permitido practicarla entre la humanidad.

79. Sé el fuerte; lleva en ti toda la fortaleza que necesites, toda la energía para que puedas trabajar y luchar hasta el final.

80. Esta es mi Palabra, pueblo, de aliento que te doy en esta alba de gracia.

81. Habéis asistido, una vez más, a la manifestación espiritual. Habéis preparado vuestro corazón para mostrarme en él todo cuanto sentís; todos vuestros propósitos, vuestros anhelos y esperanzas, vuestros proyectos y contemplo el espíritu fuerte de Israel dentro de vosotros, el espíritu que ha de vencer en este tiempo las maldades.

82. ¡Velad por la humanidad, pueblo! ¡Orad por vosotros mismos! Que Yo os pueda sorprender en el último instante de este año con la cosecha de vuestro cumplimiento, con la oración en vuestro espíritu, con la enmienda y el propósito de cumplimiento para el futuro.

83. ¡Velad pueblo, porque la paz sea en los hombres! ¡Velad porque la luz llegue a todos y haya entendimiento y comprensión! ¡Velad porque en el seno del pueblo de Israel haya también comprensión, paz y buena voluntad! ¡Velad por vuestro hogar y por vuestro espíritu, porque es tiempo de lucha, tiempo también de tentaciones! ¡Venced el pecado! ¡Venced la cabeza del tentador que a cada instante acecha! Cuanto más queráis cumplir, esa mano os toca. Mas sed los fuertes. ¡Sed aquellos que podáis revestiros de energía y llevar adelante todos vuestros propósitos de cumplimiento!

84. Yo os bendigo. Yo recibo lo que hasta este día me presentáis y os dejo dentro del tiempo, para que podáis continuar vuestra jornada.

85. Presentadme en el último día de este año vuestro cumplimiento como una página blanca. Quiero recrearme con vosotros, por vosotros bendecir, dejar gracias y dones entre la humanidad.

86. Este es mi amor, mi consejo de Padre que dejo entre vosotros.

87. Yo os bendigo. Bendigo a todas las naciones y a todos los espíritus de todos los orbes espirituales.

88. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

29 de Octubre 1950.

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