C.I. 26 Noviembre 1950

CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 021

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

01. A todos recibo en este día de gracia y al decir el Maestro a todos, es que no solamente vengo a manifestarme en estos recintos. Es el momento en que el mundo eleva su pensamiento al Padre y el Padre abre su Corazón como un santuario, deja que allí penetren sus hijos.

02. Os he esperado a todos, porque sé que estáis cargados de sufrimientos y trabajos; que vais por el camino llevando una cruz a cuestas: La cruz de la vida, del destino, de la lucha y ya que Yo en el Segundo Tiempo entre los hombres encontré un cirineo, que me ayudase en las caídas y a encumbrar la cuesta, debo ahora venir entre vosotros también como Cirineo a ayudaros con vuestra cruz, a levantaros en las caídas y a llevaros, paso a paso hasta la cima.

03. Contemplo gravedad en vuestro corazón y en vuestro semblante, es que tenéis plena consciencia de la hora que estáis viviendo. Vuestro espíritu despierto en el Tercer Tiempo por la luz del Espíritu Santo, sabe sentir la justicia del Padre y sus mandatos.

04. A lo largo de este año de 1950, habéis sentido que la justicia del Señor ha pasado sobre el pueblo, sobre este pueblo Espiritualista; pero mansamente habéis dejado que mi cincel os pulimente, que mi justicia os toque y mi Palabra os perfeccione, sabiendo que debéis atravesar con fortaleza y fe todas las pruebas, triunfar de ellas para quedar después en el sendero convertidos en verdaderos discípulos del Divino Maestro. Y en verdad con mano sabia vuestro Juez os ha tocado, mas no solamente en vosotros he hecho justicia. El juicio es universal.

05. Todos los pueblos, razas, todas las cosas sujetas a juicio pueden encontrarse. Multitud de pruebas y acontecimientos llegan al corazón de los hombres día por día, minuto tras minuto, y es porque todos habéis penetrado en una hora decisiva en la que vais a despertar todos a la verdad. En que los ojos espirituales, la mirada de la Conciencia va a palpar y a comprender toda mi justicia y todo mi amor por vosotros.

06. La luz de mi Espíritu la derramo sobre todos mis hijos sin distinción alguna. Los medios para que el hombre pueda regenerarse Yo se los doy. La paz de mi Espíritu es como una alondra que busca nido en el corazón de los hombres y siempre estoy presto a deteneros en los peligros y en las caídas.

07. Mas hay elementos fuertes entre los hombres y sobre los hombres, elementos visibles y tangibles y también invisibles e impalpables que mueven al hombre a pecar, a seguir en la carrera vertiginosa que tiempo ha tomado rumbo al abismo. Se ha establecido la lucha entre la humanidad, un gran combate entre las dos fuerzas: La del bien y la del mal. Dos espadas que chocan: La de la luz y la de la falsa luz, que es tiniebla y bajo el estruendo de ese combate la humanidad camina, vive, trabaja, duerme y sufre.

08. Algunos despiertan a la verdad de lo que ocurre y sienten que es tiempo de juicio, que es tiempo de restitución espiritual y penetran en oración formando propósito de mejoramiento espiritual y moral. Otros atribuyen el caos solamente a cosas humanas, a causas terrestres; acallan la voz de su Conciencia y se hacen insensibles a las voces del Mas Allá, a la voz del Verbo que como luz vibra siempre en toda Conciencia y corazón. Cuando el corazón del hombre se hace más duro, más insensible a las emanaciones divinas, tiene entonces que ir recibiendo en su jornada pruebas mayores, golpes más fuertes y acontecimientos más claros y materiales.

09. Mucho tiempo he esperado que la humanidad despierte para Mí, para mi Ley de amor y de justicia por su propia Conciencia, porque la he dotado de espíritu, que es una chispa del Mío, que posee todos mis atributos.

10. Mas esta humanidad se ha dejado envolver por el ambiente reinante de la Tierra y por amor no me reconoce, no me busca con la elevación pura de su espíritu. No se preocupa por perfeccionar su culto hacia Mí. No busca agradarme con las obras buenas, no piensa en el futuro de su propio espíritu, y he aquí porqué mi Justicia con fuerza inexorable al mundo está tocando.

11. Si llega el cáliz de amargura a los labios de los hombres, buscan ellos la forma de apartar ese cáliz con la copa de los placeres y de las bajas pasiones. Si aparto del hombre lo más querido que posee en la Tierra, llora unos instantes. Después renuncia de corazón a lo que perdió y va en pos de nuevas posesiones, todas terrestres, para seguirme olvidando.

12. He colocado a la muerte delante de la Conciencia del hombre, para que ella le inspire temor y arrepentimiento. Y si algunos han temido a la muerte ha sido con un temor ignorante, por el miedo de dejar de ser, por el miedo de ya no existir, no por el temor de encontrar en el Más Allá el peso de mi justicia sobre el espíritu.

13. Los elementos se desencadenan y los hombres de ciencia se confunden. Son ellos los que siempre han atribuido todas las manifestaciones de la Naturaleza a la misma Naturaleza y los elementos, como siervos, como criaturas del Padre, hablan con voz vibrante, con voz rotunda a esta humanidad para que despierte, para que eleve su espíritu y se sienta como el verdadero hijo del Creador, y el verdadero hermano de toda la humanidad.

14. A ese principio y a esa verdad quiero que todos lleguéis. Mi máximo precepto en el Primer Tiempo fue: AMAD A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS. Mi precepto más grande que os revelé en el Segundo Tiempo fue: AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS. ¿Cómo podéis llegar a esa meta de conocimiento, de consciencia y cumplimiento en mi Ley? Practicando caridad y más caridad con vuestros hermanos, caridad con vosotros mismos y entonces iréis pisando la senda que conduce a esa meta.

15. ¿Llegará el hombre a conocerme y a despertar por las pruebas a que le tengo sujeto? ¿Llegará el hombre atribuir a mi Justicia divina muchos hechos que acontecen día tras día en el seno de vuestro mundo? En verdad os digo que sí, porque si el hombre tiene poder, si el hombre posee fuerza, nunca su fuerza o su poder vencerán al Mío.

16. Mas nunca he querido empequeñecer al hombre. Nunca he querido humillarlo con mi fuerza, ni abolirlo, ni encadenarlo.

17. Le he entregado el tesoro precioso de la voluntad, del libre albedrío. Lo he engalanado con virtudes y potencias, con atributos y facultades para que sea el ser superior sobre el haz de la Tierra. Para que sea el príncipe de este mundo; para que sea el que con su talento y con su elevación de espíritu gobierne todas las cosas de esta morada que le he confiado.

18. Mas el hombre no ha sabido ser príncipe en la humildad, en la virtud; lo ha sido en la soberbia, en el materialismo, en el pecado y el príncipe que él se cree ser es un mendigo ante Mí, es un necesitado de espíritu y de materia, es una creatura que causa lástima al Rey, al Padre de todo lo creado.

19. Las galas con que el Señor le ha revestido, hechas jirones pueden encontrarse y a cambio de esas galas espirituales, de esas galas de superioridad sobre las cosas de la Tierra, él se ha engalanado con los andrajos y los mantos de burla, que ha puesto sobre su cuerpo y sobre su corazón.

20. Mi Palabra es la traducción de mi luz espiritual, esa luz se hace palabra humana, comprensible a vosotros. Ha tiempo que vosotros sabéis el porqué de muchas cosas.

21. Siendo vosotros los humildes, conocéis muchas cosas de verdad que los llamados sabios ignoran, y os digo: Por las pruebas que mi juicio envía a los hombres en estos tiempos la humanidad lavará sus manchas, abatirán su soberbia, abrirán los ojos del espíritu; pero faltará que obtengan el conocimiento de todo lo que han pasado para tener consciencia verdadera de sus hechos, de sus pensamientos y de sus sentimientos, para que sepan valorar lo hecho en el pasado, su presente y lo que deberán hacer en el futuro.

22. Mas cuando esta humanidad se encuentre en esa encrucijada, cuando el hombre pueda decir al infinito, a la inmensidad: «Ya no soy soberbio, ya me he arrepentido de mis errores, ya me encuentro presto a recibir en mi corazón la inspiración divina». En esa encrucijada bien sabéis vosotros que allí estaréis; antes que la duda, antes que el desengaño espiritual les enfríe, antes que la renegación suba del corazón a los labios lanzando imprecaciones a su Padre, en ese momento estaréis vosotros preparados para dar el análisis, la aclaración a todas las cosas que la humanidad ha vivido.

23. A manifestar en vuestra propia palabra la Palabra del Padre, depositando en aquellos corazones el mensaje que Yo les envío desde ahora por vuestro conducto, ese mensaje de paz, de bienandanza espiritual y corporal. Ese mensaje de Espiritualidad. Veréis entonces detrás de los escombros de aquellos corazones surgir un santuario que nunca ha muerto, levantarse un altar que nunca ha desaparecido y veréis de entre las cenizas del corazón humano, arder una flama de fe para mi Divinidad.

24. Cuando pensáis que esta humanidad dividida en razas puede encontrarse, la juzgáis no espiritualmente. La juzgáis por razas e ideologías humanas y entonces pensáis que será más fácil para vosotros, convertir al Espiritualismo a determinados pueblos. Y que será más difícil para vosotros la conversión de algunas otras razas, y os digo: Eso vosotros no lo podéis decir ahora.

25. ¿No recordáis a Pedro en el Segundo Tiempo con cuánto valor espiritual dejó la Judea para ir en pos de la pagana Roma? ¿Qué hubiese sido de él si hubiese albergado esos temores que vosotros por momentos tenéis? ¿Qué hubiese sido de aquel pueblo que enmedio de su materialismo y carnalidad, perdido en sus placeres, en su desolación, no hubiese tenido la visita ni el mensaje del apóstol del Señor?

26. ¡Mirad cómo floreció entre aquel pueblo la semilla cristiana! ¡Mirad cómo tomó fuerza aquella simiente en corazones, que parecían cuán duros e insensibles a las cosas celestiales! ¡Recordad cuántos y cuántos por una palabra, por un milagro de mis enviados despertaron a la verdadera vida y su vida entregaron en aras de aquella verdad!

27. Hoy contempláis pueblos muy fuertes en sus convicciones, aferrados a sus doctrinas; miráis pueblos que han borrado de su corazón mi nombre, mi Doctrina. Algunos por esa misma causa ya cayeron en la destrucción, en la muerte, en el juicio, porque podrá el hombre borrar mi Nombre, pero dejar de practicar mis Leyes y vivir fuera de mi camino, no podrá. Pasajeramente, sí; eternamente, no, porque dentro del camino estrecho de mi Ley aunque hay pruebas, está la compensación también.

28. En mi camino está la verdadera fuerza y la luz, la paz que invade el espíritu, la visión clara de la vida, la inspiración que da el conocimiento, las revelaciones que elevan al espíritu humano y las regiones de verdad y de luz. Fuera del sendero está el abismo, está el lobo oculto acechando, está la traición, los sin números peligros y la muerte.

29. Poco tiempo se puede transitar fuera de mi camino y es lo que ha hecho esta humanidad, es lo que han hecho algunos pueblos que ahora se alimentan de su propia cosecha. De la simiente que cultivaron, el sabor amargo y la falta de vida o substancia de la simiente cosechada, les dará la luz y les hará despertar la Conciencia.

30. Esos pueblos son como un ejemplo para otros; pero esos ejemplos no son siempre comprendidos y he aquí, porqué nuevos pueblos tendrán que caer en el mismo error y después de apurar el cáliz de amargura, de sentir el espíritu y el corazón despojados de todo aquello con que el Maestro los engalano, tendrán que despertar y meditar, y en esa profunda meditación en que el mundo tiene que penetrar, en que han penetrado esos pueblos de que os hablo, reconocerán la Ley del Padre, la justicia que hay en ella: Cuando la esclavitud, el desengaño, la miseria, envuelva a los que ayer fueron fuertes, a los que ahora todavía son señores, entonces la carne llorará y en su desesperación dejará desprender el espíritu a las regiones a donde Yo le llamo, para darle la esperanza y la fe en que siempre debéis vivir, para saturarlo de mi paz y decirle: ¿Por qué me habéis olvidado?

31. Por eso os digo: Siempre preparaos, porque en esta humildad, en esta pequeñez material que me presentáis, tenéis que desempeñar un papel de trascendencia en el mundo, tenéis que enseñar y revelar a los hombres lo que os he revelado, lo que no dije a la humanidad en el Primer Tiempo por conducto de Moisés, los patriarcas y los profetas. Lo que tampoco dije a través de Jesús en el Segundo Tiempo, por que cada una de mis advenimientos como Dios entre vosotros ha servido de preparación para la siguiente, para mi nuevo advenimiento: Lo que ahora os revelo, lo que mi Verbo en este tiempo ha revelado, es lo que solamente en el Segundo Tiempo dejé entrever y prometí.

32. Aquí tenéis en este tiempo de dolor universal, de caos mundial, de combates, de ausencia de la paz, el consuelo del Espíritu Santo. ¡Aquí tenéis al Consolador prometido a los apóstoles y a la humanidad en aquel tiempo! ¡Aquí tenéis a mi Mundo Espiritual manifestándose también entre vosotros con el amor, la mansedumbre y la paciencia de su Maestro.

33. Mi Mundo Espiritual en este tiempo, en estas horas de justicia, ¡se ha acercado a los hombres cual nunca! Vibra en plenitud entre mi pueblo Espiritualista, para no dejaros dormir, avivando siempre el fuego de vuestro corazón para que os améis. Limpiando vuestro sendero para que nunca se frustre una de vuestras buenas obras, o alguno de vuestros pasos en la senda del cumplimiento.

34. Aprovechando las horas de reposo vuestro, en los momentos de elevación y de éxtasis para hablaros grandes cosas, para ayudaros a comprender lo que el Maestro os ha enseñado, para ante vuestra Conciencia mostraros lo profundo de mis enseñanzas. Porque esos seres espirituales, que forman legión, al finalizar la etapa de comunicación, tendrán que llegar delante de mi presencia y entregarme su cumplimiento, mostrarme su obra, depositar en mi mano su cosecha.

35. No quieren dejaros desunidos, no quieren dejar ignorancia entre vosotros, no quieren contemplar el letargo entre los labriegos de la campiña del Señor. Quieren que en esa hora todo esté limpio, todo esté dispuesto y preparado para la última manifestación del Padre, para el juicio que Él haga de sus hijos en esa hora. Quiere el Mundo Espiritual contemplar a este pueblo, a las grandes muchedumbres donde han cultivado mi simiente, convertidas en un campo fértil de trigo, cuya mies está presta a ser segada y guardada en los graneros divinos.

36. ¡He aquí porqué esos seres infatigablemente vibran y trabajan entre vosotros! ¡He aquí porqué en estos últimos tiempos ha habido cambios aún en la vida material vuestra, trastornos y cosas incomprensibles! Es porque ellos vienen a encauzar vuestra vida, a ayudaros a penetrar de lleno en el camino que vais a recorrer mañana. Todo aquello que habéis edificado sobre falsos cimientos, ellos lo han venido a echar por tierra. Todo aquello que había constituido obstáculo para que cumplieseis mejor con mi Doctrina, lo han ido también aboliendo con su fuerza y potestad espiritual.

37. Os revelo estas cosas, oh pueblo, para que seáis conformes y pacientes ante estas pruebas de mi justicia, porque después de esas pequeñas o grandes tempestades veréis brillar el iris de la paz en vuestro espíritu. Esa paz que llegará de lleno a vuestro corazón y dentro de la cual vais a vivir, a caminar y a trabajar, hasta el fin de vuestra jornada. Mientras las vicisitudes os azoten podéis tener la consciencia de que sois los párvulos, de que esas pequeñas o mayores pruebas son toques del Maestro, son lecciones que os da.

38. En cada prueba, orad. Después de orar, meditad y de esa prueba podréis entresacar esencia, sentido, enseñanza, para las nuevas pruebas que tengáis que atravesar, para las pruebas que miréis atraviesan vuestros hermanos y de este modo os estaréis encauzando por la senda, con paso firme y resuelto. Mas si entre vosotros mi Mundo Espiritual trabaja y se hace sentir, en todo el Universo está también y se manifiesta. Según la elevación de cada hombre es la forma en que el Mundo Espiritual vibra en él.

39. ¿Recordáis vosotros cuando dabais los primeros pasos en esta mi Obra, a qué grado de materialización llegaba mi Mundo Espiritual? ¿Recordáis cómo su mismo fluido hacía estremecer los cuerpos? ¿Recordáis cómo vuestro éxtasis no era tan sutil, no era tan elevado como ahora? ¿Os habéis dado cuenta cómo mi Mundo Espiritual, no materializa ya sus vibraciones en vuestra carne, sino hace llegar su fluido como una luz a vuestros pensamientos? Pues se manifiesta a todos los hombres, se hace sentir en todas las creaturas humanas, según la capacidad de ellas, según su elevación.

40. Acontecimientos sobrenaturales surgen doquier del mundo y los testigos de estas cosas, darían la vida jurando que es verdad lo que sus labios dicen. Son creídos por unos y son burlados por otros; pero implacablemente el Mundo Espiritual se manifiesta a los hombres, porque es el tiempo para estas cosas. Es el tiempo llegado que anunció un profeta en el Primer Tiempo, en que los ancianos tendrían sueños sobrenaturales; la juventud y la niñez, verían visiones del Más Allá, en que habría acontecimientos de esta índole y cosas maravillosas.

41. Si los hombres materializados en sus pecados niegan la existencia del Más Allá, la supervivencia del espíritu; a ellos enmedio de su propio vicio y maldad, me manifestaré por conducto de mis creaturas espirituales. Si el hombre de la ciencia, en su soberbio saber niega todo esto, ante él me presentaré. Si otros en sus teorías o en sus falsas creencias religiosas niegan cosas de verdad, ante ellos también me mostraré.

42. Dicho está que todo ojo me verá y en verdad os digo, el como por conducto vuestro diré a la humanidad entera: No es esta la primera vez en que Yo dejé manifestar a las creaturas espirituales entre los hombres. Desde el principio del género humano he dado muestras palpables de ello.

43. Unos seres han venido a este mundo bajo mi mandato para cumplir delicada misión, para traer mensajes de mi propio Espíritu y otros han venido por su libre albedrío y los he tomado, en su libertad, como instrumentos para hacer Yo mi voluntad. Mas nunca estuvieron las puertas del Más Allá abiertas de par en par para el hombre como en este Tercer Tiempo en que Elías, con su llave espiritual, por mi orden, abrió brecha a los espíritus en todos los órdenes, en todas las escalas, en todos los mundos, para que todos se reconociesen entre sí, para que todos se buscasen, para que todos se acercasen por el amor a la luz del Padre.

44. El tiempo en que dije Yo a los hombres: ¡Amaos los unos a los otros!, fue el Segundo. Ahora, os digo una vez más: ¡AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS!, sin distinción de mundos ni de estados, porque podéis estar en estado corporal o espiritual sin dejar por ello de ser hermanos.

45. He desatado las facultades de los espíritus desencarnados y de las creaturas humanas, para que encontrasen el camino que les conducirá a los unos y a los otros. Yo Soy el que ha preparado todas estas cosas, el que las ha inspirado y permitido en este Tercer Tiempo, y no he venido a valerme de hombres justos para manifestar el Más Allá, ni todos los seres que os he enviado han estado ya en la cima de la perfección. Así como entre mis labriegos ha habido buenos, he escogido también perversos. Entre mi Mundo Espiritual he enviado a los que comienzan su camino de redención espiritual, y a los que poseen también un alto grado de elevación espiritual.

46. Así en este tiempo se manifestarán ambas fuerzas entre los hombres: Los espíritus de luz y los de tiniebla, los que viven sujetos a mi Ley y los que viven errantes y libres; pero de ambas fuerzas, de ambos elementos Yo me serviré una vez más para despertar a la humanidad, para apartar de ella su escepticismo, para callar su risa en los momentos de mayor burla. Para confundir por un momento a aquel que ha confundido a la humanidad negando mis verdades; para sorprender a los grandes ministros, ministros del fanatismo que han cerrado los ojos espirituales de la humanidad a la vida eterna y ante ellos voy a mostrarme en forma sabia, para confundirlos por un momento.

47. Son tiempos de justicia, oh pueblo, y en mi justicia Yo me serviré de todos para mis fines divinos y ese temor que invade a muchos por las cosas espirituales, caerá de esos corazones para despertar y elevar el espíritu, diciendo al Padre: «Señor, Tú existes y lo espiritual también, y me arrepiento de haberle temido.”

48. Muchos que han huido de esas cosas las han combatido lanzando sobre ellas anatemas y sentencias, han penetrado ya al Más Allá y se han convertido en lo que tanto temían: en espíritu. Otros que aún morando en el mundo combaten estas cosas, con su ignorancia profanan más que aquéllos que en su ignorancia las buscan, también serán en espíritu y Yo les mostraré su pequeñez espiritual, les mostraré sus propias tinieblas y de su impura forma ellos mismos se asustarán.

49. Si en tiempos pasados esta puerta se encontraba cerrada para el hombre, es porque la hora no había llegado. Es porque el Padre no podía adelantarse en sus revelaciones, tenía que ir de lección en lección; pues si por la lección pasada que os di me llevasteis a la muerte de cruz, ¿qué habríais hecho de Mí si os hubiese revelado lo que ahora os digo, si solamente os hubiera hablado del Más Allá, de espíritus?

50. He aquí porqué cada tiempo trae su revelación y lo que el Espíritu Santo os hace en este tiempo es la justa, precisa y oportuna. Por eso, oh discípulos del Espíritu Santo, no temáis a los hombres en este tiempo, no temáis llevar mi Doctrina hasta los confines. No tembléis si algún día tenéis que atravesar por esas naciones encerradas en su frialdad, en su materialismo, porque en el corazón de ellas mismas podréis encontrar la tierra propicia, el espíritu anhelante, el espíritu sediento, hambriento, desnudo y leproso, que os reciba mejor que muchos han creído estar siempre en comunión Conmigo.

51. Velad y orad, para que mis últimas Cátedras queden grabadas con fuego en vuestra memoria. Velad para que sintáis la influencia del Mundo Espiritual. Orad para que podáis vosotros con la ayuda de ellos, vencer el sin fin de vicisitudes que surgen en vuestro paso. Así este tiempo de prueba pasará y sentiréis más liviana la cruz, más dulce el paladar, más ligero vuestro paso.

52. La misma vida en torno a vosotros la miraréis más risueña, más pacífica y en vuestro cumplimiento espiritual recibiréis siempre la fuerza que os dé alegría, que os dé esperanza y fuerza para seguir viviendo y transitando hasta el fin de vuestra jornada. Y esa pesadumbre que me hacéis presente algunos, desaparecerá, esa fatiga del espíritu y del cuerpo que por momentos mostráis al Padre también caerá.

53. Los ancianos se sentirán fuertes como un joven y los jóvenes tendrán en su corazón algo de la inocencia de los niños, y los niños tendrán también mucho de la elevación de los ángeles. Mas para esto tenéis vosotros que ser fuertes en el tiempo de juicio, tenéis que seguir velando y orando dentro de mi Obra, y también por vuestras cosas de la Tierra, porque ambos cumplimientos forman uno solo: ambas leyes las he unido Yo en una sola.

54. La vida espiritual sustenta al hombre y la vida corporal ayuda en su perfeccionamiento o adelanto al espíritu. Ambas vidas, ambas naturalezas forman el único camino que Dios le ha trazado al espíritu: El de su perfección. Por eso cuando estáis encarnados formáis un solo ser, una sola cosa. No sabéis en donde termina la envoltura ni dónde principia el espíritu. Buscáis a vuestro espíritu en el corazón y allí lo encontráis; le buscáis en vuestra inteligencia y allí está; le buscáis, oh mis hijos, en la perfección de vuestro cuerpo, en la vida que palpita en él y allí le halláis, porque formáis una sola cosa. Mas es vuestro espíritu el que va adelante, el que debe siempre ir al frente enseñando a la carne, enseñando a la materia el camino.

55. Es el espíritu el guía, el juez interior, el maestro que enseña y aún el profeta que revela; pero una vez separadas ambas naturalezas, separado el ser espiritual del ser corporal, va la materia a rendir tributo a la tierra y el espíritu va en pos del Padre, a rendirle su tributo y, ¿acaso el espíritu en su desprendimiento queda incompleto? ¿Es por ventura, solamente la mitad del ser? No, en verdad.

56. El espíritu desencarnado es un ser completo y perfecto que ha dejado de cumplir destino o restitución en la Tierra y deja por ello el instrumento, el báculo en que se apoyó para poder caminar por un mundo material; pero siendo habitante ya del espacio espiritual, solamente requiere Espiritualidad, consciencia de sí mismo, de su estado espiritual para poder vivir, pensar y sentir dentro de la vida espiritual.

57. ¡Cuán pocos penetran en aquella vida con esa consciencia! ¡Cuán pocos saben despojarse o desnudarse de esa envoltura pasajera, para vestirse con la vestidura de la consciencia espiritual y penetrar en la mansión del espíritu! ¡Cuán pocos poseen este conocimiento a lo largo de su vida terrestre!

58. Es porque el espíritu, debilitado ante la fuerza de la carne, no le ha sabido revelar las cosas que él trae; es porque ha encontrado en su sendero espiritual aún siendo humano, a los malos conductores, a los malos consejeros, a los malos maestros. Por eso en este tiempo no me he venido a valer del teólogo, no he buscado filósofos ni hombres de ciencia. He buscado hombres sencillos, poseedores también de un espíritu sencillo, para entregar mi Palabra y mis revelaciones, para manifestar a la humanidad en este tiempo el conocimiento que debe tener de la vida corporal, de la muerte corporal, de la vida espiritual, del camino certero que conduce al verdadero fin; de la forma de evitar las lágrimas, los tropiezos, las confusiones.

59. He venido a daros la llave que abre las puertas al espíritu, la espada que rompe las cadenas de esclavitud; la herramienta con que sembrar y recoger el fruto de los méritos, que ha de redundar en salvación y en elevación espiritual. Y quiero, por conducto de este pueblo a quien desde 1866 vengo doctrinando, poner alerta a la humanidad, revelarle estas cosas para que aprenda a vivir sobre el haz de la Tierra con paz; para que en este mundo encuentre el verdadero progreso, para que pueda formar una morada de bienandanza, de concordia, de virtud. Y que no por encontrar dulzura y buen sabor en este mundo a él encadene su espíritu después del tiempo de su partida; que sepa renunciar a estas cosas en la hora llegada y convertirse solamente en un ser espiritual, exento de materialismos y de turbaciones.

60. Es tan corta la vida del hombre, es tan fugaz vuestra existencia en este mundo, que debéis pensar más en la vida eterna, en la vida que no termina nunca, ¡qué en esta que en cualquier instante podéis dejar!

61. Mi Doctrina no habla de muerte. Mi Doctrina no trae sombras de muerte a los hombres. Mi Doctrina es la vida que viene a enseñaros a vivir bien, con felicidad y paz en este mundo; que a través de esta vida aprenderéis a labrar una vida también de paz y de progreso espiritual en el Más Allá.

62. No os enseña mi Doctrina a desconocer las cosas que Yo he creado para vosotros. Todo lo hecho por mi mano es para el progreso y perfeccionamiento del espíritu. Yo Soy el autor de todas las cosas y si Yo soy perfecto, no podría crear cosas imperfectas, malas para vosotros.

63. Tomad todo con justicia, con respeto, con consciencia, con amor y encontrareis en toda mi Creación mi bondad, mi sabiduría y mi amor.

64. Esta es mi Palabra que en este día de gracia os entrego, Palabra que inunda de paz vuestro espíritu, que es bálsamo para vuestros dolores, que es esperanza y alegría para los que os encontráis bajo el peso de las pruebas.

65. ¡Esperad, esperad, oh pueblo, os dice el Maestro! Una nueva etapa próxima se encuentra a llegar entre vosotros y es mi voluntad, de que en ella penetréis plenos de paz y de mis complacencias.

66. Ahora purificaos por unos instantes y con vuestra paciencia os haréis dignos de algo que aún no presentís y que el Padre, desde su alto solio en hora bendita derramará sobre su pueblo y por vuestra preparación. Yo contemplaré digno también al universo de entregarle mi bendición y dones también para su redención.

67. Si a vosotros os voy a entregar cosas inesperadas, en todo el Universo me haré sentir y le entregaré también las cosas que no me ha pedido, las que no espera, las que no cree que puedan a él llegar, porque Soy el Padre de todos, porque soy el Amor Universal, porque mi redención ha de llegar a todos, en espíritu y en verdad.

68. La caricia ha sido con este pueblo y con el Universo, por quien me habéis pedido, porque es el día del reposo en el cual las religiones, las sectas y todos los espíritus se elevan por momentos hacia Mí, para entregarme su tributo. Es el momento de caricia y de enseñanza; es el día de comunión. Por eso mi Rayo es universal y ha envuelto en su luz al Universo.

69. ¡Oh, pueblo amado que habéis tenido una vez más al Verbo entre vosotros! ¡Levantaos con la paz de mi Espíritu a llevarla por los caminos, a hacerla penetrar en los hogares y a llevarla con la oración a todos los campos de lucha humana, a los campos de guerra fratricida y aún al Valle Espiritual, donde existen seres huérfanos de esta paz!

70. Mi rayo asciende en este instante y os deja en oración, diciéndoos una vez más: ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

26 de Noviembre 1950.

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