Los Tres Tiempos

Los Tres Tiempos

Este es el Tercer Tiempo en que mi Espíritu Divino se derrama sobre toda la carne y sobre todo espíritu, en cumplimiento de la profecía que os hice de que todo ojo me contemplaría. (Joel 2:28)

Yo he marcado el tiempo que han durado mis manifestaciones en las Tres Eras. Desde el primer hombre hasta el nacimiento de Jesús fue el tiempo que comprendió la Primera Era de la humanidad. Fue una larga etapa de pruebas, de combates y experiencias para vuestro espíritu que se encontraba en plena evolución. Jesús el Cristo, marcó el principio de la Segunda Era, de ese tiempo hasta el año 1866, en que aparecieron las señales que daban a conocer el principio de una nueva Era, fue lo que abarcó la segunda etapa. Después de ese tiempo, se ha abierto un nuevo ciclo para la humanidad, el tercero, y mi Espíritu en plenitud ha venido a enseñaros a pasar de una etapa a otra y a tomar la simiente, la luz y la gracia que corresponden a este tiempo.

Ahora vengo en Espíritu y en verdad os digo: Hay quienes piensan que en los primeros tiempos estuve más cerca de vosotros que ahora: juzgan erróneamente porque en cada una de mis manifestaciones, me he ido acercando más a vosotros. Recordad que en el Primer Tiempo descendí sobre un monte y desde ahí os envié mi Ley grabada en una piedra; en el Segundo Tiempo, dejé lo alto del monte para descender a vuestros valles, haciéndome hombre para habitar entre vosotros; y en este tiempo para llegar más cerca, he hecho de vuestro corazón mi morada.

Moisés, Jesús y Elías, representan las tres fases en que me he manifestado a vosotros. He ahí los tres enviados por los cuales habéis recibido la Ley y las máximas revelaciones. El brazo de Moisés que sostuvo la Tabla de la Ley y señaló el camino de la tierra prometida; los labios de Jesús que pronunciaron la palabra divina y el profeta Elías que con sus manifestaciones espirituales, abrió las puertas que os conducen al infinito y al conocimiento de lo que llamáis misterio.

En los Tres Tiempos he buscado diferentes formas de comunicación con la humanidad: A través de Moisés en el Primer Tiempo, para guiar vuestros pasos hacia la libertad y la luz. Haciéndome hombre en el Segundo Tiempo, al encarnarse el Verbo y trazar una huella de redención para el mundo. Hoy he venido sobre la nube blanca, como iris de paz, para deciros: Venid en pos de la luz del Espíritu Santo. En el Tercer Tiempo he salido de la tumba del olvido en que la humanidad me ha tenido para resucitarla, porque Yo soy la Vida.

En los Tres Tiempos en que he dividido la evolución de la humanidad, he venido a trazaros con mi luz la misma senda recta y estrecha para la elevación del espíritu, el camino único del amor, la verdad y la justicia. No será el testimonio del Tercer Tiempo el único que os hable de mi amor por la humanidad, serán los hechos y palabras de los Tres Tiempos en los que el Padre se ha manifestado al hombre.

Mi mensaje es para todos y todos le conocerán conforme la hora vaya llegando a cada corazón, a cada pueblo y a cada nación. Cuando alcancéis completo conocimiento de esas divinas revelaciones, haced un libro que esté dividido en tres partes y encontraréis que la primera habla de la Ley, la segunda del Amor y la tercera de la Sabiduría.

Entonces entenderéis, que la Ley es la que conduce, el Amor eleva y la Sabiduría perfecciona. Finalmente comprenderéis que estas revelaciones se os han entregado en perfecto orden iluminando la vida humana. Que la lección de amor se os dio cuando ya teníais un amplio conocimiento de la justicia, y que asimismo la sabiduría os llegará cuando viváis en armonía con las enseñanzas que encierra el verdadero amor.

¡Oh, bendito Tercer Tiempo, eres el portador de todo cuanto el mundo necesita para salvarse de su esclavitud! ¡Bienaventurados quienes aprovechen tu luz porque ellos serán salvos!

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