Ir mejorando por amor a la Doctrina

En este plano material no se nos pide perfección, pero sí cada vez la oportunidad de ir mejorando. Que no seamos ya el del ojo por ojo y diente por diente, como muchas veces estábamos acostumbrados a actuar ante la ofensa y el agravio de nuestro semejante. Que en nosotros ya hay Enseñanza, ya existe cierta elevación espiritual que es sensibilidad del pensamiento y del sentimiento, lo cual aún no lo tiene la mayor parte de nuestra hermana humanidad.
Somos cada vez más Concientes y conscientes de nuestros hechos y actos, por lo cual no nos permitimos ya hacer lo que pudiese ocasionar un daño a los demás. Mas no quiere decir que por ser más acordes a la Enseñanza del Maestro no debemos sentir enojo, malestar. Claro que sí, y no sólo eso, sino hasta expresarlo, pero ya no con una intención de que el fuego nos consuma. La Enseñanza nos ayuda a ser más acordes a la virtud, a ser más afines a la luz de la Conciencia y en ella a la voz del Padre. Lo cierto es, que cada vez somos menos pasionales, menos punzantes hacia el arrebato de la ira y la venganza.